Las diferencias que enfrentaban a los dos hombres fueron más fuertes que los
lazos familiares que en un momento los habían unido. El sábado, en un asentamiento precario que se
levanta en la zona oeste de la ciudad, uno molió a golpes a su rival. La respuesta de la víctima no
se hizo esperar: ayer a la tarde recogió un revólver y le disparó dos tiros a la cabeza de quien lo
había atacado a puñetazos.
Marcelo Antonio Maidana, un cartonero de 31 años, recibió dos balazos. Uno de
los proyectiles le atravesó la cabeza y otro le perforó el cuello. Algunos vecinos lo subieron a un
vehículo y lo llevaron al Hospital Centenario, pero los médicos de ese centro asistencial no
pudieron salvarle la vida. Murió cerca de las 18.30 de ayer en la sala de terapia intensiva del
Centenario.
El violento suceso ocurrió en un racimo de ranchos que bordean las vías del
ferrocarril Nuevo Central Argentino, en Las Palmeras al 4200, a unos 120 metros de Presidente
Perón. Maidana vivía en ese asentamiento con su familia. Su contendiente es su ex cuñado, un
albañil —su identidad no trascendió— que habita una vivienda precaria situada a unos
100 metros. La villa se extiende unos doscientos metros a pocos metros de una empresa siderúrgica y
de una planta de silos.
Al parecer, según una fuente policial, desde hacía varios meses, los dos hombres
mantenían una disputa por cuestiones que no fueron precisadas, aunque la enemistad se inició cuando
todavía tenían una relación familiar.
Un vocero de la comisaría 32ª — controla la zona donde ocurrió el
hecho— señaló que el sábado se registró uno de los tantos sucesos violentos de la saga que
habían protagonizado en el último año. Algunos testigos le dijeron a la policía que ese día Maidana
junto con otro hombre le asestó una feroz golpiza a su pariente.
El albañil quedó maltrecho por las trompadas y patadas que recibió y decidió
vengarse. Ayer a la tarde decidió que era el momento oportuno para hacerlo. Buscó un arma de fuego
y esperó a su contrincante. A las 4 de la tarde se topó con su rival en un pequeño sendero de
tierra cercano a las vías y desató toda su bronca. Cuando estuvo frente a él le disparó varios
balazos y dos dieron en el blanco. "Presumimos que el agresor utilizó un revólver porque no
encontramos casquillos en la escena del hecho", explicó el comisario López, subjefe de la comisaría
32ª.
El fin. Maidana se desplomó malherido al suelo mientras el agresor escapó
corriendo y hasta anoche no había sido localizado por la policía. Ayer a la tarde, un mujer
cincuentona que tiene un humilde quiosco en el cruce de Las Palmeras con las vías le contó a
LaCapital lo que había ocurrido. La comerciante explicó que el sábado pasado dos hombres —no
los identificó— que viven en el asentamiento precario habían protagonizado una pelea.
Sin embargo, según ella, el destinatario de los balazos que ayer a la tarde
disparó el agresor no era Maidana sino su hermano. "El muchacho llegó de trabajar y le pegaron los
tiros, pero no tenía nada que ver", afirmó la mujer.