Policiales

Condenado por matar al hijo adolescente de su ex novia

El chico, de 16 años, fue baleado en el pecho cuando se interpuso para que no atacara a su mamá. Al agresor le dieron once años y medio

Lunes 21 de Agosto de 2017

"Andate, andate, si no llamo a la policía", rogó José Alberto Aguilar, de 16 años, al enfrentar al ex novio de su madre que acababa de entrar a su casa de Casilda, de madrugada, tras derribar la puerta a hachazos y con intenciones de atacar a la mujer. El adolescente se interpuso y en medio de un forcejeo recibió un disparo a quemarropa en el pecho de un arma calibre 32 largo que llevaba el agresor, detenido horas después. Un tribunal confirmó ayer su condena como autor del crimen, aunque rebajó la pena a 11 años y 6 meses por cuestiones técnicas.

El fallo fue emitido por los camaristas Carlos Carbone, Georgina Depetris y Guillermo Llaudet tras una audiencia de apelación de abril pasado. El acusado es Damián Pablo Gentili, de 40 años, quien había sido condenado en primera instancia a 12 años de cárcel como autor de homicidio agravado, lesiones leves, amenazas agravadas y portación ilegítima de un arma de uso civil. Los jueces rebajaron la pena al entender que no corresponde aplicar el delito de portación porque esa acción estaría comprendida dentro del delito más grave de homicidio.

Pese a la rebaja, convalidaron las pruebas que llevaron a Gentili a prisión, entre las que se destacan los testimonios de la madre y una hermana del adolescente. Concluyeron que todas las evidencias lo ubican como quien le disparó al joven la madrugada del 24 de septiembre de 2013 tras irrumpir en la casa de forma inesperada.

Desvalidez

En la vivienda de 25 de Mayo 1489 de Casilda vivía el adolescente junto con su madre María Angélica N. y una hermana de 14 años. Gentili había sido pareja de la mujer durante unos años y la relación había terminado unos meses antes. Esa noche entró de manera violenta luego de forzar la puerta con un hacha. Los ruidos despertaron al adolescente, que al levantarse de su cama se topó con el hombre que se dirigía hacia el dormitorio de su madre.

El chico, según contó su mamá, le dijo al agresor que se fuera. Gentili lo amenazó, lo empujó y lo amenazó: "A vos también te voy a matar". Entonces comenzaron a forcejear en medio de la cocina hasta que el atacante le disparó a quemarropa en el pecho.

También relató lo sucedido la hermana de la víctima. Dijo que al escuchar los ruidos en el frente fue a la habitación de su hermano y el joven le dijo: "Andá corriendo a la pieza de mami y quedate ahí". Desde ese lugar escuchó cómo José enfrentaba al agresor, a quien le decía "andate, andate, sino llamo a la policía".

Hubo diferencias entre esos dos relatos porque la chica dijo que no vio el momento del disparo, sino que sólo escuchó el ruido y su madre le relató la escena. Mientras que María Angélica dijo que no vio el desenlace porque estaba refugiándose en la pieza con su hija. Esa diferencia resaltó la defensora de Gentili al apelar el fallo y reclamar que lo absolvieran.

Para la jueza Depetris, sin embargo, "las contradicciones entre los testigos presenciales resultan propias del devenir del recuerdo de un momento sumamente conmocionante, sorpresivo, cargado de angustia y miedo por la situación que se desarrolló, en definitiva, en pocos minutos".

El tribunal consideró que si bien hay diferencias en cuanto a lo que vio cada una de las testigos, no quedaron dudas "respecto del hecho esencial" que es "el acometimiento en la madrugada de Damián Gentili en casa ajena, a la que ingresa forzando la puerta con un hacha existente en el patio". También concluyeron que "la escena del hecho también revela un forcejeo en el que participó la víctima" hasta recibir el disparo letal de un arma calibre 32 largo que el atacante abandonó antes de escapar.

Huyendo al campo

Con José herido en el piso de la cocina, su madre recogió el arma y acompañada por su hija corrió a pedir ayuda a la casa de un vecino. El hombre llamó a la policía y las acompañó de regreso a la casa. Al volver, por los nervios, a la mujer se le escapó un disparo en la puerta. Enseguida llegó la policía y le pidieron que dejara el arma en el piso. A Gentili, mientras tanto, una conocida lo vio "huyendo hacia el campo". Lo detuvieron horas más tarde.

Según el fallo que confirmó la condena, "los informes psicológicos realizados al imputado una vez detenido no revelan anomalías sino signos de agresividad y adicción que no le impiden comprender la criminalidad de sus actos", al punto que "huyó del lugar para no ser descubierto".

La fiscal María Eugenia Iribarren, al pedir la confirmación de la pena, había aludido además a diversos hechos de violencia anteriores al hecho que fueron relatados por la mamá y la hermana de José.

Por último, los jueces consideraron que no corresponde aplicar en el caso el delito de portación ilegal de arma porque esta acción "se encuentra consumida o abarcada por el delito de homicidio". Por ese motivo rebajaron la condena a 11 años y 6 meses de prisión.

Damián Gentili derribó la puerta a hachazos y el chico al despertarse lo encontró dirigiéndose al dormitorio de su madre

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