Policiales

Comienzan a juzgar hoy a un falso policía por una saga de 18 violaciones

Los hechos fueron cometidos entre 2014 y 2016, y las víctimas tenían entre 14 y 25 años. En el juicio la fiscal pedirá 50 años de cárcel.

Jueves 07 de Febrero de 2019

Está acusado de abusar sexualmente de 18 mujeres y la Fiscalía pidió para él la pena de 50 años de prisión efectiva. Luis Marcelo Escobar tiene 42 años y desde hoy comenzará a ser juzgado por esos hechos ocurridos entre 2014 y 2016 y que tuvieron como víctimas a adolescentes y jóvenes de entre 14 y 25 años. Vivía en San Nicolás, donde tiene a su familia y conducía un programa de radio, pero viajaba a Rosario a buscar víctimas: se hacía pasar por policía para llevarlas a lugares alejados y abusar de ellas. Está preso desde hace dos años y medio. Parte de la prueba con la que cuenta la Fiscalía son pericias de ADN, que se suman a los estremecedores relatos de las víctimas. El tribunal que lo juzgará está integrado por los jueces María Isabel Mas Varela, Patricia Bilotta y su par Mariano Aliau.

El juicio oral y público contra Luis Marcelo Escobar comenzará hoy a las 9 en el segundo piso del Centro de Justicia Penal, en Sarmiento y Rueda. Escobar estará en el banquillo enfrentando una posible condena a 50 años de cárcel. Está preso desde mediados de 2016, cuando fue apresado en la localidad de Soldini después de que la familia de una niña de 14 años lo denunciara por abusar sexualmente de ella.

Fue la punta del iceberg: después de esa violación le achacaron 17 hechos más, todos cometidas bajo la misma modalidad.

La última de la saga

La investigación que derivó en el juicio que comienza hoy se inició a mediados de 2016. Una adolescente de 14 años había salido de la escuela y mientras volvía a su casa fue abordada en barrio Acindar por un hombre que dijo ser policía y la obligó a subir a un auto.

Una vez que lo logró, primero la requisó y después le dijo que la estaban investigando en una causa de venta de estupefacientes. Y que por lo tanto tenía que trasladarla a la comisaría. Pero nunca llegaron a ese destino: el hombre manejó durante un rato y la violó en una casa en construcción ubicada en Maradona y Rouillón, en la zona oeste de la ciudad. Concretado el hecho dejó a la menor abandonada en ese lugar.

Pero el auto de Escobar fue la clave para dar con él. La joven víctima, a pesar de su estado de shock, dijo que era un Fiat Duna color gris y con vidrios polarizados y le sacó una foto a la patente. De hecho, el sospechoso fue detenido mientras manejaba ese auto una semana más tarde.

Serial

Las características del abuso sexual por el que Escobar fue detenido llamó la atención de los investigadores, porque el modus operandi bajo el que había sido cometido coincidía con otra serie de hechos que investigaban.

Según detallaron desde el Ministerio Público de la Acusación, entre abril de 2014 y agosto de 2016 se registraron una docena y media de casos similares. Tenían algo en común: el agresor sexual se había hecho pasar por un integrante de la Brigada Antinarcóticos, tenía un arma de fuego, vestía en forma similar a un policía e inventaba falsos operativos y causas para asustar a sus víctimas y obligarlas a acompañarlo.

Por eso, cuando cayó preso se investigó su posible participación en esos otros casos. En agosto del año pasado, en la audiencia preliminar en su contra, donde se debatió la viabilidad de que la causa pasara a juicio oral y público, la fiscal Carla Cerliani lo acusó de 18 casos, entre los que se cuentan abusos sexuales con acceso carnal, abusos sexuales simples y una tentativa. Ese último caso fue el de una chica que fue abordada en 2015 pero que cuando estaba a punto de ser sometida dijo que estaba embarazada y que tenía HPV para evitar la violación.

En ese momento, la fiscal pidió que fuera condenado a 50 años de prisión efectiva. Parte de la prueba con la que cuentan los investigadores son pericias de ADN.

De los casos que le achacan a Escobar, el primero ocurrió el 4 de abril de 2014 en la zona sur de Rosario. La víctima fue una adolescente de 18 años que esperaba el colectivo en la esquina de San Martín y Garibaldi cuando se le acercó un hombre que se presentó como policía de drogas. Le dijo que debía acompañarlo hasta una comisaría para colaborar con la investigación. El destino fue el mismo que el de las demás víctimas: un lugar lejano y aislado donde fue sometida sexualmente.

Los demás casos son similares. Las víctimas de las violaciones tenían entre 14 y 25 años y no se conocen entre sí. Y, sin embargo, sus relatos coinciden en el modo en que se desarrolló la maniobra en cada oportunidad. Esos testimonios estructuran el edificio probatorio de la fiscal Cerliani.

Dos caras

Todas las violaciones y abusos que le achacan a Escobar tuvieron como escenario distintas zonas de la ciudad de Rosario, pero él no vivía aquí sino en San Nicolás. Allí el hombre residía con su esposa y sus tres hijos. Hasta que fue detenido, estaba al frente de un programa de radio en una FM de esa ciudad bonaerense.

La teoría de la Fiscalía es que las excursiones de Escobar a Rosario tenían como única finalidad la de cometer los abusos.

A partir de hoy, los jueces María Isabel Mas Varela, Patricia Irma Billota y Mariano Aliau serán los encargados de determinar qué responsabilidades le cabe a Escobar en los casos en los que se encuentra acusado.


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