La Corte Suprema provincial dejó firme el fallo que condenó al Estado
santafesino a pagarle 76.500 pesos de indemnización a Leandro Riboldi, el muchacho que pasó un año,
dos meses y 14 días preso por error judicial como el supuesto "violador del centro". El máximo
tribunal rechazó un planteo de la provincia para que se revisara la demanda civil concedida al
joven por defectuosa administración de justicia.
Los jueces del máximo tribunal de la provincia desestimaron por razones formales
un reclamo de la provincia contra el fallo que en 2005 la condenó a indemnizar a Riboldi, de 33
años, por el daño moral y material que sufrió al ser acusado de una serie de violaciones a
estudiantes universitarias en departamentos del macrocentro rosarino.
Riboldi estuvo preso y llegó a ser condenado por esa saga, hasta que Néstor Omar
Fica fue detenido por un delito menor y confesó a la policía ser el verdadero autor de esa serie de
ataques. Ahora cumple condena a 20 años de prisión en la Unidad 3 de Riccheri y Zeballos.
El daño. Cuando salió en libertad, Riboldi reclamó un resarcimiento por el daño
sufrido que en 2005 el tribunal de Responsabilidad Extracontractual resolvió a su favor. Su abogado
apeló por la insuficiente magnitud de la indemnización ante el daño sufrido. Cuestionó que le
reconocieran sólo 50 mil pesos por daño moral considerando el tiempo que el joven estuvo
injustamente detenido. Pero la Cámara Civil dejó firme el fallo. Luego la provincia, a través de
los abogados de la fiscalía de Estado, presentó un recurso de inconstitucionalidad ante la Corte
provincial.
Como ese planteo fue rechazado presentaron una queja en esa instancia, que ahora
fue desestimada por los jueces de la Corte. El abogado Eduardo Scolara, quien llevó adelante la
demanda, sostuvo que la queja de la provincia fue rechazada por razones formales, dado que el
escrito no se adecuaba a los recaudos dispuestos para estos recursos por la nueva composición de la
Corte nacional.
El efecto inmediato del dictamen es que deja firme la sentencia contra la
provincia. El Estado santafesino aún tiene chances de acudir a la Corte nacional, aunque según
Scolara es poco probable que lo haga porque el recurso ya fue declarado inadmisible por cuestiones
de forma.
Cuatro con 50. El profesional consideró que la suma concedida fue exigua.
Calculó que el monto por daño moral, dividido por el tiempo que el muchacho estuvo en prisión,
equivale a 4,50 pesos por día. "Menos de lo que se paga a alguien que voluntariamente se conchaba
en un trabajo penoso", dijo Scolara. Pero más allá de la cuestión económica destacó el acto inédito
de que "un tribunal admitiera la responsabilidad de otros jueces. Cuando salió el fallo, por
primera vez en la provincia, el Poder Judicial admitía un error del propio Poder Judicial". Para el
abogado, lo esencial del fallo es la reivindicación que significó para Riboldi.
"Lo único que pido es que me den un papel para que cuando mi hijo entienda yo le
pueda demostrar que soy una persona de bien", había pedido el joven en la última audiencia del
juicio civil. El muchacho sufrió numerosos perjuicios durante su estadía en prisión. Sus padres
debieron vender su única propiedad para costear abogados, él no pudo terminar su carrera
universitaria (estudiaba Ciencias Económicas) y al salir de prisión debió reconstruir su relación
con su novia, con quien luego tuvo un hijo.
Leandro fue detenido el 15 de septiembre de 1998. Por entonces, la ciudad se
inquietaba con ataques seriales a estudiantes asignados al "violador del centro". La policía llegó
a él orientada por el padre de una chica que había sido su novia y lo encontró parecido al
identikit. El negó enfáticamente la acusación pero las víctimas señalaron un "parecido" con el
atacante y por eso fue procesado por el juez de Instrucción Juan José Pazos. Catorce meses después
el juez de Sentencia Ernesto Genesio lo condenó a 7 años de prisión por violaciones, robo y
privación de la libertad.
Pero 16 días después, el 10 de noviembre de 1999, un joven médico de Pergamino
fue detenido por intentar ingresar a un departamento de Córdoba al 3000 con la presunta intención
de atacar a una mujer. Era Fica. "Tengo un gran sentimiento de culpa porque está presa una persona
inocente por cosas que yo hice", reveló, y luego admitió cómo cometió 14 hechos por los que había
sido investigado Riboldi.
Ahora, nueve años después, quedó el firme el fallo que le otorga a Riboldi una
indemnización por la "defectuosa administración de justicia" de la que fue víctima. Podrá cobrar el
monto, más los intereses, recién cuando el gobierno de la provincia lo incluya en su presupuesto
anual.