Policiales

Penas de hasta 10 años por tentativa de homicidio, secuestro y extorsión

Cuatro hombres fueron condenados por un hecho ocurrido en abril de 2017, donde intentaron ajusticiar a Walter Vardabasso.

Miércoles 05 de Septiembre de 2018

La investigación de un caso que se ventiló como una simple balacera con un hombre de 30 años herido de gravedad en el barrio Toba, en abril de 2017, ocultaba un oscura trama de secuestro, extorsión y ajuste de cuentas por deudas vinculadas al comercio de drogas. Tras más de un año de investigación, el episodio tuvo ayer resolución judicial con condenas de hasta diez años de prisión para cuatro hombres de entre 21 y 45 años acusados de tener distintos roles en un hecho gravísimo que no había salido a la luz hasta hoy.


Luis Gabriel y Leonardo "Pájaro" David Cañete, de 45 y 27 años respectivamente; Lucas Sebastián Bernardotti, de 30; y Gastón Alejandro Gómez, de 21 años, pactaron condenas en un juicio abreviado tras reconocer su participación en el secuestro extorsivo ocurrido el 18 de abril de 2017 en el cual resultó gravemente herido a balazos Walter Vardabasso.

De oscuro a claro

Según las actuaciones policiales y los escasos datos que circularon en ese momento, se dijo que la víctima, de 30 años, estaba con un grupo de amigos en Liniers y Maradona cuando pasaron dos motos con cuatro desconocidos a bordo y sin mediar palabra descargaron una ráfaga de proyectiles. Entonces Vardabasso resultó herido en las piernas.

Pero la verdadera trama del caso fue mucho más oscura y sangrienta, con vendetas y reproches por negocios vinculados al comercio de drogas, lo cual puso en evidencia los entretelones y las prácticas extorsivas de grupos que dominan la escena criminal de Rosario.

De acuerdo la investigación del caso que llevó adelante el ahora juez penal Pablo Pinto (actuaba como fiscal), todo comenzó el 18 de abril de 2017 a las 13, cuando Leonardo y Gastón Cañete junto a Bernardotti se presentaron en la casa de Vardabasso, en bulevar Seguí al 7900, golpearon al puerta y cuando la víctima atendió, "Pájaro" Cañete le vociferó: "Mi papá quiere cobrar la plata, pagale los 70.000 pesos que debés". El blanco del reclamo negó la deuda y allí comenzó su calvario.

Delante de su mamá y un hermano, Walter fue arrancado de su casa con violencia y obligado a subir a un Fiat Palio blanco con llantas plateadas y vidrios polarizados. Allí esperaba Bernardotti como conductor y Gómez como acompañante. En el asiento trasero iba la víctima con "Pájaro", quien le decía "vas a pagar hasta el último centavo".

El trasfondo del reclamo, según la pesquisa, develó las motivaciones. Tres meses antes a la víctima le habían asignado un trabajo como mula. Debía trasladar una mochila con una pistola calibre 9 milímetros, un kilo de marihuana y medio kilo de cocaína desde Garibaldi y Río de Janeiro hasta barrio Godoy. Pero el trabajo se frustró cuando el móvil policial 3772 con dos policías de la comisaria 19ª lo frenaron y le incautaron todo lo que tenía en la mochila.

El calvario

Tras ser privado de su libertad, Vardabasso fue trasladado a una vivienda precaria de calle 1.821 donde lo ataron de brazos y pies con alambres, lo tiraron al piso y lo golpearon con ferocidad mientras le exigían pagar la deuda. "Danos la casa de tu vieja, si a las 16.30 no pagan te matamos", lo amenazaron. Luego "Pájaro" sacó un arma de fuego y le efectuó dos disparos en la pierna derecha, tras lo cual le espetó "pensalo, en un rato venimos. Danos la solución o te matamos".

Malherida, la víctima fue arrastrada afuera del rancho donde recibió un ultimátum: "Si te morís te vamos a tirar al pozo" y se retiraron. Al rato regresaron Leonardo Cañete, Bernardotti y Gómez acompañados por el padre del primero, Gabriel Luis Cañete. Y otra vez "Pájaro" le efectuó a Vardabasso dos disparos, esta vez en el muslo izquierdo y otro a la cabeza que sólo le raspó el cuero cabelludo.

