La investigación del crimen de Martín López, muerto de un disparo en la cabeza
durante una pelea entre vecinos en Felipe Moré al 3800, quedó varada entre las acusaciones cruzadas
de dos familias: la de la víctima y la de un hombre que figura por el momento como sospechoso, pero
sobre el cual aún no existen pruebas sólidas en contra. En ese marco, y pasados ocho días del
asesinato, los pesquisas aún no pudieron determinar fehacientemente qué sucedió y quién fue a
ciencia cierta el autor del disparo.
El asesinato se produjo alrededor de las 22 del jueves 13. Fue una balacera que
levantó quejas en el barrio, donde muchos alegan estar expuestos a la violencia de dos bandos en
pugna. López, de 35 años, compartía una reunión familiar en la casa de una hermana en Felipe Moré
3888 cuando se escucharon detonaciones de armas de fuego y gritos. Según la versión aportada por
los allegados a la víctima, López se levantó de su silla y salió a la calle para ver qué
sucedía.
Contra el "Pacha". En la vereda, siempre según familiares que hablaron con este
diario en la guardia del Hospital Clemente Alvarez, López se cruzó con un vecino, José M. conocido
por el sobrenombre de Pacha, que vive en la misma cuadra y con el cual todo el grupo familiar
mantiene una pésima relación. Allí se produjo entonces una discusión cuando López le pidió
explicaciones a Pacha , al que acusaba como autor de los disparos. En esa reyerta sobrevino el tiro
que pocas horas después apagaría la vida de López.
A los pocos minutos, la policía llegó al lugar y, tras tomar conocimiento de
boca de los familiares de López, se llevaron demorado a José M. Con el correr de las horas, los
efectivos de la seccional 19ª, por orden del juez de instrucción Juan José Pazos, tuvieron que
dejar en libertad al hombre, al que se le tomó declaración informativa. Un examen de dermotest (que
busca rastros de pólvora en las manos) dio negativo y la policía no pudo hallar el arma utilizada
en el hecho. Además, a Pacha lo detuvieron en su casa, lo que indicaría que no intentó huir.
Con el "Pacha". Rosalía M., hermana del sospechoso, salió a defender a su
hermano. En diálogo con LaCapital aseguró que en el barrio, los vecinos juntaron 88 firmas en
respaldo a Pacha. "Mi hermano es inocente. Esas personas lo ensuciaron porque hay bronca de antes
pero él no tuvo nada que ver con esa muerte. El trabaja de albañil para un arquitecto y por pedido
del juez se tuvo que ir vivir en forma transitoria a otra casa para evitar problemas con los
vecinos", destacó la mujer.
La punta del ovillo habría que buscarla unas dos semanas antes del crimen de
López, según Rosalía, cuando Pacha se dirigía en auto a la casa de un amigo que vive cerca de allí.
En el trayecto, siempre según la versión de la mujer, su hermano se "llevó por delante" un asalto.
Dos hombres, uno de ellos con un revólver, intentaban derribar de una moto a una mujer que llevaba
a una nena. Uno de los delincuentes habría sido un familiar cercano de López. De acuerdo a esa
historia, José M. intervino en defensa de la mujer y abortó el asalto.
Entonces se reavivaron las peleas y diferencias entre las dos familias. Antes de
aquel episodio, Rosalía contó que una sobrina suya había sufrido un robo en su casa y que los
autores fueron familiares de López. Las escaramuzas al parecer se prolongaron hasta el jueves 13.
Rosalía admitió que no estuvo en el lugar cuando sucedió el crimen, y reconstruyó lo ocurrido de
boca de vecinos, lo que le restaría verosimilitud a la secuencia: ella al menos no fue testigo del
suceso.
"A mi hermano ese día primero lo insultaron ellos. Había un grupito de pibes en
la vereda. La mayoría estaba en una reunión familiar. Empezó una discusión y él se corrió de ahí
cuando se escuchó un disparo", contó ayer.
Una carta al juez. Una copia de la carta en defensa de Pacha llegó a este diario
y también a manos del juez Pazos. "Los invitamos cordialmente a recorrer las calles del barrio
Triángulo y hablar con los vecinos, quienes están cansados de tanta injusticia. Pacha es un buen
vecino y muy atento a quien nos debemos muchos de los aquí firmantes, acreditando que su familia es
merecedora de todo nuestro apoyo y solidaridad", dice el texto. Rosalía, por su parte, agregó: "Mi
hermano vive aquí hace más de 12 años. Con todo esto que pasó mis sobrinos ahora reciben amenazas
en forma permanente. Les dicen que van a prenderle fuego la casa, son chicos jóvenes que trabajan y
están encerrados por miedo".
La gran comilona. Este diario comprobó que hay gente en el barrio que está lejos
de compartir el enfoque de esta joven. "Pacha se hace el Papá Noel. Hace regalos y favores a
vecinos, organiza grandes comilonas o almuerzos multitudinarios gratuitos en la calle para toda la
gente. Por eso debe haber gente que lo aprecia o lo defiende, pero todos saben que no es un santo",
contó a este diario un vecino que no simpatiza con ninguno de los grupos en disputa. "Hay que verlo
al Pacha vestido de cocinero con delantal blanco y gorro, revolviendo en esas ollas como para
campamento en plena vereda", contó el muchacho que acepta hablar del célebre vecino con estricta
reserva de su nombre por obvia razones.
"Si uno va un domingo al mediodía por ahí se va a encontrar con una larga mesa
montada en la vereda y la gente comiendo lo que el mismo Pacha cocinó", agregó el vecino. El crimen
de López es un tema del que se hablará durante mucho tiempo en barrio Triángulo. Los señalamientos
que extraoficialmente se hacen sobre Pacha llegan a incluir a su entorno. Algunos sostienen que ni
siquiera fue el quien gatilló la 9 milímetros sino un familiar directo.