El chofer y los pasajeros de un colectivo de la línea 146 sufrieron una pesadilla ayer a la madrugada cuando el colectivo transitaba por Empalme Graneros y cuatro jóvenes que subieron a la unidad los amenazaron con dos armas de fuego, golpearon al conductor en la cabeza con la culata de un arma, lo obligaron a modificar su recorrido y desapoderaron al pasaje de todos sus objetos personales.
El asalto puertas adentro del interno 371 de la línea 146, de la empresa Rosario Bus, se inició a las 4.15 de la madrugada de ayer. El chofer, Miguel Angel S., de 40 años, denunció luego en la comisaría 20ª que recién había dado la vuelta en la punta de línea a la altura del supermercado Carrefour, ubicado en avenida de Circunvalación y avenida Central, cuando lo sorprendió el asalto.
Contó que al salir de Circunvalación recorrió unas diez cuadras de oeste a este. Iba con seis pasajeros en dirección al centro de Rosario cuando, en Juan José Paso y Fraga, le hicieron señas cuatro muchachos.
El chofer detuvo la unidad y el grupo ascendió. Dos se fueron caminando hacia el fondo y los otros dos se quedaron en el frente, cerca de la canceladora, donde aparentaron estar a punto de marcar una tarjeta prepaga de viajes. Sin dejar pasar mucho tiempo, enseguida esgrimieron un arma de fuego cada uno que llevaban ocultas entre sus ropas.
Uno se quedó junto al chofer. El otro se plegó al dúo que ya recorría el fondo apretando al pasaje, según relató un vocero policial con acceso a la denuncia del conductor. Acto seguido, los delincuentes obligaron al chofer a apagar las luces de la unidad y a desviarse hacia el sur.
Golpe y desvío. Como el colectivero se resistió a cumplir esa orden, los maleantes le pegaron un culatazo en la cabeza y al chofer no le quedó más remedio que salir de su recorrido habitual. Lo forzaron a manejar una cuadra hacia el sur y luego cien metros hacia el oeste, hasta llegar a la esquina de French y Cullen.
En ese lugar, con el colectivo detenido y a oscuras, en medio de una calle desierta, el cuarteto se ocupó de robarles a los pasajeros todas sus pertenencias de valor.
La policía no contaba ayer con un registro de lo sustraído porque, tras el asalto, todas las víctimas se marcharon del lugar sin radicar denuncia formal. De todos modos, a partir del relato del chofer los investigadores saben que los asaltantes se llevaron celulares, carteras, dinero en efectivo y relojes.
Una vez desapoderados de sus pertenencias los pasajeros, a quienes no golpearon, los ladrones bajaron de la unidad y se dieron a la fuga por un descampado. El chofer se dirigió a la comisaría 20ª, con jurisdicción en la zona, a radicar la denuncia. Luego debió recibir asistencia de personal del Sies por el golpe que había recibido en la cabeza.
Según la descripción brindada a la policía por el denunciante, los ladrones eran cuatro jóvenes de unos 25 años. El chofer también precisó que las armas que portaban eran revólveres.
“El colectivero dice que se dio cuenta de que no eran adolescentes y por su descripción se trata de personas jóvenes pero mayores de edad”, confió un investigador policial del caso, quien pidió que los pasajeros asaltados se acerquen a formular la denuncia por lo robado a la seccional 20ª (Carrasco 2515) para poder profundizar la búsqueda de los agresores y de los elementos sustraídos al resguardo de la noche .