Mientras "Pájaro" golpeaba a la víctima en la boca y le destrozaba los dientes, su padre lo sentenciaba: "Si vos te llegás a recuperar y me denunciás, te mato". Los agresores se retiraron del lugar mientras comentaban entre ellos: "Este guacho se esta muriendo".

Walter fue rescatado por personas del barrio que lo trasladaron hasta Garibaldi y Felipe Moré, donde fue atendido por un móvil del Sies. La ambulancia lo trasladó al Hospital de Emergencias donde se pudo recuperar.

Como ocurre a diario, en ese momento el hecho pasó desapercibido, se naturalizó como una balacera más perpetrada por personas que se desplazaban en moto y con un herido. Pero la espesa trama del caso salió a la luz.

El antecedente inmediato a ese gravísimo incidente fue el amedrentamiento que sufrió Vardabasso unos días antes, cuando los mismos imputados se presentaron en su casa y, tras amenazar a su madre, le exigieron que entregara la escritura de la misma, lo cual se concretó por temor.

Figuras penales

El fiscal pudo reconstruir la historia luego de escarbar en el oscuro episodio y acopiar distintas evidencias, principalmente la declaración de la víctima, coincidente con el resto de la prueba. Así, el 12 y 18 de mayo de 2017 se realizaron las audiencias donde los acusados fueron imputados por los delitos de homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, en concurso real con extorsión en calidad de coautores.

Pero luego, en el devenir de la pesquisa, se modificó ese encuadre legal y de acuerdo a la teoría del caso la Fiscalía promovió la tentativa de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego en concurso ideal con privación Ilegítima de la libertad en concurso real con extorsión y portación ilegítima de arma de fuego de uso civil, dos hechos en concurso real.

Le endilgó la autoría de esos delitos a Leonardo David Cañete, y como partícipes secundarios a Gabriel Luis Cañete, Gastón Gómez y Lucas Bernardotti. Luego de que el fiscal Pinto dejara su cargo, el caso quedó en manos de su par Marisol Fabbro.

Roles y homologación

Según la acusación, Leonardo "tuvo el dominio del hecho en todo momento, no así los restantes coimputados, de los cuales se puede vislumbrar una complicidad secundaria". Entonces, fundamenta la Fiscalía, "desaparece la planificación anticipada, la premeditación de todos los sujetos intervinientes atento que no existió en ningún momento el acuerdo previo".

Los acusados aceptaron sus responsabilidades, y tras una serie de tratativas entre la fiscal y el defensor Lucas Wojtasik, se llegó a un acuerdo para cerrar un juicio de trámite abreviado, el cual fue homologado el lunes en el Centro de Justicia Penal (CJP) ante el juez de garantías Luis María Caterina.

El magistrado declaró admisible el procedimiento y dictó la sentencia. Condenó a Leonardo David Cañete a 5 años y 4 meses de prisión efectiva como autor penalmente responsable de la tentativa de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego, en concurso ideal con privación ilegítima de la libertad en concurso real con extorsión y portación ilegítima de arma de fuego de uso civil.

Sin embargo como en la misma sentencia se lo declara reincidente, le unificaron esa pena con otra del mismo monto que le impuso el juzgado en lo penal de Sentencia Nº 5 de Rosario el 22 de julio de 2014, y en defintiva deberá purgar un total de 10 años y 8 meses de cárcel.

A Gabriel Cañete, Gómez y Bernardotti les impusieron tres años de prisión efectiva, aunque como partícipes secundarios de la tentativa de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego en concurso ideal con privación ilegítima de la libertad en concurso real con extorsión.

Bernardotti deberá pasar más tiempo en prisión, ya que también se le revocó la condicionalidad de una pena a tres años de prisión y una multa impuesta el 3 de marzo de 2016 por el Tribunal Oral Federal Nº 1 de Rosario, por lo que deberá pasar seis años de prisión efectiva.

pablo pinto. El actual juez penal llevó adelante como fiscal la investigación que develó el oscuro caso.

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