En los últimos tres meses hay constancia judicial de una docena de asaltos
violentos contra automovilistas en un trayecto de 3 mil metros en el acceso Sur de Rosario. En ese
tramo el domingo a la mañana el auto de una familia platense fue detenido con una pedrada que
destrozó el parabrisas y provocó el estallido de cráneo del conductor. La Unidad Regional II
consignó que hubo operativos en la zona en búsqueda de los autores de este atentado pero hasta
anoche no habían dado resultado.
El domingo a las 5.30 un Chevrolet Corsa modelo 2009 terminó chocando contra un
guardarrail tras recibir un piedrazo en acceso Sur y Uriburu. Claudio Frutos, de 37 años, conducía
el vehículo y quedó internado en estado de coma tras el ataque. Viajaba hacia La Plata de regreso
de sus vacaciones con su esposa, su cuñada y su hijo de 11 años. El dramático episodio es similar a
otros que se reiteran con frecuencia sin resultados tan graves, que no están esclarecidos y se
acumulan en la oficina de Casos con Imputados no Individualizados (NN).
Secuencia. El 31 de diciembre pasado Diego Aldo Latorre, de 39 años, fue frenado
del mismo modo y en el mismo lugar que la familia platense. Su caso fue caratulado como robo en el
juzgado de Instrucción 15 bajo el número 1132/2010. Ese día dos individuos con armas de fuego le
robaron dinero tras romperle dos cubiertas a pedradas en la oscuridad de la madrugada (ver "Quedate
quieto...").
En el mismo sitio fue asaltado Armando S.R. el 8 de octubre último en la causa
38965/2009 abierta por lesiones leves y robo calificado. Ese día a la víctima, que vive en Villa
Gobernador Gálvez, le sustrajeron una cartera con dinero en efectivo, documentación variada y una
tarjeta de crédito.
También allí fue despojada Analía B., de 31 años, el 13 de octubre pasado.
Tomaba lecciones de manejo cuando surgió un hombre con un arma de puño. Le robaron una cartera con
dinero, una tarjeta de crédito VISA, el DNI, un teléfono celular y las llaves de su casa. El caso
está anotado como robo calificado en el juzgado de Instrucción Nº 3.
En el cruce del acceso con Lamadrid, el 14 de octubre asaltaron con un arma de
puño a un conductor, José Pedro A., a quien despojaron de dinero, el frente de un estéreo y llaves
personales.
Más hacia el centro, en acceso Sur y Ayolas, el 14 de octubre pasado fue
interceptada María Laura B., según consta en el expediente 35320/2009.
Le robaron un bolso donde llevaba el teléfono celular, la billetera, tarjetas de
crédito y débito, 1.200 pesos en efectivo, un estuche con lentes recetados, las llaves y el control
remoto del garaje de su casa. Dos días más tarde Luis Alberto C. y Mabel P. fueron asaltados en el
mismo lugar. Los ladrones se marcharon con un par de carteras, un teléfono celular, documentación
diversa y dos tarjetas de crédito.
A la altura de avenida del Rosario, en el barrio Saladillo, figuran inscriptos dos robos a mano
armada entre el 14 y el 21 de enero. El primer día asaltaron a Marcelo C. para robarle la
billetera, documentación diversa como carné de conducir, una tarjeta Mastercard, un teléfono móvil
y dinero. En la segunda fecha resultó víctima Leandro S., a quien le robaron una moto Honda
Wave.
En Circunvalación y Ayacucho, en el límite con Villa Gobernador Gálvez, el 26 de noviembre
pasado Guillermo David S. fue blanco de un atraco. Le arrebataron una cartera, un bolso con ropa de
trabajo, tarjetas de crédito y débito y dinero en efectivo.
En grave estado. El incidente que devolvió actualidad a esta secuencia reciente de ataques a
automovilistas ocupó ayer a la plana mayor de la Jefatura de Unidad Regional II. Desde allí
anunciaron operativos de localización de los agresores pero no hubo novedad de detenciones hasta el
cierre de esta edición.
El estado clínico de Claudio Frutos, que se dedica a la elaboración de dulces artesanales, no
ofreció ayer buenas noticias. El primer parte médico del día fue consignado por el médico jefe del
turno de terapia intensiva del Heca, Carlos Rondina. "El paciente tiene un traumatismo grave de
cráneo. El golpe fracturó y provocó el desplazamiento del hueso por lo que hubo abundante pérdida
de masa encefálica. Lamentablemente el estado es terriblemente comprometido. Es una lesión severa
con signos neurológicos pobres. Hay un gran daño cerebral", estableció.
Nora Villarruel, la esposa de la víctima, había contado el domingo a este diario que un hombre
joven los sorprendiócuando aún estaba oscuro y les arrojó al auto en movimiento una piedra desde el
costado del camino.
Cuando el vehículo se detuvo contra el guardarrail porque su marido se desvaneció debido a la
gravedad del golpe sufrido, tres individuos jóvenes armados con cuchillos se acercaron a asaltarlos
sin miramientos por la situación de terror que vivía la familia. Los despojaron de 500 pesos, la
documentación personal y del vehículo y huyeron hacia la villa que se erige cerca de la avenida, en
la ribera del río.