Policiales

Detuvieron a un muchacho por el suculento robo a una inmobiliaria

Lo atraparon ayer en una casa de Villa Gobernador Gálvez. Buscan a sus cómplices. Les imputan llevarse $ 200 mil de una inmobiliaria céntrica el mediodía del lunes.

Jueves 14 de Julio de 2011

Un muchacho de 25 años fue detenido y es, por el momento, el único avanca de la investigación por el audaz robo a una inmobiliaria de Mitre 1405 perpetrado por al menos tres hombres muy bien vestidos poco antes del mediodía del lunes. El botín, según las fuentes, rondó los 200.000 pesos, dinero producto de las operaciones que habitualmente se hacen en esos negocios los primeros días del mes, época en que los inquilinos pagan y los propietarios cobran.

Todo ocurrió cerca de la 11 de la mañana de anteayer cuando dos hombres entraron a la inmobiliaria Silvio Santos, de Mitre y 9 de Julio. Uno de ellos preguntó por el dueño del local y, antes de que le respondan, sacó un arma de fuego con la que empezaron a amedrentar a los cerca de diez empleados que había en el lugar. "Es un asalto, si gritan los quemo y no se haga ninguno el héroe", dijo con parsimonia el maleante. Después fue en busca del dueño de la inmobiliaria y, a punta de pistola, lo hizo vaciar cajas, carpetas y una pequeña caja fuerte en busca del cuantioso botín.

"Queridos amigos, clientes y proveedores: informamos que a raíz del asalto sufrido el 11 de julio de 2011 no se aceptan ni se realizan pagos en efectivo. A los queridos delincuentes les informamos que lamentablemente no tenemos más dinero para que nos roben". Ese cartel seguía ayer en la puerta de la inmobiliaria, una casa antigua de dos pisos con ingresos por calles Mitre y 9 de Julio y que cuenta con un altillo en el cual, al iniciarse el atraco, estaba el contador de la empresa. El profesional, al percibir los movimientos extraños, llamó al 911.

Policías en acción. Inmediatamente, y con los ladrones aún en el lugar, llegaron dos agentes de la Policía Motorizada que, al intentar acceder por la puerta principal de la inmopbiliaria se toparon con el dueño. "¡Se escapan por la otra puerta!" les alcanzó a informar el empresario. Y los uniformados lograron ver cómo los dos asaltantes huían en una camioneta de la cual anotaron la patente sin atinar a perseguirla. Entonces, tranquilamente, los agentes ingresaron al local para tomar las primeras declaraciones a las víctimas.

"Entró un hombre de pelo castaño claro, de estatura mediana, vestido con un traje gris y que enseguida preguntó por Silvio. Cuando lo atendíamos sacó un revolver y dijo que era un asalto", expresó Sabrina, uno de las empleadas del lugar.

El asaltante, con la situación controlada, recorrió junto a Lisandro Santos, socio de la inmobiliaria, todos los cuartos de la casa. "No sé cuanto dinero había, no menos de 200 mil pesos", recordó el empresario a La Capital. Y contó que, a medida que llegaban clientes, eran recibidos por uno de los ladrones que se mantuvo en la entrada y que les iba sacando las billeteras y los celulares.

"Un cliente pagó 20.000 dólares para señar un campo y eso pasó a manos de los ladrones. Otros dos trajeron mucho dinero para pagar sevicios, y nosotros habíamos retirado del banco 80.000 pesos para pagar impuestos" dijo Santos con bronca e impotencia. Y resignado, dijo: "Si venían un rato después no encontraban nada".

Sin custodia. El local, dijo Santos, no tiene videocámaras ni portero visor, con lo que los ladrones se movieron tranquilamente y con la seguridad de que no quedarían registros fílmicos. "Es un círculo vicioso, si no tenes contratada una empresa de seguridad, los robos y las circunstancias te obligan a caer en el contrato de una empresa de alarmas o de un monitoreo por medio de cámaras" sostuvo uno de los socios de la inmobiliaria.

Ya avanzado el robo, uno de los ladrones, vestido con "una campera blanca, de cutis claro y pelo castaño", según recordó otra empleada del local, alertó por Nextel que había llegado la policía y entonces salieron corriendo del local llevándose la bolsa en la que habían guardado el suculento botín, los celulares y las billeteras de los clientes. Se fueron por la puerta que da a calle 9 de Julio y subieron a un Ford Eco Sport que los esperaba con un cómplice a bordo.

En ese interín, los agentes que habían arribado perdieron la posibilidad de seguir a los asaltantes. Según fuentes policiales, "los uniformados se habían bajado de sus motos cuando huían los maleantes. Entonces, entre que quisieron llegar hasta el vehículo de los delincuentes y luego volvieron a las motos pasaron unos segundos, suficientes para que se perdiera de vista la Eco Sport". Y acotaron que la denuncia al 911 fue por "ruidos sopechosos y no por la clave 2, que es un robo calificado en progreso".

Operativos. Pocas horas después, la Ford Eco Sport utilizada por los ladrones fue encontrada en Riccheri al 1100 en excelente estado. La policía montó en torno al vehículo una discreta guardia en espera de sus ocupantes, pero luego el juzgado de Instrucción 10ª ordenó su secuestro y se confirmó que había sido robado a Mayra C. la mañana del mismo lunes.

En tanto, a partir de las declaraciones de las víctimas, la jueza ordenó el allanamiento a una vivienda de la zona sur de la ciudad y de otra de Villa Gobernador Gálvez en la cual detuvieron a un hombre de unos 25 años con antecedentes penales por robo calificado quien respondería a las características físicas de uno de los ladrones.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario