Pase de facturas por la masacre de Campana
Jesús Osvaldo Cáceres, uno de los cinco detenidos por la denominada "Masacre de Campana"
incriminó ayer a tres de los otros apresados, entre ellos su hermanastro y su sobrino, al asegurar
que los vio en el auto de las víctimas cuando bajaban los electrodomésticos robados en la casa de
las mismas.
14 de agosto 2008 · 01:00hs
Buenos Aires.— Jesús Osvaldo Cáceres, uno de los cinco detenidos por la
denominada "Masacre de Campana" incriminó ayer a tres de los otros apresados, entre ellos su
hermanastro y su sobrino, al asegurar que los vio en el auto de las víctimas cuando bajaban los
electrodomésticos robados en la casa de las mismas. Lo hizo ayer al ampliar su declaración
indagatoria frente al fiscal Marcelo Pernici, ante quien buscó mejorar su situación procesal.
El abogado Hugo López Carribero aseguró que Cáceres "fue contundente al asegurar
frente al fiscal que es inocente y colaboró con la investigación contando todo lo que vio en la
puerta de su casa". Según el letrado, su cliente estaba enemistado con su hermanastro y principal
sospechoso del cuádruple homicidio, Angel Fernández, y con su sobrino, Cristian Fernández, quienes
vivían en el mismo terreno de la localidad bonaerense de Los Polvorines, aunque en distintas casas.
Nada dijo acerca de la relación que su defendido mantenía con Stella Maris Cáceres, esposa de Angel
y también presa en la causa.
Los vio.Según relató el abogado, Cáceres le contó al fiscal que el mismo jueves
24 de julio cuando desaparecieron Marcelo Mansilla, su esposa Sandra Rabago, y los dos hijos de la
pareja, Agustín y Milagros, él vio a los Fernández y también al otro detenido, Darío Sordo Vera,
"bajar del auto de las víctimas los electrodomésticos robados en la casa de la familia".
Cáceres aportó como detalle que los tres tenían guantes de lana, quizás con la
intención de no dejar huellas. Según el relato del defensor, Cáceres también le dijo al fiscal
Pernici que Angel Fernández "no cumplía con su prisión domiciliaria y lo veía salir de la casa,
aunque no supo decir si para ello se quitaba o no la tobillera magnética".
López Carribero indicó que a partir de esta declaración, pidió la libertad de su
cliente y confía en que en los próximos días Cáceres recuperará su libertad.
Los crímenes.Los Fernández, Vera y Cáceres están acusados del homicidio
triplemente agravado por alevosía "criminis causa" de Marcelo Mansilla, de 41 años; su esposa
Sandra Rabago, de 37; y sus hijos Agustín, de 12, y Milagros, de 8, quienes desaparecieron de su
casa el 24 de julio. Cinco días después el matrimonio apareció asesinado a la vera de la ruta
Panamericana, a la altura de Campana.
Un día más tarde se halló el Volkswagen Polo de los Mansilla totalmente
incendiado y muy cerca de la casa de los detenidos. En tanto la madrugada del sábado 2 de agosto
fueron hallados los cadáveres de los chicos muy cerca de donde habían aparecido sus padres.
La principal hipótesis sobre el móvil de la masacre es la venganza contra los
Mansilla y una de las pistas apunta a que los sospechosos saquearon la casa de las víctimas luego
de capturarlas y antes de asesinarlas, ya que en ese lugar estaba parte del botín de un robo que
reclamaban los Fernández. (Télam)