Buenos Aires.— El dueño de un aserradero fue asesinado de un tiro en la cabeza y su hijo resultó herido de bala al ser asaltados por delincuentes que quisieron robarles sus autos en la localidad de Billinghurst.

Buenos Aires.— El dueño de un aserradero fue asesinado de un tiro en la cabeza y su hijo resultó herido de bala al ser asaltados por delincuentes que quisieron robarles sus autos en la localidad de Billinghurst.
El asalto ocurrió la tarde del sábado frente a un aserradero propiedad de Francisco Vargas, de 61 años, quien estaba junto a su hijo Gastón, de 29. Cerca de las 18.30 padre e hijo salían del predio a bordo de un Volkswagen Golf y un BMW, respectivamente, y fueron abordados por al menos dos delincuentes armados con fines de robo.
Al parecer, Gastón se resistió al robo de su vehículo por lo que uno de los asaltantes le efectuó un disparo que lo hirió en el rostro, dijeron los informantes. Entonces, don Francisco creyó que su hijo estaba muerto e intento pelear con los delincuentes pero uno de ellos le efectuó un disparo en la cabeza.
Tras el hecho, los maleantes huyeron en el BMW de Gastón pero a unos 100 metros chocaron contra la persiana de un comercio y abandonaron el auto.
En tanto, la policía trasladó en un móvil a Francisco Vargas hasta el hospital Eva Perón donde fue operado pero falleció poco después. Por su parte, Vargas hijo fue llevado al hospital Mariano Castex donde ayer permanecía internado con pronóstico reservado pero estable.
Testigos. En tanto, en base a los datos aportados por vecinos del aserradero, los policías localizaron a dos sospechosos en una casa situada a pocas cuadras del lugar del hecho. En el allanamiento fueron detenidos un joven de 18 años y otro de 19 en cuyo poder se secuestraron ropas manchadas con sangre además del frente del estéreo del BMW de los Vargas, explicaron los voceros. (Télam)




Por Gustavo Conti