Efectivos de la Agencia de Inteligencia Criminal (AIC) y de la DDI de Colón detuvieron a Julián Nicolás Marcelo Gómez, sindicado como quien habría contratado a los sicarios rosarinos sospechados de haber asesinado en la ciudad bonaerense de Colón a Mauricio Cordara, chofer del vicepresidente de la obra social de Uatre y ex diputado nacional Pablo Ansaloni. Es el sexto rosarino detenido en la investigación por el asesinato ocurrido la tarde del 18 de noviembre de 2022 que está en manos de la fiscal de Colón Magdalena Brandt y de la Agencia de Criminalidad Organizada y Delitos Complejos de la Fiscalía Regional de Rosario.
Según confiaron fuentes de la pesquisa Gómez fue detenido cuando su esposa y su cuñada llevaban con una grúa su Chevrolet Celta que estaba retenido por una multa en la comuna de Soldini. Los investigadores siguieron la grúa hasta la ciudad de Pérez y al llegar al domicilio detuvieron al hombre, quien esperaba el auto.
Para la investigación Gómez es la persona que contrató a los sicarios que asesinaron al chofer de 45 años, cuando fue sorprendido llegando a la casa de Ansaloni con los hijos de éste. Hasta el momento no se ha determinado cuál fue el móvil del ataque ni cuánto se pagó por el contrato. Una de las hipótesis de la pesquisa es que el blanco del ataque era el ex diputado nacional.
Con esta detención, según la investigación, sólo queda por ser detenido Alfredo Nicolás Almirón, apodado “El Calamar”, sindicado como el autor material de los disparo.
La investigación del crimen derivó en dos expedientes: el del asesinato, que lleva adelante la fiscal Brandt, y el una banda de ladrones de autos que desde la cárcel de Piñero proveía autos para cometer delitos, que está en manos del fiscal Edery.
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En la carpeta judicial son seis los imputados rosarinos: Blas “Negro” Sosa, Fernando Burgos, el preso Angel Ochoa, alojado en la cárcel de Piñero, Ramón “Monchi” Vallejos —padre de Hernán “Lichi” Romero— e Iván Alonso, sindicado como quien estaba al volante del Fiat Palio rojo en el que “Calamar” habría llegado a Colón para concretar el homicidio. Alonso fue detenido el pasado 27 de enero en una estación de servicios ubicada en el cruce de Mendoza y Cullen.
Los imputados
En la causa por el asesinato ya fueron imputados como partícipes primarios Ochoa, sindicado como el vendedor del Palio rojo desde su celda. Burgos está apuntado como el comprador que les facilitó el Fiat a los asesinos. Y Sosa fue implicado como quien guardaba el Palio en una cochera de México al 900 bis, en barrio Larrea.
En Rosario, Ochoa y Burgos fueron imputados por el fiscal de Delitos Complejos Matías Edery por formar parte de una banda dedicada al robo de autos y quedaron con prisión preventiva por 90 días. Por su parte el Negro Blas y Ramón “Monchi” Vallejos, parte de la banda de Los Romero del Municipal de Nuevo Alberdi, fueron imputados por encubrimiento agravado.
Ochoa aparece en diversas investigaciones penales del Ministerio Público de la Acusación conectado al comercio de drogas y vinculado a Esteban Alvarado, condenado a prisión perpetua en Rosario por delitos violentos ligados a economías criminales. Cuando allanaron su celda, del pabellón 20 de Piñero, el pasado 10 de enero encontraron 21 celulares. Los investigadores no descartan la alternativa de que Ochoa diera rienda suelta a su emprendimiento por fuera de la cobertura de otras bandas.
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Según pudo conocerse entre las hipótesis de trabajo de la fiscal Brandt está la de una interna entre facciones de la Uatre, que un mes después del crimen fue a elecciones en las que José Voytenco derrotó a Ansaloni por menos de diez votos y fue reelecto por cuatro años al frente del gremio. Sin embargo hay otra línea investigativa basada en una relación extramatrimonial que el chofer habría mantenido con una mujer de San Pedro y que habría motivado un crimen por venganza.