Policiales

Confirman la condena para el acusado de "marcar" a la víctima de un crimen

La defensa había objetado pruebas y testimonios, pero la Cámara consideró probada su participación en el homicidio ocurrido en 2014 en Villa Banana

Martes 19 de Septiembre de 2017

La Cámara Penal confirmó la sentencia a trece años de cárcel para un hombre condenado como "cómplice primario" del crimen de Lucas Escalada, asesinado tres años atrás en una esquina de Villa Banana donde seis meses después mataron al homicida. David Enrique López estaba acusado de indicarle a Germán Carabajal que la víctima era quien había matado a su hermano, lo cual precipitó el homicidio instantes después.

López, de 30 años, fue juzgado y condenado en noviembre pasado en un juicio oral ante un tribunal conformado por los jueces Carlos Leiva, Delia Paleari y Gonzalo López Quintana. Su defensa apeló y pidió la nulidad del fallo alegando cuestiones técnicas que impedían al acusado el ejercicio de sus derechos. Sin embargo, los camaristas Alfredo Ivaldi Artacho, Carlos Carbone y Gustavo Salvador rebatieron los términos de la apelación y ratificaron la sentencia.

Protagonista

Albañil de 22 años, Escalada fue asesinado de un balazo en el pecho el 22 de junio de 2014 en la esquina de Ocampo y Felipe Moré. Si bien el homicidio fue atribuido a Carabajal, de 27 años, quien le disparó porque al parecer un hermano de Escalada le había disparado a su hermano, el fiscal Miguel Moreno situó a López como un protagonista importante del caso.

Según la acusación, se encontraba en esa esquina en el interior de en un Taunus rojo con vidrios polarizados con otros tres hombres. Y cuando vio pasar a Escalada le dijo a "Barbudo" Carabajal: "Ahí va el hermano del gil que le pegó a tu hermano", lo cual precipitó que su interlocutor sacara un arma y matara de un balazo a la víctima.

Para sustentar la acusación Moreno se basó en testimonios como el de Emiliano R., quien aseguró haber escuchado a López decirle a Carabajal: "Ahí pasa el hermano del gil que le pegó a tu hermano, andá a pegarle"; o el de una mujer que lo oyó una vez en la playa de Rosario Central jactarse de su conducta y decir que no mató a Escalada sino que lo había "entregado".

Durante el juicio oral el acusado se desligó del crimen, se situó como un testigo circunstancial del hecho y aseguró que era injusto lo que se le atribuía. Según su versión, esa tarde estaba tomando una gaseosa con su mujer y unos amigos cuando vio pasar a dos muchachos y una chica que iban a comprar droga a un quiosco detrás de las vías. Entonces vio a un hombre entregarle un arma a Carabajal, que corrió a Escalada y le disparó mientras le gritaba: "Esto es por lo que le hiciste a mi hermano".

La fiscalía pidió 16 años de cárcel para López bajo una figura más grave que la de partícipe primario. La defensa planteó la nulidad del proceso y objetó las pruebas presentadas durante el debate. Finalmente el tribunal condenó a López a trece años cómo "cómplice primario de homicidio agravado por el uso de arma de fuego".

Derecho de defensa

El fallo fue apelado por el defensor Gonzalo Armas, que además pidió la nulidad de la sentencia por entender que la acusación no respetó ciertos términos legales que, a su juicio, menoscabaron el derecho a la defensa. Sostuvo que la fiscalía orquestó la acusación en base a una de ellas y que el tribunal terminó condenando en virtud de la otra, lo cual terminó por inutilizar su estrategia defensiva.

Armas pidió además la nulidad del fallo por considerar ilegal el allanamiento que condujo a la detención de López. También cuestionó a uno de los testigos y sostuvo que la conducta de López no estaba castigada como tal en el Código Penal: más allá de que no se pudo acreditar que el acusado se haya podido representar que Carabajal iría a matar a Escalada, su participación no pudo ser necesaria sino secundaria y banal, ya que todo el barrio conocía a la víctima y cualquiera lo podría haber identificado.

En ese sentido, pidió la absolución de López o que, en forma subsidiaria, se modifique el grado de participación atribuida.

Por su parte, la fiscalía replicó que las diferencias postuladas por la defensa respecto de la acusación fueron "dos maneras distintas de decir lo mismo". Para Moreno, López no se encontraba donde dijo estar y los testigos que había presentado para solventar su coartada también habían mentido.

Sobre el allanamiento objetado por Armas, el fiscal afirmó que el pedido fue realizado teniendo en cuenta que López y Carabajal trabajaban como soldados de un búnker de drogas y que el arma para matar a Escalada podría haber estado en manos del primero, por lo cual se ordenó allanar su domicilio. No obstante, más allá de validar ese procedimiento, sostuvo que el acusado no fue atrapado allí sino posteriormente en la localidad de Bigand.

Participación acreditada

Tras analizar ambas posturas Ivaldi Artacho desestimó la invalidez procesal del fallo. "No se advierte que el apelante hay cuestionado oportunamente los extremos de la acusación, ni siquiera en la audiencia preliminar". El camarista tampoco hizo lugar al argumento sobre la ilegalidad del allanamiento y destacó que "las variaciones de matices respecto de los testimonios como la estricta ubicación de los protagonistas, el emplazamiento de un auto, no sólo son frecuentes en la dinámica del debate oral a partir de las diferentes evidencias que cada parte presenta y las perspectivas de cada testigo ocular, sino que además eso no conduce a un cuadro de indefensión".

"La Cámara entiende que la participación criminal atribuida a López está acreditada. Si bien el testimonio de R. es la prueba directa, sus dichos no son una evidencia sospechable y aislada sino que su relato está reforzado por un conjunto serio, creíble y con peso de probanzas rendidas durante el debate oral", señaló el juez, y agregó que este testigo "fue contundente al explicar dónde vio el rodado, al cual se acercó para comprar droga, y su aporte es central porque identificó a López en el mismo".

Para el camarista, las evidencias y los testimonios coincidieron en situar a López en ese lugar y desarrollando esa conducta, por lo cual propuso ratificar el fallo del juicio oral, cuestión que fue compartida por sus pares.

ocampo y felipe moré. El crimen de Lucas Escalada ocurrió en junio de 2014 en la misma esquina donde seis meses después mataron al homicida.

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