El diputado provincial por el Frente Social y Popular (FSP) Carlos Del Frade vio con buenos ojos la designación de Claudio Brilloni como ministro de Seguridad, pero consideró indispensable la intervención civil de manera democrática para recuperar el control de los barrios y las comisarías porque considera que la política "perdió la capacidad" de administrar de esa forma la población y la dejó liberada a las "bandas narcopoliciales".
De Frade se solidarizó con el intendente Pablo Javkin, pero aclaró que este flagelo no se solucionará con drones, ni parches de emergencia ni mucho menos con la "actitud genocida" que plantea la líder del PRO, Patricia Bullrich con el desembarco del Ejército.
El legislador reclamó la presencia del Estado nacional para controlar los puertos y las armas porque si el análisis está lejos de la realidad quedará muy lejos la solución. En ese sentido, se refirió a las declaraciones tanto de Javkin como del ministro de la Corte Suprema provincial, Daniel Erbetta, cuando denunció que la policía había perdido el control de la calle. Del Frade volvió sobre la teoría de que parte de la policía forma parte de las bandas narcocriminales y por eso desestimó el plan que pretende llevar adelante Bullrich, un modelo que dejó gran cantidad de muertos en Colombia, México y Brasil.
“Está muy bien que Brilloni sea ministro. Tiene un plan de seguridad a diez meses desde fines del año pasado. Ese plan habla de, entre otras cosas, que la Nación reflote los convenios vinculados a la cuestión de las armas, que llegan con más facilidad a Rosario que un trabajo estable a cualquier persona. Pero él solo no va a poder con este problema. Tenemos que mezclarnos, ir a las comisarías”, planteó en declaraciones a "El primero de la mañana", de LT8.
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Tras la balacera de ayer, hay custodia policial en el Centro Municipal de Distrito Sudoeste.
Foto: Twitter @maxiclan
“Comparto la desesperación del intendente Javkin”, admitió el representante legislativo del Frente Social y Popular. Pero aclaró que “si en el análisis estás lejos de la realidad, te queda muy lejos la solución”.
En esa línea, opinó respecto a las declaraciones de Erbetta, quien denunció que la policía perdió el dominio de los barrios. “No se trata de que la policía perdió el dominio de los barrios, se trata de que la política perdió la capacidad de administrar democráticamente la vida en los barrios, que fueron ganados por las bandas narcopoliciales”, aseguró.
Y sentenció: “Eso no se soluciona con drones, con la Emergencia en Seguridad ni, mucho menos, con la actitud genocida de pedir que venga el Ejército, como pasó en Colombia, México y Brasil”, argumentó y es por eso que subrayó que “si se repite que la seguridad democrática será una construcción sólo del Poder Ejecutivo, volveremos al fracaso”.
Intervención civil y política del Estado
Para evitar una guerra civil como ocurrió en otros países de Latinoamérica a raíz del narcotráfico, Del Frade propuso intervenir de inmediato las seccionales y la calle por medio de la política y la sociedad civil.
“Tiene que haber control bicameral en la Legislatura y compromiso de todas las fuerzas políticas para construir seguridad democrática. La intervención a las comisarías vinculadas a la corrupción, que son justamente las baleadas desde una bicicleta, que sólo se puede balear a bordo de una bicicleta cuando se sabe que no se será perseguido porque se es parte de la misma sociedad con esa policía corrupta, tiene que ser una intervención civil, con gente del municipio”, planteó.
Es por eso que insistió en “intervenir políticamente desde el municipio, la provincia y las fuerzas legislativas. Si no se puede por ley porque los partidos grandes no han querido tratar un solo proyecto (hay 44 en la Comisión de Seguridad en la Cámara de Diputados) de ley de seguridad, que sea por decreto. Pero es indispensable hacer algo diferente y que el gobierno nacional se despierte y haga algo con respecto a los puertos y a las armas”.
Para Del Frade, una intervención militar como en México, Colombia y Brasil, representa “una medida de genocidio". Amplió: "México, década de los ’90: pasó a ser el paradigma del narcotráfico internacional porque el ejército se convirtió en el primer socio de los grupos narcos, que en aquel momento lideraba Miguel Ángel Félix Gallardo. Hubo 300 mil víctimas". Agregó: "El Plan Colombia, diseñado por EEUU, al cual responde Patricia Bullrich, dejó 800 mil muertos”. Y completó: “Brasil: cuando Lula se equivocó y mandó al ejército a la favela La Rocinha, hubo 40 mil muertos”.
Policía y narcotráfico
En cuanto a la sospecha de que las fuerzas de seguridad están vinculadas al narcotráfico, como lo demostraron numerosas causas en la provincia, Del Frade apuntó: “Como mínimo, el 20 por ciento de la policía está atravesada por el narcotráfico. Ya en 1996, un informe del camarista Otto Crippa García hablaba de las cajas negras de la policía, donde estaba el negocio selectivo de la droga”.
“En las grandes bandas, como la de Ungaro o la de Alvarado, la mitad de sus integrantes eran de la policía o de las fuerzas federales. Las balaceras tan ridículas a las comisarías tienen que ver, muchas veces, con socios que reclaman por ciertas deudas. Y la única manera de limpiar a esos núcleos mafiosos es que lo haga la política”, sostuvo.
“Un grupo de Los Monos hace fiestas en los barrios porque no hay quien las haga, no las hacen los clubes y las vecinales porque están destruidos. Con esa 'inversión en alegría' captan chicas y chicos desde los 10 años, que terminan presos y los abogados de Los Monos los asisten. Esos chicos son rehenes de por vida. Eso no se soluciona con drones ni con chalecos antibalas ni con el Ejército: se soluciona con recuperar el control democrático de los barrios, para que la gente vuelva a tener tranquilidad”, conlcuyó.