El oficial de la Policía de Rosario Juan José Raffo reitera que se recauda dinero para financiar
"cajas" de policías corruptos. Ayer presentó a la Fiscalía un video que filmó con una lapicera. Las
imágenes no muestran a agentes policiales pero habría diálogos que revelan irregularidades.
Las grabaciones, de 26 minutos de duración y que Raffo las filmó con una lapicera que tiene una
cámara y un micrófono incorporados, muestran cuatro de los lugares que permitirían financiar las
"cajas negras" policiales. En las imágenes se observa a personas que ingresan a garitos y bares
donde se realizan apuestas clandestinas. "El juez mandó a espiar a Asuntos Internos y no
encontraron nada. Como el juez aparentemente no tiene buenos resultados, yo, desde afuera, le voy a
dar una mano. O lo están engañando o le están vendiendo pescado podrido", ironizó Raffo en
declaraciones al diario Clarín, que ayer presentó las filmaciones en la Fiscalía de los Tribunales
de Rosario.
Las imágenes muestran planillas donde se apuntan a mano alzada apuestas para carreras de
caballos en agencias no habilitadas. Registra además diálogos donde se mencionan números para ser
jugados en la lotería o la existencia de tickets no oficiales. También puede verse, en un caso, la
gran cantidad de dinero recaudado. En ningún momento se ve a agentes policiales que, según el
denunciante, se encargan de levantar (una vez a la semana o cada mes) el dinero ilegal.
Desde su auto, Raffo grabó incluso el recorrido que separa a una agencia "trucha" de la
Jefatura de Policía local, para mostrar la cercanía: uno y otro lugar están separados apenas por
200 metros.
A fines de febrero Raffo detalló nombres, montos y direcciones de una supuesta maquinaria que
permitiría recaudar dinero ilegal a las más altas esferas de la Policía de Rosario. El oficial
involucró en el escrito a las tres máximas autoridades de la Policía rosarina: Osvaldo Toledo,
Miguel Angel Rodríguez y David Benavente. Toledo sigue a cargo de la jefatura de la Unidad Regional
II. Rodríguez y Benavente, en cambio, fueron separados preventivamente de sus cargos.
Raffo asegura que los tres tenían pleno conocimiento y participaban de las maniobras para
recaudar dinero a través del juego clandestino, desarmaderos de autos, comercialización de
analgésicos truchos, brujos y carreras de caballos.
Raffo, pasado a disponibilidad tras ser procesado en una causa por el hurto de una puerta e
investigado por la Dirección de Asuntos Internos de la fuerza por tres acusaciones anónimas,
denunció que fue tentado por el ex jefe de Orden Público de la Unidad Regional II, comisario David
Benavente, para participar del cobro de dinero ilegal que reportaría a la caja negra de la fuerza.
Y que, en reuniones mantenidas en la misma Jefatura, supo que parte de esa plata iba destinada al
entonces subjefe de la Unidad Regional II, Miguel Angel Rodríguez.
Además, vinculó al subjefe de policía con el ex líder de la barra brava de Newell’s, el
actualmente prófugo Roberto Pimpi Camino. No sólo dijo que Rodríguez se lo presentó cuando aún
estaba a cargo de la Inspección de Zona 3ª sino que también manifestó que el 26 de enero, cuando
unos 50 hombres intentaron copar el club del parque Independencia, él supo por parte de una oficial
que estaba en el lugar que los hermanos Camino habían liderado la embestida y que eso lo dejó
asentado en un acta. Pero que cuando Rodríguez llegó al lugar le manifestó que se dejara de hacer
el superpolicía porque con la imputación al hijo de Pimpi en un crimen ya le había hecho "perder 50
mil pesos".
Según Raffo, Rodríguez se refería al homicidio de Sebastián Galimany, ocurrido el 19 de enero
en Alice y Lamadrid cuando iba en compañia de Facundo Simois. Este joven declaró ante el propio
Raffo que había sido Jonhatan Camino el autor del trágico ataque.
Las denuncias de Raffo provocó reacciones violentas. La más preocupante fue la que se tradujo
en tres balazos disparados la madrugada del lunes 3 de marzo contra la casa del propio oficial,
ubicada a pocos metros de la Jefatura, y la intimidación que sufrió su esposa cuando conducía un
auto por la avenida de Circunvalación y otro vehículo (negro, con vidrios polarizados y sin
patente) la encerró y la obligó a terminar en la banquina. Por esos hechos, el denunciante presentó
un hábeas corpus en la Justicia y ahora tiene custodia de la Tropa de Operaciones Especiales.
En tanto, desde el gobierno provincial, el secretario de Seguridad, Carlos Iparraguirre,
cuestionó la denuncia de Raffo al afirmar: "Hay que ver cuánto de arrepentido y cuánto de
extorsionador tiene Raffo". Mientras que el gobernador Hermes Binner y su ministro Cuenca
coincidieron en afirmar que "para adoptar decisiones se va a esperar el avance de las
investigaciones" tanto en la Justicia como en la Dirección de Asuntos Internos de la policía.