Anoche, poco antes de las 21, el hijastro del suboficial Pablo Cejas (asesinado a balazos la noche del lunes 17 de julio en el barrio Villa Yapeyú de la ciudad de Santa Fe) fue apresado en compañía de otro muchacho cuando llevaban en sus manos un par de bombas Molotov que presuntamente iban a arrojar a una vivienda de la zona.
Según las primeras referencias oficiales, ante una denuncia al 911 hecha por Carina Soledad M., de 28 años y afincada en pasaje Carranza al 9500 de Villa Yapeyú, un móvil del Comando Radioeléctrico llegó al lugar y sorprendió a los muchachos con las bombas incendiarias en su poder.
Los agentes identificaron a los jóvenes como Lucas Matías S., de 21 años e hijastro de Cejas; y Fernando Ariel I., de 18 años, quienes fueron derivado en un principio a la seccional 7ª del barrio, precisamente la comisaría que Cejas denunció como la que encubría al menos 34 quioscos de venta de drogas en la zona norte de la capital provincial.
En este marco, fuentes del Ministerio de Seguridad adelantaron a este diario que parece afianzarse la hipótesis de que el crimen del cabo Pablo Cejas estaría más vinculado con problemas que la víctima y su entorno mantenían con gente de Villa Yapeyú que con las denuncias que el suboficial realizó por la connivencia entre narcos y la fuerza.
En el lugar
En otro orden, el fiscal de Homicidios Jorge Nessier recorrió ayer la zona donde fue hallado muerto el policía a fin de realizar una inspección ocular y una recorrida por el barrio en busca de testigos. Lo acompañaron el jefe de la Policía de Investigaciones (PDI) de Santa Fe, Mario Monzón; y el subsecretario de Investigación Criminal y Policías Especiales de la provincia, Rolando Galfrascoli.
Fue este funcionario quien declaró que "había cuestiones que cerrar y volver al territorio para corroborar". E insistió en la teoría que desde el primer día sostiene el Ministerio de Seguridad: "No hay ningún elemento que una la muerte de Cejas con sus denuncias. Por el contrario, en los últimos días fue creciendo la hipótesis de un conflicto violento en el barrio que terminó de la peor manera".
Finalmente, ayer se divulgó un audio (tal como había adelantado este diario) con una conversación telefónica entre el suboficial y su mujer en el cual él le dice que tiene reducido a un joven con quien el hijo de ella tenía problemas. Ese elemento, que la viuda de Cejas admitió como verdadero, podría reforzar la hipótesis de que el homicidio no estaría vinculado con sus denuncias sino con problemas interpersonales entre Lucas S. y otros jóvenes de Yapeyú.
Al respecto, Galfrascoli dijo que el audio "es parte de un cúmulo de noticias, información, versiones y cosas que se dicen en el barrio y que son concordantes para poner todo en contexto". Y expresó que hay personas bajo "sólidas sospechas" de haber cometido el crimen aunque aún no hay elementos que permitan formular imputaciones ni detenciones.