Policiales

Premeditación, ensañamiento y alevosía en el crimen de Tubi Segovia

Cuatro internos de Coronda fueron imputados ayer del asesinato ocurrido el pasado 24 de abril en la celda 27 del pabellón 8C.

Martes 08 de Mayo de 2018

Cuatro internos de la cárcel de Coronda fueron imputados ayer por el asesinato de Rubén Ariel "Tubi" Segovia, estrangulado y apuñalado dos semanas atrás en su celda del pabellón 8C. Se trata de Horacio Enrique Benaventos, Kevin Javier Duarte, Juan Manuel Almada y Pablo Nicolás Caminos, a quienes el fiscal Marcelo Nessier acusó como coautores del delito de homicidio triplemente calificado por ensañamiento, alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas de dos o más personas.

Si bien el fiscal decidió reservar cuestiones probatorias que recién revelará mañana, cuando se realice la audiencia para definir la prisión preventiva de los imputados, en una conferencia de prensa posterior a la imputativa brindó algunos detalles sobre el homicidio del hombre de 29 años había solicitado ser alojado en ese pabellón con gente de su confianza, especialmente miembros de la familia Caminos. Al respecto, Nessier deslizó que el homicidio fue un acto de traición. Además, reveló que la autopsia estableció que Segovia sufrió al menos 36 heridas punzantes y cortopunzantes propinadas por tres de los sospechosos, mientras que el otro lo estrangulaba con un cable.

Aliados

Hasta que fue asesinado, Segovia era considerado un importante aliado del grupo que encabezaban Alexis y Fernando Andrés "Andy" Caminos, hijo y sobrino del asesinado ex jefe de la barra brava de Newell's Roberto "Pimpi" Caminos. Si bien estaba detenido, con diversas imputaciones, desde 2016, luego también fue acusado como instigador de tres homicidios ordenados tras las rejas.

El pasado 6 de febrero, ante el desembarco de Alan Funes —miembro de una familia enfrentada violentamente con los Caminos— en la cárcel de Piñero, Segovia fue trasladado a Coronda y alojado en un sector de resguardo. Pero tres días después sus abogados presentaron un recurso para que fuera alojado en un pabellón regular. A pesar de la negativa del Servicio Penitenciario (SP), la Justicia aceptó el pedido y el 14 de marzo Tubi fue alojado en pabellón 8C, un sector con 22 celdas individuales y un patio común.

Para poder ser alojado ahí, Segovia firmó un documento en el cual se lo notificaba de quiénes eran los demás presos alojados en ese sitio y él aceptaba ser recluido allí. Por eso llamó tanto la atención lo ocurrido el pasado martes 24 de abril en la celda 27 que ocupaba, donde fue brutalmente asesinado.

Las cámaras de vigilancia que registran los movimientos del patio —no del interior de cada celda— permitieron identificar a cuatro internos que ingresaron a la celda de Segovia minutos antes de que fuera hallado muerto en un charco de sangre. Parte de esa secuencia fue presentada ayer por el fiscal Nessier ante el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP) Héctor Candioti en la sala 4 del subsuelo de los tribunales de la ciudad de Santa Fe.

Indefensión

Sobre la base de las imágenes registradas por las cámaras del pabellón, el fiscal indicó que se pudo constatar a las 16.25 "el ingreso a la celda de Segovia de cuatro personas, dos a cara descubierta y dos encapuchados, con una diferencia de 35 segundos entre el primero y el último. Una vez adentro, aprovecharon su estado de indefensión y le propinaron 36 lesiones cortantes y punzocortantes en el cuerpo", detalló Nessier.

En las cintas se ven lo que serían las sombras o reflejos de las puñaladas cometidas contra la víctima. "A las 16.29 —añadió el fiscal— salieron las cuatro personas de la celda", donde se hallaron tres "facas" —en rigor, al menos una de las armas es un cuchillo de cocina tipo tramontina de 13 centímetros de hoja— en la celda como en las inmediaciones.

Según el informe preliminar de la autopsia, Segovia tenía dos cables aferrados al cuello, por lo que se conjetura que uno de los cuatro lo estranguló. "Las heridas fueron de tal gravedad, ya que lo lesionaron mientras lo estrangulaban, que Segovia sufrió un shock hipovolémico y luego falleció", indicó el fiscal, para agregar que "el 80 por ciento de las heridas se constataron de la tetilla para arriba, incluida la cara y el cuello".

Traidores y testigos

El ensañamiento evidenciado, sumado al hecho de que Segovia se sentía rodeado de gente de confianza, permiten pensar que se trató de una traición. "Son suposiciones que podemos hacer, teniendo en cuenta que él había pedido ser alojado en ese pabellón. Se puede pensar que hubo una traición o que se trató de una reorganización de las propias bandas, pero eso excede la investigación de esta fiscalía sobre el homicidio", sostuvo el fiscal, más enfocado por el momento en lo ocurrido en el pabellón 8C que en establecer cuál pudo haber sido el hecho que desencadenó el asesinato.

Al respecto, confirmó que la fiscalía solicitó que los acusados de matar a Segovia continúen detenidos en sectores de resguardo, los llamados "buzones", a pesar de los pedidos de sus defensas de ser regresados al pabellón 8. "En las filmaciones se aprecia que hay muchos internos mirando todo lo que sucede, no específicamente adentro de la celda, porque cuando entra el último imputado la puerta se cierra. Pero hay movimientos previos, subidas, bajadas, internos que están afuera o abajo que después, lo cual es lógico, en las testimoniales no quieren meterse ni declarar. Por eso la fiscalía entiende que claramente hay testigos, quizás no del homicidio pero sí de la situación de contexto, y que no van a declarar estando los imputados ahí presentes".

Cautelares

Según adelantó ayer en la conferencia de prensa, Nessier podría revelar cuestiones probatorias durante la audiencia que se realizará mañana para tratar las medidas cautelares de los cuatro detenidos, que son representados por las defensoras públicas Silvina Corvalán y Magalí Mazza.

En ese marco fuentes allegadas a la investigación no descartaron que pueda haber más imputados, por algún nivel de participación o por encubrimiento, tal como publicara este diario días atrás.

registro. Las cámaras de vigilancia permitieron identificar a quienes entraron en la celda 27 del pabellón 8C.

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