POLICIALES

Las balaceras contra objetivos del Poder Judicial ya empiezan a tener condenados

Dos jóvenes admitieron su participación en dos de los episodios que atribuyen haber instigado a Guille Cantero en 2018

Jueves 22 de Abril de 2021

Dos jóvenes fueron condenados en sendos procedimientos abreviados por haber participado de balaceras contra objetivos del Poder Judicial vinculados a la investigación y juicio contra la Banda de Los Monos. Uno es el remisero José Alberto Castillo, quien admitió haber conducido el auto desde el cual en agosto de 2018 dispararon contra la sede de la Fiscalía Regional de Montevideo 1968. El otro es Tobías Barrios, que ya estaba preso cuando quedó implicado por un ataque anterior: la balacera contra la casa en la que había vivido un policía que había investigado a los Cantero, en Braille al 1400.

Los ataques contra las sedes de Tribunales, el Centro de Justicia Penal, la Fiscalía Regional y domicilios donde vivían o habían residido en algún momento jueces y policías que participaron de la investigación y posterior juicio a Los Monos comenzaron el 29 de mayo de 2018 con dos balaceras a viviendas que en otros tiempos habían pertenecido al juez Ismael Manfrín. En octubre de ese año Ariel “Guille” Cantero fue imputado como instigador de siete de los once ataques que se habían registrado hasta ese momento.

Los fiscales alegaron evidencia de que desde la cárcel Cantero había ordenado e instruido a distintas personas para ejecutar distintas balaceras. Junto con él fueron imputadas otras nueve personas, entre ellas Castillo y Barrios. El miércoles el juez Hernán Postma homologó los acuerdos abreviados a los cuales llegaron los dos imputados. Castillo, de 26 años, fue condenado a cinco años y medio de cárcel y Barrios, de 21, aceptó una pena de cuatro años y seis meses.

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El primer detenido

Castillo fue el primer detenido de la saga que en ese momento totalizaba más de diez balaceras. Fue apresado al volante de un Renault 9 blanco de su padre minutos después de un ataque a tiros contra la Fiscalía Regional ocurrido a las 2.48 del 14 de agosto de 2018 en Montevideo al 1900. Dos policías habían visto disparar desde ese vehículo movimiento y así lo informaron a la central.

Enseguida un móvil del Comando Radioeléctrico empezó a perseguir el Renault 9. Primero por España hasta Gaboto y luego por Ovidio Lagos hacia el sur. Siempre a gran velocidad, el auto tomó por Francia hasta Saavedra, dobló en Crespo y se detuvo en la cortada Chancay. Cuando se acercó el patrullero al auto, volvieron a partir disparos desde el vehículo y acto seguido continuó la carrera. El auto tomó otra vez Crespo hasta 24 de Septiembre, allí se detuvo y volvieron a disparar. Luego continuó la marcha gasta Iriondo, Saavedra, Constitución y nuevamente Seguí en dirección sur. Según la fiscalía, en una curva bajaron al menos dos personas que huyeron a pie. Pero el Renault de Castillo fue cerrado en Seguí al 3000, donde fue arrestado.

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Los elementos que incriminaron al remisero, además de haber sido atrapado en el auto desde el que los policías vieron que partieron los disparos, fue el secuestro de cuatro vainas servidas calibre 9 milímetros en el techo del Renault y otra más adentro. Luego de Castillo fueron imputadas otras dos personas con relación al mismo episodio.

Finalmente, el chofer aceptó la condena a cinco años y medio por los delitos de “amenazas coactivas agravadas por uso de arma, por ser anónimas y por tener como propósito que el Ministerio Público de la Acusación (MPA), como órgano público provincial del Poder Judicial, dejara de investigar hechos de amenazas a magistrados en concurso ideal con daño calificado por ejecutar el hecho con el fin de impedir el libre ejercicio de las funciones de los fiscales provinciales agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con atentado a la autoridad calificado agravado por uso de arma de fuego y con portación de arma de guerra sin la debida autorización legal”.

Contra la casa de un policía

El hecho por el cual Barrios aceptó su condena ocurrió el 30 de junio de 2018 en Braille al 1400. Según la acusación el joven llegó a bordo de una moto Honda Falcon frente a la casa donde hasta hacía un tiempo había vivido de Ariel Lotitto, un policía de la brigada de Judiciales que había investigado a Los Monos.

Allí efectuó al menos ocho disparos con una pistola Bersa Thunder Pro calibre 9 milímetros con la numeración limada. La vivienda sufrió daños en la fachada. Para los fiscales el ataque tuvo como fin “intimidar y amedrentar a testigos” que declararon en el juicio a la banda de barrio La Granada, así como para “infundir temor a los jueces penales actuantes y condicionar su libre determinación para decidir”.

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Barrios fue detenido al día siguiente en otras circunstancias. Fue a las 8.30 del 1º de julio de 2018 en Buenos Aires al 3900 cuando personal del Comando Radioeléctrico quiso identificar a los ocupantes de una moto con dos ocupantes de los cuales uno portaba un arma de fuego. Al notar a los policías, los jóvenes se dieron a la fuga pero fue en vano. En Presidente Quintana 100 bis, a metros de la casa de Barrios, secuestraron la moto Honda y en 3 de Febrero al 3800 secuestraron una Bersa similar a la esgrimida en ese hecho.

El joven de 21 años aceptó una pena de cuatro años y medio de cárcel como partícipe secundario del delito de “amenazas coactivas agravadas por ser anónimas, por uso de arma de fuego y por tener como propósito alguna medida o concesión de un miembro del poder público, en calidad de participe secundario.

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