Policiales

Secretos de una historia de amor que tuvo trágico final en un motel

Un empleado municipal de Venado Tuerto murió hace 10 días con tres balazos en la cabeza Su amante está presa y dice que fue un suicidio. La policía asegura que ella lo mató

Domingo 27 de Julio de 2008

Venado Tuerto.— Sólo Deolinda Susana M. sabe lo que verdaderamente ocurrió la mañana del miércoles 16 de julio en la habitación 6 del motel CC, ubicado en las afueras de esta ciudad. Pero hasta ahora parece no querer contarlo. Quien estaba con ella en esa cálida mañana de invierno, Juan Leandro Chazarreta, murió sobre la cama del albergue con tres balazos en la cabeza y un cuarto que le rozó el cráneo. Fue después de que hubieran mantenido el último encuentro sexual de una relación que se sostuvo a lo largo de unos tres años a escondidas de sus respectivas familias.

Desde aquel día, el tema no deja de ser conversado por hombres y mujeres en los bares venadenses y por las doñas que barren las veredas. Entre ellos tejen las más insólitas hipótesis. Sin embargo, Deolinda insiste con que su amante se suicidó mientras la policía sostiene que fue un homicidio. En tanto, ella sigue presa en la seccional 2ª a la espera de que la Justicia decida su suerte.

La última cita. Desde hacía unos tres años, Deolinda y Juan tenían una relación extramatrimonial. Ella, de 32 años, está casada y es madre de tres pequeños con los que vivía en una casa humilde del macrocentro venadense. No trabaja y vive del sueldo de su esposo. El, de 59 años, era empleado de la Municipalidad y la mañana en que terminó su vida debería haber estado trabajando con las cuadrillas de pavimentación. Dicen los que saben, que se conocieron en el barrio donde ambos vivían y que allí todo el mundo sabía de su relación.

La mañana del miércoles 16, Juan llamó a Deolinda a su celular a las 8 de la mañana y poco después la pasó a buscar en su Volkswagen Gol por la esquina de siempre. Juntos fueron una vez más hasta el motel CC, un establecimiento sencillo, sin ninguna medida de seguridad, que se levanta a metros del cruce de las transitadas rutas nacionales 8 y 33. Allí estuvieron las dos horas del turno y allí su historia llegó al fin.

Seis balazos.De acuerdo a la investigación, la pareja mantuvo relaciones sexuales y después discutió. Es que Deolinda quería poner fin al vínculo y Juan no soportaba ese reclamo. El decía que la amaba y que, aunque espaciaran sus encuentros, quería seguir adelante. Ella no quería saber nada más, según le confió a los policías.

Según el testimonio de Deolinda ante los pesquisas, en medio de la pelea su amante sacó un revólver calibre 32 de entre sus ropas. Para asustarla hizo dos disparos que dieron en las paredes de la habitación. Después, un tercer proyectil le rozó el cráneo. Otros tres le perforaron la cabeza.

El cuerpo de Juan quedó tendido en la cama con la cabeza destrozada y fue descubierto por el empleado del motel que fue a la habitación para notificarles que había terminado el turno. Al no obtener respuesta, abrió la puerta, se topó con el macabro cuadro y avisó a la policía. Deolinda, "asustada y sin ser vista por nadie", salió del alojamiento a la carrera y abordó un remís que pasó por el lugar. Fue a su casa y sumida en una profunda confusión transparentó su historia ante su propio esposo. A él le dijo que no tenía nada que ver con el hecho de sangre y que Juan se había suicidado porque ella quería terminar con la relación.

Dudas y certezas.Pero esa versión, que Deolinda ya repitió ante la policía y la Justicia, no es creída por los investigadores. "Mi experiencia me indica que estamos ante un homicidio. No tengo dudas. Las pruebas recogidas hasta el momento nos llevan a pensar en eso. Sólo hay una duda: lo mató ella o a la habitación ingresó una tercera persona que ejecutó el crimen", confió anoche un alto vocero de la Unidad Regional VIII.

Todos los allegados a la mujer la describen como "incapaz de accionar de esa manera". Y agregan que "es muy bien vista" en su entorno social, "una madre dedicada a sus hijos".

Además, Deolinda no cuenta con antecedentes violentos. Y desde que fue detenida, con fortaleza y seriedad, mantiene su teoría de que "Juan se suicidó" cuando ella quiso poner fin a la relación que juntos habían cimentado a lo largo de los últimos tres años.

Dermotest

Un prueba que permitirá esclarecer el hecho es el dermotest hecho al cadáver de Juan y a Deolinda. Voceros de la Unidad Regional VIII dijeron ayer que los exámenes se realizaron pero que sus resultados sólo los conocerá el juez de la causa. Ahí está la pista que llevará a saber quien manipuló el arma que terminó con la vida del empleado municipal.

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