“Este es un lugar cerrado. A los vecinos no les gusta que las cosas que pasan en el pueblo sean el comentario en otros lugares. Son muy reservados y les gusta que así sea”. La explicación de una vecina con década y media viviendo en Pueblo Andino sirve para entender, al menos un poco, lo cerrado de una sociedad que se manifiesta “conmocionada” por el homicidio de Vanesa Soledad Zambrana, de 41 años y madre de tres hijos que hasta hace poco más de un año era bombera voluntaria de esta localidad del departamento Iriondo. El cuerpo de Zambrana apareció el lunes pasado, a metros de un mirador sobre el río Carcarañá, con un balazo en la nunca sin orificio de salida.
Según explicó su pareja a los investigadores la mujer salió a caminar el domingo alrededor de las 19 y no supo nada de ella hasta que su cuerpo apareció en la plaza Balcón del Río, a unas 30 cuadras de su domicilio. Como no aparecía realizó una denuncia por averiguación de paradero.
“No vamos a hacer declaraciones a la prensa. Sólo sabemos lo que nos contó la policía. No sabemos nada más”, explicó escuetamente una mujer que se autorreferenció como sobrina de la mujer asesinada. El de Zambrana fue el segundo crimen en Pueblo Andino en los últimos 15 años. El anterior fue el martes 23 de febrero de 2021 en Moreno al 900. La víctima fue Juan Mario Ferreyra, “Juancito” o Chavicho” para sus conocidos, ejecutado con una pistola calibre 9 milímetros delante de dos de sus sobrinos en el contexto de una deuda en contexto de narcomenudeo.
Pueblo Andino, o Andino a secas, es un pueblo con más de 110 años. La ruta 10 parte la localidad en dos: al sur la zona más antigua o tradicional, al norte los barrios que se fueron construyendo en las últimas décadas. Eso marca a fuego quienes son los vecinos nuevos de los viejos. Está situada a 45 kilómetros al norte Rosario en el departamento Iriondo y se extiende a lo largo de ocho kilómetros. Tiene nueve barrios en linea, la mayoría de ellos siguiendo el serpenteo del río Carcarañá.
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Según con quien se hable tiene una cantidad de habitantes diferentes. Para michos vecinos cuenta con más de 10 mil habitantes fijos, que trepan a los 15 mil los fines de semana y llegan a ser 20 mil en el período de vacaciones. Pero el último padrón electoral fue 2.800 personas. Los más cautos hablan de que en Andino residen unos 7.500 habitantes aunque para el presidente comunal José Abraham la cantidad de vecinos es de 9.000 “solo que la gran mayoría no tienen hecho el cambio de domicilio”. En octubre pasado, ante una presentación del senador Hugo Jesús Rasetto, el Senado santafesino dio media sanción al proyecto de ley que propone declararla ciudad.
Una buena mujer
Nadie en Andino tiene un comentario negativo sobre Vanesa. Se la reconoce como “buena mujer” que quizás “tenía un carácter fuerte”. Madre de tres hijos, la última una beba de menos de 2 años. A partir de su último embarazo dejó su lugar en la dotación local de bomberos voluntarios. Oriunda de San Nicolás e hincha de Racing, su pareja es empleado de una central termoeléctrica. La familia vivía en el barrio Quebradas de Andino 2.
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"La Mafilia" tallado en un banco de la plaza Balcón del Río, lugar donde asesinaron de un disparo en la nuca a Vanesa Zambrano.
Foto: Marcelo Bustamante.
Según se pudo reconstruir por el relato que la pareja de Zambrana hizo a los investigadores la tarde del domingo, sobre las 19.30 la mujer salió a caminar sin decir adónde iba. Cerca de las 21 el hombre se fue a trabajar y dejó a sus tres hijos solos. Luego hizo dos llamados más a sus hijos preguntando si Vanesa había regresado. A las 22.45 regresó a la casa y salió a buscarla.
A los investigadores les dijo que le llamaba la atención que al tratar de comunicarse con Zambrana no le aparecía la foto de perfil. También contó que la mujer padecía hipertensión y estaba medicada.
El cuerpo Zambrana aparecería 12 horas más tarde con un balazo en la nunca, sin orificio de salida, en la plaza Balcón del Río, ubicada en el triángulo delimitado por calles Serodino, Maciel y el Carcarañá, a unas 30 cuadras de su residencia, en barrio Andino de Oro I. Tenía todas sus pertenencias pero no su celular.
Luego del hallazgo el fiscal Maximiliano Nicossia ordenó que a la pareja de Zambrana se le realizara la prueba de dermotest, para determinar si gatilló un arma de fuego, y le fue requisado el auto en el que se movilizaba y la casa en la que residía la familia. En la escena del crimen no se reportó secuestro de material balístico. Se investiga si Zambrana había realizado alguna denuncia de violencia machista previa al asesinato.
Boca de lobo
“La plaza esa ya no es lo que fue. Hace varios años los vecinos recuperaron ese espacio, que era un pajonal, y lo convirtieron en una plaza. Después la comuna se subió, le puso unos juegos pero nunca se ocupó de mantenerla ni iluminarla. Hoy cuando cae el sol esto es una boca de lobo”, explicó una vecina. Consultada si a las 19 de un domingo iría a la plaza inaugurada formalmente en julio de 2021 la respuesta fue tajante: “Ni loca. Es un lugar complicado”, explicó.
“Lo que nació como un lugar donde los vecinos venían con sus hijos a los juegos, hoy a determinadas horas es un juntadero”, agregó otra residente.
Un detalle simbólico es que en uno de los bancos de la plaza, de cara al mirador al Carcarañá, puede leerse tallado con una navaja “La mafilia”, en alusión a la banda que tiene como referente a Leandro “Gordo” Vilches, de la banda de Los Monos.
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La víctima: Vanesa Soledad Zambrana, 41 años y madre de tres hijos.
Alguna vez un veterano penalista del fueron local tiro una máxima: “Un disparo en la nuca siempre es sospechoso”. En el caso de Zambrana el hecho de que el balazo no tenga orificio de salida lleva a inferir que el arma utilizada era de bajo calibre.
“Estamos conmovidos y asustados. Estas cosas pasan en otros lugares, en ciudades. No es normal que maten a una mujer de esta manera. Hace un par de años mataron a un pibe que estaba en la falopa. Que Dios me perdone, pero eso parece más ajustado a la realidad. ¿Pero matar a una mujer? ¿Por qué? ¿Quién le va a decir a esos hijos que a la madre la mataron de un balazo en la cabeza? Hiela la sangre pensar en eso”, dijo una vecina.
Conservadores
“Acá en el pueblo hay un puesto violeta para que las mujeres denuncien si sufren violencia. Pero después todo pasa entre cuatro paredes. Es un pueblo muy conservador. Se escucha que pasan cosas, pero después nadie denuncia. Y es como el perro que se quiere morder la cola”, indicó otra vecina.
“Tenemos claro que estamos, que vivimos, en un corredor de venta de droga que comienza en San Lorenzo y llega hasta Serodino. Y el que no lo tiene claro que se despierte. La droga no es nueva en esta zona. Han encontrado una cocina de cocaína en un campo de Serodino; hay gente que llegó y se instaló en algún complejo de cabañas para hacer delivery. Lo de la droga es más comprensible. Pero el asesinato de una mujer es una patada bien fuerte en el trasero. Son cosas que conmueven y asustan”, agregó otro residente de Pueblo Andino.