"Si necesitas algo para el auto andá a lo de Lagorio". La frase era una de las
más populares entre los conductores de la ciudad de San Lorenzo y otras localidades del cordón
industrial del norte rosarino. Es que en lo de Lagorio, un amplio predio que se levanta en el cruce
de la ruta 11 y avenida Cittadini, se podían encontrar las más diversas autopartes para cualquier
marca y modelo de vehículo. Si no se la encontraba en ese momento, en algunos días y a pedido se
podían conseguir. Es que el hombre no sólo manejaba ese local, sino que también regenteaba dos
desarmaderos en los cuales se cortaban autos robados en al menos tres provincias. Entre el mediodía
del lunes y la tarde de ayer, policías de la Unidad Regional XVII allanaron los tres locales y
secuestraron siete autos robados, una decena de motores de vehículos sustraídos, más de 500
autopartes de carrocerías y otras tantas piezas mecánicas y de interiores. Tras los procedimientos,
César Aníbal Lagorio, de 35 años, quien ya contaba con antecedentes penales por el robo de
vehículos, quedó detenido.
"El negocio legal de este hombre, desde hace un par de
años, es el que se levanta en el cruce de la ruta 11 y avenida Cittadini. Ese es un desarmadero
legal, que tiene los papeles en regla y que veníamos controlando periódicamente", confió ayer a La
Capital el comisario José Luis Juárez, jefe de la Agrupación de Unidades Especiales de la
UR XVII.
El dato. Sin embargo, en los últimos días llegó a oídos de la policía
sanlorencina que en un galpón de calle Burel al 700, en el barrio Bouchard, podía encontrarse un
Renault 21 Nevada que había sido robado días antes en la Capital Federal. Los pesquisas hicieron
una paciente observación del lugar y con los resultados de la misma solicitaron una orden de
allanamiento al juez de Instrucción Eduardo Filocco. El procedimiento se hizo pasado el mediodía
del lunes cuando el taller trabajaba a toda máquina. Y para sorpresa de los investigadores, no sólo
hallaron el auto que buscaban sino mucho más.
Según el comisario Juárez, en el lugar se secuestró el
Renault 21 Nevada sustraído en Capital Federal; un Ford Sierra negro robado en Rosario; un
Volkswagen Gol levantado el 28 de marzo en Vicente López; y un Alfa Romeo rojo con pedido de
secuestro librado por la comisaría 2ª de la localidad bonaerense de San Martín.
También se encontraron cuatro motores pertenecientes a
distintos vehículos, dos de los cuales corresponden a autos robados en jurisdicción de las
comisarías 3ª y 9ª de Rosario, y otros dos con sus números ya borrados y adulterados. También había
varias decenas de chapas patentes "correspondientes todas a autos robados en lo que va del año,
mayormente en Capital Federal", aseguró Juárez. Y como si eso fuera poco, además hallaron unas 150
puertas, 200 capots, 200 baúles, numerosos techos y varios equipos acondicionadores de aire de
distintos tipos y modelos.
Desguace. "Hemos comprobado que Lagorio recibía en ese galpón los autos robados
y que en pocas horas los hacía cortara y desguazar. Después, lo que podía blanquear con papeles de
dudosa procedencia lo exhibía y vendía en el galpón de ruta 11 y Cittadini, y lo demás lo
comercializaba en el predio de calle Burel", aseguró Juárez.
A partir de ese allanamiento los investigadores obtuvieron
datos que permitieron ampliar la pesquisa. Ayer llegaron a otro galpón ubicado en la calle Alferez
Albello al 500, también de San Lorenzo. Y allí otra vez se sorprendieron.
Más autos. "Aún no terminamos el inventario, pero a simple vista hay el doble de
autopartes de la que fueron halladas en el desarmadero de calle Burel", dijo el comisario
Juárez.
En este nuevo procedimiento los policías secuestraron un
Volkswagen Golf, un Alfa Romeo y un Opel K 180, todos robados en la Capital Federal en los últimos
meses; cuatro motores correspondientes a vehículos robados en Buenos Aires y Rosario; 50 patentes
de autos sustraídos en esas ciudades y también en Córdoba; además de numerosas puertas, capots,
tapas de baúl, techos y diferentes piezas mecánicas.
Tanto los vehículos hallados como las autopartes secuestradas fueron a
parar a la Jefatura sanlorencina donde anoche se estaban clasificando las piezas para culminar el
inventario requerido por la Justicia para proseguir con la causa. l