Indagan hoy al vigilador que mató a su novia de 16 balazos
Mario Alberto Garay, el empleado de seguridad privada señalado como el asesino de Florencia
Corvalán, será indagado hoy por la jueza de Instrucción Alejandra Rodenas. Garay está acusado de
haber asesinado a quien fuera su novia de 16 balazos, en una fiambrería del centro de Villa
Gobernador Gálvez donde la chica trabajaba. "En una evaluación preliminar, uno se inclinaría a
pensar que aquí subyace una relación afectiva que podría explicar la acción de este hombre",
sostuvo la jueza.
8 de octubre 2009 · 01:00hs
Mario Alberto Garay, el empleado de seguridad privada señalado como el asesino
de Florencia Corvalán, será indagado hoy por la jueza de Instrucción Alejandra Rodenas. Garay está
acusado de haber asesinado a quien fuera su novia de 16 balazos, en una fiambrería del centro de
Villa Gobernador Gálvez donde la chica trabajaba. "En una evaluación preliminar, uno se inclinaría
a pensar que aquí subyace una relación afectiva que podría explicar la acción de este hombre",
sostuvo la jueza.
Además pudo saberse que tras cometer el crimen, Garay, de 36 años, se fue hacia
su trabajo en el local de Finansol, ubicado frente a la plaza a la Madre, y trató de quitarse la
vida. El incidente fue narrado por un lector, quien envió un mail a LaCapital, y confirmado por
fuentes de la causa. "Le dijo a un amigo que quería hablar con él. Le pidió si podía llevarle la
chata. Le dio las llaves y el celular. Le pidió un vaso de agua y cuando se lo trajo, el loco se
quiso suicidar. Se puso el arma en la cabeza y apretó el gatillo tres veces. Y la bala no salió",
explicó el lector, cuya identidad se preserva. "Cuando quiso volver a cargar su arma, el amigo y
otros empleados forcejearon y se la quitaron", indicó el mail.
Mañana de terror. Con el correr de las horas van surgiendo detalles de lo que
fue una mañana de horror el martes en la fiambrería "La Fábrica", de Eva Perón y Garay, en Villa
Diego. En ese lugar trabajaba Florencia Corvalán, una mujer de 24 años, separada y madre de una
nena de 7 años.
Según pudo reconstruirse, el martes a las 8, Garay entró a trabajar en el local
de Finansol. Media hora después salió de la financiera y se subió a su camioneta Nissan Pathfinder.
Manejó unos 400 metros y se estacionó en la puerta del gimnasio que funciona en el club Sociedad
Recreativa, en Garay 2246. Entró al lugar y saludó a varias personas. "Voy a hablar con mi novia",
le dijo a su profesor, Gustavo, y se fue caminando.
Los pesquisas consultados indicaron que la fiambrería abrió poco después de las
9. En el lugar había tres empleadas, una de ellas era Florencia. Tras caminar los 50 metros que
separan al gimnasio de La Fábrica, el hombre entró al negocio. Les dijo a las dos compañeras de
Florencia que se tiraran al suelo y se llevó a la chica hacia un depósito. Luego se escucharon
varias detonaciones. Al irse, dijo a las empleadas: "No me busquen porque me voy a matar".
Cargador vacío.Sobre el piso de mosaicos del depósito quedó tendido el cuerpo
acribillado a balazos de Florencia. "Tenía 16 impactos de entrada y uno de salida", confió ayer un
vocero cercano al Instituto Médico Legal, donde se realizó la autopsia del cuerpo.
"Esto nos pone en un escenario complejo a la hora de determinar los móviles, las
características del hecho, porque no es un crimen común", analizó la magistrada.
Para asesinar a Florencia, Garay utilizó una pistola Bersa Thunder 9 milímetros
con un cargador de 17 proyectiles más uno en recámara. Un arma de guerra, de uso civil condicional,
"con papeles en regla para la tenencia, pero no para la portación", precisó un investigador.
Voceros consultados indicaron que Garay sólo dejó de disparar para cambiar de cargador. Lo que
indica que no los tenía completos. Y que posteriormente se quedó sin balas a la hora de intentar
suicidarse.