Familiares y amigos de Mauro Andrés Barraza, un chico de 18 años que fue asesinado de dos balazos en barrio Triángulo tras una discusión trivial, se concentraron ayer en las escalinatas de los Tribunales Provinciales, con la pretensión de que se le aplique “la máxima condena posible” a quien está acusado como autor del crimen. Este es un muchacho de 19 años apodado “Chuky” que se presentó por su propia voluntad ante la Fiscalía de Homicidios Dolosos hace dos semanas, luego de permanecer ocho meses prófugo, sindicado como responsable del crimen.
“No es que nos parezca que él es el que mató a Mauro. Fue quien lo hizo porque hay dos testigos presenciales del hecho. Además yo escuché los disparos y cuando salí de mi casa lo vi a este chico yéndose en la moto y a Mauro tirado en el piso”, dijo a La Capital Daiana, que era la novia de la víctima y ayer estuvo en la movilización en reclamo de aplicación de justicia. La joven contó que el sentido de la movilización es hacer explícito que se recibieron amenazas para no complicar a Chuky. “Hay seis testigos que declararon, yo entre ellos, y nos preocupa”, señaló la chica, de 18 años.
El asesinato de Mauro Barraza ocurrió el 20 de octubre pasado. Jonatan Oscar G., alias Chuky, llegó el miércoles 10 de este mes al mediodía a la oficina de Homicidios Dolosos acompañado de familiares y sus abogados y de inmediato se ordenó su traslado a la seccional 19ª. Tenía pedido de captura como sospechoso de asesinar a Barraza. El día del crimen, en Curupaytí al 5900 (entre Magallanes y Solís) se generó una discusión entre Chuky y Mauro.
“Esa pelea fue media hora antes de que este pibe, que es de barrio Plata, le disparó a Mauro. La novia de Chuky, que vive en mi barrio, tenía problemas conmigo. Y nuestros novios no se llevaban bien. Ellos discutieron y él le dijo: «en un rato voy a buscarte para resolver esto». Cayó un poco después armado y lo baleó. El motivo por el que se enojaron era una estupidez: no era nada”, contó Danisa a este diario.
El fiscal Florentino Malaponte señaló que el acusado estaba con su novia en una moto Honda Tornado y tuvo un cruce de palabras con Mauro. La muchacha se fue pero Chuky regresó a los pocos minutos, corrió a la víctima y le pegó un tiro por la espalda.
“Ahora estamos pidiendo que haya una pena ejemplar porque lo mató por nada. Ya declaramos seis testigos. Dos son presenciales”, comentó Daiana. El fiscal Malaponte acusó al detenido por “homicidio agravado por el uso de arma de fuego y de portación ilegal de arma de guerra”, ya que según quienes lo vieron manipulaba una pistola 45, lo cual coincide con un plomo secuestrado en el lugar.
La audiencia imputativa se hizo el 11 de junio pasadao. Malaponte enumeró evidencias contra el acusado, entre ellas la declaración de seis testigos, dos presenciales y cuatro que vieron irse a “Chuky” con una camiseta de Rosario Central en una Honda Tornado amarilla, negra y blanca, tras efectuar los disparos.
Otros testigos echan luz sobre una supuesta pelea previa entre mujeres. Contaron que entre víctima y victimario existía una bronca anterior. Otro vecino sostuvo que el atacante “pasó por la esquina, volvió con una 45, corrió 30 metros y disparó al menos dos disparos contra Mauro. Cuando el chico estaba en el piso Chuky le dijo: «Viste que te dije que te iba a matar», y le pegó otro tiro”.
En tanto, la novia de la víctima confirmó que existió una discusión previa y que tras ingresar a su casa escuchó los dos tiros. Al salir, vio a su pareja en el piso y al imputado escabullirse. En la audiencia se recordó que la autopsia demostró que Barraza recibió dos disparos: uno que ingresó por la espalda y salió por el pecho y otro en la pierna izquierda.
También se tuvo en cuenta lo dicho por familiares de la víctima, quienes denunciaron amenazas de parte de personas que llegaron en un Volkswagen Bora bordó al velorio de Barraza: “Si van a hacer algo, va a rodar alguna cabeza”, les advirtieron. El juez Héctor Núñez Cartelle le dictó prisión preventiva sin plazos a Chuky, que está en la cárcel de Piñero.