Policiales

Piden perpetua para acusados de matar a un remisero

Martín Cardozo y Karen Trejo están acusados de haber ejecutado a Horacio Colberg luego de asaltarlo en mayo de 2016 en Villa Gobernador Gálvez.

Martes 30 de Octubre de 2018

Prisión perpetua. Esa fue la pena que el fiscal Florentino Malaponte pidió ayer para un hombre y una mujer acusados de matar a un remisero durante un robo en Villa Gobernador Gálvez. La imputación es la de asesinar a una persona para ocultar otro delito, en este caso el asalto. La víctima fue Horacio Colberg, de 52 años, asesinado en mayo de 2016. Las dos defensas pidieron absoluciones.


Martín Cardozo, de 29 años y Karen Trejo, de 23, comenzaron a ser juzgados ayer ante un Tribunal está integrado por los jueces Isabel Más Varela, Rodolfo Svala y Román Lanzón.

Un plan

"Esta fiscalía se compromete a probar no sólo un homicidio, sino todo un plan para realizarlo", dijo Malaponte al inicio de su alegato. "Los imputados —detalló— idearon un plan que tenía que ver con robar y, en el transcurso, mataron a Horacio Colberg, un remisero. Ese plan tenía contemplada la división de tareas".

De acuerdo con el relato del fiscal, todo comenzó cerca de la 1 de la tarde del 20 de mayo de 2016 con un llamado telefónico a la remisería para la que trabajaba Colberg. El hombre de 52 años se ganaba la vida conduciendo un remís desde hacía una década y 15 días antes había cambiado de lugar de trabajo: uno de sus hijastros había abierto una remisería y le pidió que empezara a trabajar con él.

Según el fiscal fue Trejo quien llamó para pedir que un auto la pasara a buscar por la casa de Cardozo para que la llevara hasta José Ingenieros y San Luis de Villa Gobernador Gálvez. "Vamos a probar que lo hizo desde el teléfono de Cardozo, que dio un nombre y un domicilio falsos", remarcó Malaponte.

El remís fue pedido para una casa de Ayacucho 6168, en la misma cuadra donde vivía el acusado, a la altura del 6175 de Rosario. "Ese llamado tenía que ver con robarle al remisero. Al señor Colberg lo mataron para lograr la impunidad. Un disparo que fue un fusilamiento desde atrás, a centímetros del cráneo. Y después lo arrojaron como a un objeto desde su propio auto. Lo dejaron en el lugar y se fueron con las pertenencias de la víctima", remarcó el fiscal.

La teoría del caso de los acusadores es que Trejo y Cardozo llamaron al remís —un Chevrolet Corsa— y se hicieron llevar como pasajeros hasta Villa Gobernador Gálvez. Entonces cuando estuvieron en la zona de José Ingenieros y San Luis, en el barrio Costa Esperanza, cometieron el asalto y le dispararon al chofer en la nuca para encubrir el robo.

Luego, de acuerdo con la misma teoría, arrojaron al hombre malherido a la calle y huyeron con el auto, la billetera y dos celulares de la víctima. El remisero fue trasladado a un hospital y murió como consecuencia de la lesión.

Después del crimen, afirmó el fiscal, se verificó que los dos imputados vivían en Ayacucho al 6100, donde fueron detenidos. De la vivienda se secuestraron las pertenencias de la víctima. "Y allí estaban todos los medios violentos que desde siempre tuvieron para cometer este hecho: un revólver calibre 22 cargado, cerca de cien proyectiles de distintos calibres y un cargador de ametralladora calibre 9 milímetros". Además, enfatizó Malaponte, en el momento en el que fue detenida Trejo tenía varios proyectiles adentro de su cartera.

El fiscal decidió enmarcar el hecho en el delito de homicidio críminis causa agravado por el uso de arma de fuego, es decir matar a alguien para ocultar otro delito, en este caso el asalto. Prevé la pena de prisión perpetua y ese fue el monto que solicitó Malaponte para los dos acusados, a quienes consideró autores. También les achacó los delitos de portación y tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil.

Defensas

Las defensas de ambos acusados pidieron la absolución de sus pupilos. En el caso de Cardozo, los letrados expusieron una coartada: que el día del crimen el joven estaba en su casa después de mirar el partido de Central. Sin embargo, dijeron que no cuentan con testigos que puedan dar fe de eso.

Trejo, en cambio, hizo uso de la palabra y dio su versión de lo que pasó ese día: "Lo que recuerdo es que estaba en lo de Martín con dos amigos. Yo estaba muy drogada. Consumía muchas pastillas en ese momento. Salimos los cuatros a comprar a Tablada y después no recuerdo nada más. Al otro día bajé del departamento de Martín y me retuvieron los de la PDI (Policía de Investigaciones) y me secuestraron la balas que no sé qué hacían en mi mochila. Yo lo único que hice fue agarrar mi mochila y salir a la calle", sostuvo la acusada, que accedió a responder preguntas de la Fiscalía.

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