Buenos Aires.— Dos hombres fueron detenidos ayer en la localidad
bonaerense de Los Polvorines bajo la sospecha de haber participado en el crimen de Marcelo Mansilla
y Sandra Rabago, el matrimonio cuyos cadáveres fueron encontrados el martes a la vera de la
autopista Panamericana, a la altura de Campana. En tanto, los investigadores continuaban ayer con
la búsqueda de los dos hijos de la pareja, de 8 y 12 años, que desaparecieron el mismo día en que
sus padres.
Los sospechosos fueron arrestados en una vivienda de Los
Polvorines donde los pesquisas llegaron tras recibir un llamado telefónico. En el lugar anoche se
hacían excavaciones en busca de elementos para la causa aunque ya se habrían encontrado cosas que
podrían pertenecer a las víctimas.
Acerca de los detenidos, las fuentes añadieron que uno de
ellos había recibido en 1991 una pena a prisión perpetua por violación seguida de muerte, pero a
los 15 años salió de la cárcel.
El fiscal de Zárate-Campana, Marcelo Pernici, presente en
el procedimiento, sostuvo que el doble crimen "tiene todo el aspecto de una venganza mafiosa
presuntamente cometido por alguna banda que tenía cuestiones con esta gente". Y destacó que "es
raro" que hayan desaparecido los dos hijos.
Pernici sostuvo que los muertos no "tenían una relación
demasiado fluida" con sus familiares "por motivos que por el momento no nos interesan".
Asimismo, indicó que "a esta altura de la investigación no
se descarta ninguna hipótesis. Obviamente una económica es la primera que se maneja, pero también
otras". Y agregó que la posibilidad de un robo "no está descartada para nada. Faltan algunas cosas
de la vivienda que no se sabe dónde están, como una computadora, un equipo de música, y no
encontramos dinero en la casa".
Robo. En ese orden, los familiares de Mansilla y Rabago denunciaron que la casa
del matrimonio en el barrio Frino de José C. Paz fue "desvalijada" la semana pasada, cuando las
víctimas aún estaban desaparecidas. "Se llevaron ropa, electrodomésticos, todas las cosas de
valor", dijo Miriam Rabago, hermana de la mujer asesinada.
Al respecto, una fuente cercana al fiscal aseguró que ese
faltante se registró entre "el jueves a la mañana y el sábado al mediodía", que ninguno de los
accesos a la propiedad estaba forzado y que la casa no estaba revuelta, por lo que suponen que
quien ingresó al lugar sabía lo que iba a buscar.
El fiscal Pernici recocordó que la familia fue vista por
última vez el miércoles 23 de julio por la noche cuando cenaron en la casa del padrino de la hija
del matrimonio. "El jueves a la mañana Mansilla no fue a trabajar a la estación de servicios
Petrobras de Tortuguitas, por lo que creemos que es el día de la desaparición", señaló. Y dijo que
las víctimas "no tenían ningún antecedente penal y que la familia mucho no pudo aportar, por lo que
se arrancó de cero y se manejan todas las hipótesis".
La búsqueda. En tanto, ayer hubo nueve llamados al teléfono 911 de
emergencias con datos sobre el paradero de Milagros y Agustín Mansilla, de 8 y 12 años
respectivamente, que desaparecieron junto a sus padres. "Todos los llamados se investigan. Uno fue
de Capital Federal y el resto del norte del conurbano, pero todavía no hay ninguno que haya dado
resultado útil", agregó un investigador.
Por su parte, Missing Children se sumó ayer a la búsqueda de los hermanos y
la titular de la entidad, Lidia Grichener, dijo que está habilitado el teléfono (011)4797-9006 para
acercar datos que permitan dar con ellos. "Ya nos hemos contactado con una de las tías de los
menores y estamos poniéndonos en contacto con las autoridades judiciales y policiales que manejan
el caso", dijo la mujer.