Banda Los Monos

Los peritos que identificaron a Monchi en las escuchas

Son de Acústica Forense de la Policía Federal. Dijeron que es su voz la que en las líneas interceptadas aparece ordenando delitos

Lunes 11 de Diciembre de 2017

Una parte fundamental del juicio a la banda de Los Monos reside en las intervenciones telefónicas a miembros del grupo. En la segunda semana de audiencias las defensas libraron un combate para cuestionar esas escuchas e impedir que se pasaran aunque el tribunal ordenó que se incorporaran al juicio. Esta semana se espera otro capítulo de esta batalla con la declaración de los peritos que analizaron la voz de Ramón "Monchi Cantero" Machuca y concluyeron que quien habla en las grabaciones ordenadas, que forman el sustento principal de la imputación de asociación ilícita.

Las testigos Vanesa Viña y Juliana Casiro pertenecen a la División de Acústica Forense de la Policía Federal Argentina (PFA). Ellas determinaron que la voz de un video en el que habla Monchi es la misma de unas comunicaciones interceptadas por orden judicial en 2013.

Esto debió hacerse porque Machuca no aceptó a aportar en Tribunales el cuerpo de su voz para que se compararan con las grabaciones de las escuchas captadas hace cuatro años. Debido a esa negativa se usaron audios de distintas procedencias, como uno tomado de una entrevista que Monchi dio al periodista Martín Ciccioli cuando estaba prófugo. Pero el audio que resultó concluyente fue extraído del mensaje en video que en agosto pasado Monchi dirigió desde la cárcel de Coronda a la ex jueza Alejandra Rodenas, que lo procesó por los delitos que lo llevan a juicio.

Testigos especialistas

El gabinete de Acústica Forense de la PFA realiza identificaciones de las voces aportadas por los juzgados, descubre si un material está editado y construye un banco de voces. Está integrado por graduados en fonoaudiología y licenciados en matemática y en física.

Acústica Forense de la PFA dictaminó que la voz registrada en ese mensaje de Monchi es la misma que la de las escuchas ordenadas por los jueces Juan Carlos Vienna y Raquel Cosgaya. Por eso la fiscalía ofreció a las autoras de la pericia como testigos para afianzar los cargos. Los fiscales entienden que ese dictamen es una prueba importante para confirmar la identificación de las voces lo que va más allá de Monchi, alcanzando a las personas que hablan con él y que ya fueron condenadas en juicio abreviado, o que están implicadas en este mismo juicio.

"Si Monchi habla con una persona llamada Cele y sabemos que su madre se llama Celestina (condenada en juicio abreviado como miembro de la banda) por sentido común y sana crítica se infiere quién habla con Monchi. Lo mismo se puede traspolar a otras personas que hablan con él y que fueron identificadas por trabajo judicial previo", indicó el fiscal Luis Schiappa Pietra el pasado 1º de diciembre, cuando se incorporaron al juicio 280 escuchas.

En el centro

El celular de Monchi está en el centro de las comunicaciones de la banda, porque es allí donde se detectan las principales alusiones a acciones violentas, en especial de homicidios, desde el momento de los preparativos hasta los que siguen a la concreción. Para los fiscales la escucha de Monchi es el tronco sostén de todas las causas del juicio. Para ellos la causa de los Monos "ocurre en el teléfono de Monchi".

Según la fiscalía las escuchas reproducidas en una audiencia hace diez días muestran la actividad de la asociación ilícita. A partir de ella, junto con las sábanas de llamadas aportadas donde constan las líneas interferidas, se identifica a cada uno de los imputados que hablan en los audios y se define la relación con los policías imputados (trece juzgados ahora y dos ya condenados en trámite abreviado). En estas escuchas se advierte para los acusadores las actividades económicas, armas y bienes que posee la banda y cómo la acción se despliega en el tiempo.

Políticos

Esta semana se espera debate cuando declaren dos ex funcionarios políticos del Ministerio de Seguridad en la gestión de Antonio Bonfatti: los abogados Ana Viglione y Andrés Ferrato, ex jefes de la disuelta Secretaría de Delitos Complejos. En este juicio son testigos pero en otra acción están imputados por falso testimonio en una causa directamente relacionada con este proceso.

La causa fue iniciada en 2014 por Juan Carlos Vienna, el mismo juez que procesó a la mayoría de los acusados en la Causa Monos, por falso testimonio. Ellos eran los superiores de uno de los juzgados ahora, el comisario Gustavo "Gula" Pereyra. Viglione y Ferrato habían declarado ante Vienna que no le habían dado a Pereyra casos relacionados con drogas, pero eso fue desmentido al recuperarse de la computadora secuestrada al comisario fotos de búnkeres y mails a sus superiores con informes sobre narcotráfico.

Pereyra fue acusado por ser mencionado en escuchas en un diálogo entre Monchi y el policía Juan "Chavo" Maciel, un subordinado directo de Pereyra que ya fue condenado a tres años como informante de la banda. Vienna sobreseyó a Pereyra, a quien no comprometen escuchas propias, pero el camarista Daniel Acosta revocó la medida por el material hallado en su computadora, lo que lo trajo a este juicio. Y Rodenas procesó a Pereyra por poner información reservada a favor de la banda.

Viglione y Ferrato llegarán el jueves ofrecidos por el fiscal pero también por los defensores de Pereyra. Este último es quien impulsó como querellante la causa penal donde ambos testigos están acusados de mentir.

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