Carlos Carrascosa volvió a sufrir hoy un duro revés, ya que la Cámara del Crimen de San Isidro
rechazó el habeas corpus que había presentado su defensa para que saliera libre y afirmó que no fue
“arbitraria” la orden que lo mandó a prisión por el asesinato de su esposa María Marta
García Belsunce.
“No se advierte que la detención de Carlos Alberto Carrascosa esté teñida de
arbitrariedad o innecesariedad alguna”, dijeron hoy los jueces de la Sala I de la Cámara,
tras señalar que la presunción de inocencia del viudo se vio debilitada con la condena en su
contra.
Para la Cámara ahora hay “un ostensible aumento de los peligros procesales, no sólo con
fundamento en la pena en expectativa -la más alta de nuestro ordenamiento-, sino también en la
sospecha en torno al entorpecimiento en la investigación que se realice en torno de presuntos
coimputados”, es decir las dos personas que habrían ayudado al viudo a cometer el crimen.
“Si bien es cierto que el imputado ha estado a derecho en el lapso en que permaneció en
libertad, los jueces sostuvieron que -ahora- su situación quedó mucho más comprometida” por
la decisión del máximo tribunal penal bonaerense, añadió.
El 18 de junio pasado, el Tribunal de Casación Penal bonaerense revirtió la condena de
encubrimiento del crimen que pesaba sobre Carrascosa y lo sentenció a prisión perpetua por el
homicidio de María Marta García Belsunce, ocurrido en 2002.
En los próximos días, sin embargo, la defensa de Carrascosa presentará la apelación formal a
esa decisión de Casación, y será la Suprema Corte de Justicia bonaerense la que deba revisar si fue
correcto o no el cambio del fallo.
Para la defensa, se violó el derecho de defensa a Carrascosa, el principio de inocencia y la
posibilidad de una segunda instancia, pero además -añadió- el viudo no ha mostrado voluntad de
fugarse o interrumpir la investigación y, por lo tanto, debería ser liberado.
Fue así que apenas lo detuvieron la defensa ensayó un pedido de habeas corpus ante la Cámara
Penal, que fue considerado extemporáneo: se le ordenó a los abogados que, en todo caso, pidieran
una excarcelación al tribunal que lo condenó.
Cumpliendo esa orden, la defensa fue ante el TOC 6 de San Isidro y volvió a la Cámara Penal,
con el rechazo de la excarcelación, para reclamar el habeas corpus.
Allí, en su presentación de ayer, los abogados de Carrascosa, Alberto Cafetzoglus y Diego
Ferrari, explicaron que el viudo tenía “derecho a mantener su estado constitucional de
inocencia” hasta que el caso quedara firme. Y sostuvieron que no se habían “debilitado
o menoscabado las razones” que llevaron a la Sala I de la Cámara a disponer la libertad de
Carrascosa el 16 de agosto de 2007, apenas se lo condenó por el encubrimiento.
En ese marco, los defensores calificaron la “arbitraria” detención de Carrascosa
como “una restricción ilegítima a la libertad” porque el fallo de Casación no disponía
su arresto.
Sin embargo, los jueces Oscar Roberto Quintana y Ernesto García Maañón, de la Sala I de la
Cámara de San Isidro, rechazaron los argumentos defensistas.



























