"Los 29 años de carrera que tengo dentro de la policía los he desarrollado en
Rosario y eso no sólo me permite tener un conocimiento cabal de la regional sino que me compromete
a trabajar bajo los lineamientos que tenían mis antecesores", aseguró ayer el comisario inspector
Marcelo Luis Casajuz al asumir como jefe de la Unidad Regional II de policía en relación a Oscar
Barei, quien se despidió ayer del cargo tras un breve paso de dos meses, y de Osvaldo Toledo, quien
en su carácter de titular de la santafesina fue el que lo puso en funciones.
La ceremonia de asunción de Casajuz, de 48 años, se realizó en la Jefatura ante
la presencia de ministro de Seguridad de la provincia, Alvaro Gaviola; el secretario de Seguridad
Pública, Horacio Ghirardi; el subsecretario de Prevención y Seguridad Ciudadana, Luis Baita; el
secretario de Gobierno municipal, Fernando Asegurado; jefes de las distintas agrupaciones
policiales, algunos funcionarios judiciales, intendentes y presidentes comunales del departamento
Rosario, y representantes de Apropol, el gremio no reconocido de los uniformados.
"Los 29 años de carrera me dan la certeza de cómo vamos a trabajar. La profesion
policial es honorable y será una labor permanente tratar de servir a la ciudadanía con la máxima
responsabilidad y el compromiso más firme en pos de la seguridad. Por eso les solicito la
colaboracion no sólo a los integrantes de esta institución sino de la comunidad toda", dijo Casajuz
tras poner en funciones como subjefe al comisario inspector Daniel Alfredo Giménez, hasta ayer a
cargo de la delegación sur de la Unidad Especial de Asuntos Internos.
Casajuz anticipó ayer cuáles son las líneas de acción en materia de seguridad de
la departamental. "Esto es una continuidad de la gestión iniciada por el comisario Toledo y del
comisario Barei a quienes acompañé. Existe euna necesidad permanente de coordinar y ejecutar
acciones tendientes a la prevención del delito y a mejorar la seguridad pública, siempre dentro de
los lineamientos del Ministerio de Seguridad, a través de la Secretaría de Seguridad Pública y de
la jefatura de provincia", sostuvo.
Asimismo, el flamante jefe manifestó que "no se va a amparar ninguna maniobra
delictiva dentro de la fuerza" y que "aquí uno se puede equivocar por trabajo, pero otra cosa es
ingresar a la policía para delinquir. Eso no lo vamos a tolerar".
Casajuz también admitió un rumor que había trascendido en los últimos días y que
sostenía su aspiración de quedar al frente de una departamental donde podría pasar días "más
tranquilos" que en Rosario. "Por razones personales prefería una unidad regional más tranquila,
pero los 29 años de servicio que hoy (por ayer) estoy cumpliendo los desarrollé en Rosario. Pasé
por destinos nada tranquilos, comisarías muy importantes, tres inspecciones zonales, la subjefatura
de Unidades Especiales, la jefatura de Orden Público y la subjefatura de la Unidad Regional".
Con relación a las vacantes que se generaron a partir del pase a retiro de 26
oficiales de la policia rosarina, explicó que "este es un cambio generacional propio de la fuerza.
A los 30 años cumplimos nuestro ciclo y cuando ingresamos a la repartición lo sabemos. Lógicamente
se produce la ida de personal muy importante para la unidad, pero el ministerio (de Seguridad) ha
aprobado los ascensos del personal. En consecuencia se van a suceder en los cargos de acuerdo con
la capacidad de cada uno de los funcionarios".
Palabra oficial. A su turno, el secretario de Seguridad Pública, Horacio
Ghirardi, atribuyó a "versiones periodísticas" las idas y vueltas que hubo en torno a la
designación del nuevo jefe rosarino. La semana pasada, desde despachos del propio Ministerio de
Seguridad trascendió que el comisario Hugo Fornero, actual jefe de la División Judiciales, sería el
sucesor de Oscar Barei.
Pero apenas se conoció esa postulación, el concejal Alberto Cortés publicó una
investigación del periodista Carlos Del Frade que vincula a Fornero con tres causas de las que ya
había sido desligado por la Justicia y entonces el gobierno dio marcha atrás con la
designación.
"Versiones periodísticas siempre hay. Yo creo que es lógico que la gente que
está en los altos mandos de la fuerza tenga sus expectativas, sus ambiciones, pero finalmente el
ministerio es el que resuelve y se decidió por la figura de Casajuz, que reúne laa mejores
condiciones para desempeñar este cargo. A veces se producen momentos de ansiedad y de incertidumbre
cuando se dan estos cambios pero hay que asumirlos como normales en la fuerza. Son 30 años de
servicio, por ley esto es así, y hemos resuelto no hacer ninguna excepción a pesar de la
trascendencia que tiene en este esquema la Unidad Regional II", afirmó finalmente Horacio
Ghirardi.