POLICIALES

Prisión preventiva por rociar con nafta y prenderle fuego al mecánico de su moto

Maximiliano V. deberá pasar los próximos dos años en prisión por el brutal ataque del jueves pasado contra Jorge Miguel F. en Colombia 400 bis

Lunes 08 de Febrero de 2021

Maximiliano V. tiene 29 años y desde muy joven llevaba a reparar las motos que compraba y vendía al taller mecánico que Jorge Miguel F. atiende desde hace mucho tiempo en Colombia al 400 bis, en la zona oeste de la ciudad. Alguna vez tuvieron discusiones propias de la relación comercial pero nunca habían pasado a mayores. Sin embargo el pasado jueves a la tarde el muchacho llegó al local y tuvo una reacción criminal impensada. Roció el cuerpo del mecánico con combustible, le prendió fuego y cuando el hombre trataba de apagar las llamas que lo consumían arrojándose a una zanja, lo golpeó ferozmente. Para la fiscal Georgina Pairola quedó claro que la intención de Maximiliano V. fue matar a la víctima, de 50 años, quien se encuentra internada en el Hospital de Emergencias en estado reservado, con quemaduras en el 40% de su cuerpo y con respiración asistida. Por eso le achacó la figura de homicidio simple en grado de tentativa. En una audiencia realizada la mañana de ayer, el juez de primera instancia Mariano Aliau aceptó esa calificación y le dictó la prisión preventiva por el plazo de ley con vencimiento el 5 de febrero de 2023.

Para sustentar la acusación, la fiscal Pairola tuvo en cuenta las pruebas periciales realizadas por personal policial, los informes médicos y fundamentalmente la declaración que hizo Alejandro Federico F., hijo del mecánico y testigo presencia de todo lo ocurrido. El muchacho sostuvo que alrededor de las 18 del jueves pasado Maximiliano V. llegó hasta el taller que atiende con su padre en Colombia al 400 bis. Lo hizo a bordo de un Renault Kangoo blanco del que bajó y “sin decir nada ni saludar, dio una vuelta en el taller, pasó, miró, se volvió a subir a la chata de él y sentado desde el lado del conductor me pidió un bidón de nafta. Me dijo «me prestás un bidón para ir a buscar nafta» y yo se lo di”. Por entonces el joven no sabía lo que se avecinaría minutos después.

>> Leer más: Se enojó con el mecánico porque se demoró en un trabajo y lo prendió fuego

Según el relato de Alejandro, él estaba junto a su padre arreglando una moto que no era la de Maximiliano sino de otro cliente. “Pensamos que iba a traer nafta para la moto de él, una Appia 110 sin cachas y color negro que que tenemos en arreglo desde hace una semana. Lo cierto es que volvió a los 15 minutos caminando y con el bidón de nafta en la mano cargado hasta la mitad. Nosotros habíamos ya guardado todas las motos porque estábamos por cerrar y llevarle una moto a otro cliente. Cuando mi papá lo ve a Maximiliano que viene, me dice a mí «arrancá la moto y andá saliendo». Mi papá, a todo ésto, estaba saliendo también subido a su moto Gilera 150 color gris y negra. Cuando llego a la esquina de mi casa (Colombia y Bielsa), veo que el pibe le rociaba el bidón de nafta a mi papá, que arranca con su moto e hizo unos siete metros mientras el loco lo corría atrás con un encendedor. Cuando logra hacer fuego en el encendedor, se prendió todo y mi padre habrá hecho unos diez o doce metros más en moto prendido fuego hasta que cayó en una zanja”.

El muchacho explicó que en ese momento su papá logró apagar el fuego y, “estando adentro de la zanja el pibe se le sube encima y le pega golpes de puño. Después de eso salió corriendo para el lado de Juan José Paso justo en el momento en que salían mis hermanas Estefanía y Jaquelina, mi mamá Noemí, y un muchacho que también vive en mi casa que es amigo de nosotros, Matías. Mi papá salió de la zanja por sus propios medios, tenía quemaduras por todos lados. En el hospital nos dijeron que tenía el 50% del cuerpo con quemaduras de tercer grado y lo llevaron a terapia intensiva”.

Inmediatamente la esposa del mecánico llamó a la policía y a una ambulancia que trasladó a Jorge Miguel F. al Heca donde quedó internado en grave estado. “Yo no pude hacer nada, no sabía qué hacer porque quedé pálido, en la esquina, no reaccionaba. Mi hermana me decía que lleve agua para la moto y no podía hacer nada”, recordó el hijo del mecánico. Y abundó: “La remera de Central que tenía puesta mi papá quedó toda quemada, le quedaron unos pedazos que se los sacó cuando salió de la zanja y los dejó tirada ahí, y la gorra también la dejó tirada en la zanja. El pantalón se lo sacó adentro de mi casa y se lo llevaron los policía el día después cuando fueron a hacer los peritajes”.

Cuando fue consultado sobre los posibles motivos del brutal ataque, el hijo del mecánico sostuvo: “No se por qué. Nosotros en ningún momento imaginamos que iba a hacer eso. No lo esperábamos. Él anteriormente nos había amenazado pero no pensamos que iba a cumplir las amenazas”. Y recordó que el año pasado, antes de que se desatara la pandemia de Covid 19, “nos había llevado una moto a arreglar y él dijo que mi papá le había desconectado las luces y sacado la batería, como que quedó disconforme. Esa vez discutieron, y después vino con un fierro y agarró a fierrazos la moto de mi papá y a mi papá. Le pegó en la espalda con el fierro, mi papá hizo la denuncia en la comisaría 17ª por esto. Después vino un par de veces más buscando repuestos o preguntando cosas sobre repuestos hasta que los primeros días de la semana pasada nos vino a traer esta moto para arreglar.”

Finalmente, Alejandro F. contó que la moto en cuestión “estaba toda desarmada y nosotros la teníamos que armar, ponerle ruedas, horquilla, manubrio, todo, no tenía nada”. También recordó que “algo de plata había pagado por adelantado y había comprado los repuestos. Nosotros le decíamos que tenía que esperar para que la moto esté lista, que nosotros le íbamos a avisar porque no era un trabajo que lleve poco tiempo. Pero él venía casi todos los días a ver si la moto estaba lista. El lunes 1º o martes 2 empezaron los problemas. Él venía y nos amenazaba de palabra, nos decía que se iba a llevar otra moto si no le dábamos la de él, también dijo que iba a venir a prender fuego a algo pero nosotros lo dejábamos que hable nomás y para evitar problemas no le decíamos nada”. Pero Maximiliano V. llevó sus palabras a los actos y por eso fue acusado de homicidio en grado de tentativa y deberá pasar los próximos dos años en prisión.

En tanto, el informe médico del Heca que consta en el expediente sostiene que la víctima tiene comprometida por quemaduras la cara, el cuello, el abdomen, el dorso y los genitales, que ingresó con asistencia respiratoria mecánica con compromiso de la vía aérea, no tiene pelo y pestañas. E indica que “el tratamiento es de sostén y el pronóstico es que hay riesgo de vida, es reservado a malo y las complicaciones mediatas es la descompensación hemodinámica y las infecciones.

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