Buenos Aires- El fiscal de Zárate-Campana Marcelo Pernici reconoció hoy que
el crimen del matrimonio encontrado a un costado de la autopista Panamericana, a la altura de
Campana, “tiene todo el aspecto” de una venganza mafiosa, cometido por “alguna
banda que tenía cuestiones con esta gente”.
Pernici destacó que “es raro” que hayan desaparecido los dos hijos de la pareja, de
12 y 8 años, y descartó que las víctimas hayan sido asesinadas a hachazos, al afirmar que
“murieron por golpes con objetos duros y romos”.
“Se pudo haber utilizado un hacha, pero la parte trasera, no el filo”, precisó el
investigador, quien remarcó que los dos fallecidos “no gozaban de demasiado buen concepto en
la zona por cuestiones vecinales”.
Pernici dijo a radio Continental que los muertos tampoco “tenían una relación demasiado
fluida” con sus familiares, e “incluso algunos de sus hermanos no tenían los teléfonos
móviles de esta pareja. Deducimos que había una relación familiar bastante tirante por motivos que
por el momento no nos interesan”.
Los dos integrantes del matrimonio, Marcelo Mansilla, de 41 años, encargado de una estación de
servicio de Tortuguitas, y Sandra Rabago, de 37, aparecieron el jueves de la semana pasada sin vida
al costado de la Panamericana, en jurisdicción de Alto de Los Cardales, y sus hijos -Agustín, de 12
años, y Milagros, de 8- permanecían esta mañana desaparecidos.
Los cuatro integrantes de esta familia -que compartían una vivienda del partido bonaerense de
José C. Paz- fueron vistos por última vez el miércoles de la semana pasada, en una reunión
familiar, y los dos padres fueron hallados asesinados el martes último cerca de Campana.
Pernici indicó que “a esta altura de la investigación no se descarta ninguna hipótesis.
Obviamente una económica es la primera que se maneja, pero también otras”.
“Si no se encuentra una explicación rápidamente de cuál pudo haber sido el motivo de esta
situación, obviamente lo económico o lo personal y lo emocional es lo primero que se busca. Es un
matrimonio, muchas explicaciones no puede haber”, prosiguió.
Para el fiscal, la posibilidad de un robo “no está descartada, para nada. Faltan algunas
cosas de la vivienda que no saben dónde están, como una computadora, un equipo de música, y no
encontramos dinero en la casa”.
Cuando se le preguntó si el caso parecía una venganza de tipo mafioso, contestó: “Tiene
todo el aspecto”, y apuntó que pudo haber actuado “alguna banda con cuestiones con esta
gente”.
“El auto aparece después de encontrar los cadáveres y a las pocas horas. Lo que hicieron
fue descartarse del auto: era comprometedor y tenían que sacárselo de encima”, agregó.
El fiscal subrayó que “lo último que se sabe de esta gente es del miércoles a la noche. Lo
que sucedió a partir del jueves a la mañana, no sabemos. Nadie puede determinar si los chicos
estaban en la casa o no”. (DyN)