Buenos Aires.— Un hombre que confesó que en noviembre de 2004 asaltó y luego asesinó de dos balazos a un empresario forestal en Campana, que llevaba el dinero para pagar a sus empleados, fue condenado a prisión perpetua.

Buenos Aires.— Un hombre que confesó que en noviembre de 2004 asaltó y luego asesinó de dos balazos a un empresario forestal en Campana, que llevaba el dinero para pagar a sus empleados, fue condenado a prisión perpetua.
Se trata de Sergio Daniel Acu, de 28 años, a quien el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Zárate-Campana halló responsable del homicidio de Horacio Mendizábal y de dos robos calificados. Uno de los robos fue cometido contra el hombre asesinado y el otro contra un tractorista al que Acu obligó a ayudarlo a escapar de la escena del crimen.
"Ahora la familia puede empezar a cerrar este episodio tan doloroso", dijo el abogado de la familia Mendizábal, Jorge Battilana, al término del debate oral, que concluyó el viernes.
A sangre fría. El episodio ventilado en este juicio ocurrió el 13 de noviembre de 2004, cuando Mendizábal fue asesinado de un tiro en el pecho y otro en la cabeza frente al campo Las Rosas, en Canal de Yrigoyen, de Campana, adonde había llegado en su camioneta.
La víctima llevaba consigo, tal como lo hacía todos los sábados, entre 3.000 y 5.000 pesos para pagar el sueldo de sus empleados, pero ese monto nunca fue encontrado.
Tres días después, en base a datos aportados por testigos, la policía apresó a Marcelo Pisani, de 35 años, en la terminal de micros de Moreno, desde donde tenía previsto partir a Misiones con el presunto fin de escapar hacia Paraguay.
El año pasado, Pisani —ex empleado de Mendizábal— fue condenado a prisión perpetua por este caso, mientras que Acu fue juzgado ahora porque se lo detuvo después de ese juicio, en mayo de 2007, en la localidad bonaerense de San Miguel. Durante el debate, Acu, quien nunca había aceptado declarar por el caso, confesó que mató a Mendizábal porque se lo pidió su cómplice, luego de que éste le robara dinero a la víctima.
Un trabajo. Ante los jueces, el imputado dijo que Pisani le ofreció "un trabajo", que no conocía a la víctima y que él se encargó de conseguir el arma de fuego que llevaba al momento del crimen.
Luego, relató que esperaron a que el empresario llegara hasta la entrada de su campo, donde él lo inmovilizó con amenazas, mientras Pisani se apoderaba de un maletín en el que la víctima llevaba dinero en efectivo.
Mendizábal intentó defenderse y, según Acu, su cómplice le dijo "Tirale, tirale!, por lo que él le efectuó un primer disparo que le impactó en las costillas y luego otro en la cabeza.
Acu dijo que tras el crimen asaltaron a un tractorista, a quien le robaron el teléfono celular y obligaron a que los llevara hasta la ruta donde lo esperaba un remís en el que escaparon. Cuando estaban en el auto, Pisani le dio 1.500 pesos a Acu por su participación en el hecho y en el camino arrojó el arma.
Por el robo al tractorista, el imputado también recibió una condena menor adicional, según el veredicto leído por el tribunal. l (Télam).

