Policiales

Lo balearon para robarle y al ir a la comisaría los policías estaban dormidos

La madrugada de ayer Maximiliano fue víctima del robo de su moto Yamaha IBR en bulevar Avellaneda y avenida del Rosario, en el sudoeste de la ciudad

Sábado 03 de Junio de 2017

La madrugada de ayer Maximiliano fue víctima del robo de su moto Yamaha IBR en bulevar Avellaneda y avenida del Rosario, en el sudoeste de la ciudad. Allí dos hombres lo emboscaron y cuando trató de escapar le dispararon para que detuviera la marcha. En ese momento el muchacho cayó al piso y los mismos hombres lo abordaron, le disparan otra vez y le robaron el vehículo. Lo llamativo es que cuando fue a hacer la denuncia a la seccional 33ª se encontró con la comisaría cerrada y dos agentes "dormidos" que no lo llevaron al hospital porque tenían sólo un móvil.

   Maximiliano tiene 26 años y vive en inmediaciones de bulevar Avellaneda y avenida de Circunvalación. Ayer le contó a Canal 3 que había salido de su casa "a las cinco y media para ir a trabajar. Cuando pasé por una calle oscura vi a dos muchachos que me gritaron algo y sin que les respondiera me dispararon dos veces", expresó. El joven tomó por avenida Nuestra Señora del Rosario para girar hacia Avellaneda, pero no pudo hacerlo: "Cuando freno se me vienen encima los dos y el que tiene el arma me empujó. Me caí y seguí agarrado de la moto, no la quería soltar. Ahí me disparó sin mediar palabra y me dio en la mano", relató.

   Minutos después el joven fue auxiliado por un pariente. "Llegó mi cuñado, me envolvió la mano con una campera y me llevó a la comisaría 33ª. Golpeamos la puerta de la seccional y se veía todo apagado. Nos abrió un oficial que no entendía nada, como si estuviese durmiendo. Es más, estaba descalzo. Y adentro había otro policía más, pero estaban dormidos", dijo la víctima.

   El joven contó que "sangraba mucho de la mano derecha y mi cuñado le dijo al policía si nos podía llevar al hospital porque me habían robado la moto y estábamos a pie, pero me contestaron que no podían porque tenían un solo patrullero y no iban a dejar la comisaría sola. Entonces le dijimos que llamaran a otro móvil, al rato llegó otro auto y me trasladaron", concluyó Maximiliano.

   Una vez que llegó al Hospital Roque Sáenz Peña, al muchacho le practicaron las primeras curaciones en la mano derecha que había sido perforada por una bala sin que aparentemente le haya comprometido huesos o músculos de importancia. "Del hospital me trasladaron a un sanatorio y me hicieron las radiografías. Puedo mover la mano sin problemas aunque me la inmovilizaron", relató.

   El muchacho no hizo reclamos puntuales a la policía, sino que pidió "más seguridad para la zona" donde vive. "Hay muchos robos y no se puede ni andar por la calle. La semana pasada a la tarde le robaron a otro amigo y esto pasa siempre" aseguró.


¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS