Policiales

Dolor y bronca en la despedida de Sebastián Cejas, víctima de un crimen absurdo

Los restos del hombre de 38 años muerto de un balazo durante el robo de su auto fueron trasladados a San Lorenzo.

Miércoles 23 de Septiembre de 2020

Dolor, asombro, bronca contenida. Todos esas sensaciones sobrevolaban esta mañana la sala velatoria de Córdoba al 2900 donde un puñado de personas despedía con el llanto a flor de piel a Sebastián Cejas, el hombre de 38 años asesinado en las primeras horas de este martes cuando cuatro delincuentes se acercaron hasta el auto donde se encontraba junto a su madre. La resistencia al robo del vehículo y la necesidad de salir en defensa de su madre terminó de la peor manera: el Oso recibió un balazo en el tórax que le costó la vida.

Sebastián y su mamá Ana María esperaban sobre la salida de la guardia del Hospital Español, en Gaboto al 1100, que su papá saliera del Hospital Español, adonde había ido a dializarse. Según contó la mujer, ese no era el horario habitual al que iba su marido. Mientras esperaban, cuatro hombres jóvenes se acercaron hasta el Chevrolet Onis, apuntaron al joven y le pidieron las llaves. Como agravante, uno de los delincuentes sacó por la fuerza del vehículo a su mamá y el muchacho reaccionó. Golpes, patadas... y un tiro que lo dejó sin fuerzas.

Lo auxiliaron en la guardia, pero los médicos nada pudieron hacer por él. Hoy, Ana María, la mamá del muchacho asesinado, lo despedía en medio de lágrimas pero con la fuerza suficiente como para recordarlo aún en el peor momento de su vida: "Fue terrible lo que pasó, cuando lo dieron vuelta (a Sebastián), porque estaba boca abajo, tenía los ojos brillosos y ahí me día cuenta que mi hijo estaba muerto, le pegaron un tiro como a un perro. ¿Por qué no le tiraron en la pierna, o en un brazo, no en el corazón? Y yo esta ahí y no pude hacer nada porque los cuatro mocosos tenía revólveres".

El relato en el programa El primero de la mañana, de LT8, conmueve hasta la médula: "Estábamos los dos en el auto. Y son esas cosas que tenían que pasar y uno no le encuentra respuestas. Ese no era el horario de mi marido para dializarse. El horario de él era a la 1.30 de la mañana hasta las 4.30. Lo que pasa es que la doctora dijo que él tenía fiebre y por eso decidieron mandarlo a su casa...".

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"El peleó, y yo le decía que los dejara, que se llevaran el auto. Y como él era tan grandote... El era hermoso, bueno con nosotros, nos hacía los mandados, nos cocinaba...", alcanzó a decir la mujer quebrada por la amargura y la desolación.

En la puerta de la casa velatoria, los restos del Oso, el cocinero del bar "El Mejor", de La Paz e Italia fueron despedidos por familiares y amigos. De allí, al cementerio de San Lorenzo, donde sus restos serán cremados.

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