No fue la primera de las reuniones promovovidas desde el ministerio de Seguridad
provincial para organizar políticas preventivas para combatir las “salideras
bancarias”, pero si la más multitudinaria. Cuarenta y ocho horas después de que un empleado
que transportaba 120 mil pesos fuera muerto a balazos, medio centenar de actores ligados directa o
indirectamente a la seguridad en las entidades financieras se pusieron a buscar soluciones.
“Esta reunión sirve para acceder a información y buscar soluciones. Hay
bancos que tienen un buen abordaje. Algunos sufren más que otros y tiene estrategias distintas. La
puesta en común de esas estrategias puede ser útil y es bueno que el Ministerio de Seguridad y la
policía las conozca para generalizarlas”, sintetizó Enrique Font, al frente de la Secretaría
de Seguridad Comunitaria.
Convocada por el ministro de Seguridad, Daniel Cuenca, y encabezada por el
secretario de Seguridad Pública, Carlos Iparraguirre, a la cita concurrieron desde el jefe de
policía de Santa Fe, comisario Juan Hek, hasta el secretario de gobierno municipal, Horacio
Ghirardi, pasando por el representante de la Asociación Bancaria, Luis Ortega o Alejandro Gittlin,
jefe de seguridad del Banco Municipal de Rosario. Además estuvieron, entre otros, el director
provincial de Autorizaciones, Registro y Control de Agencias Privadas de Vigilancia, Néstor Condal;
la fiscal a cargo de la Oficina Judicial de Causas con Imputados No Individualizados, Viviana
Cingolani, y el fiscal de cámaras, Guillermo Camporini.
Visiones. La primera sensación al finalizar el cónclave fue que la reunión
era necesaria. Y a partir de allí, distintas visiones. Ortega, secretario general de los bancarios,
mostró su preocupación porque sus representados suelen quedar apuntados ante la opinión pública
como sospechosos de haber aportado el dato que facilite el ilícito. “Hemos tenido compañeros
con sus casas allanadas por denuncias y luego se comprobó que eran inocentes”, aseguró.
Y sobre la reunión indicó: “Es positivo, pero acá hay que tener claro que lo que se necesita
es más inversión en puestos de trabajo y en seguridad. Eso es lo que hay que pedirle a los bancos y
al Estado. Sin eso, todo lo que se proponga será insuficiente”.
Por su parte, Alejandro Giglin, jefe de seguridad del Banco Municipal, despegó a
las entidades de lo que sucede: “No hay una cuestión apremiante de salideras porque esa
modalidad se da cuando usted sale del banco y sufre un arrebato porque alguien lo marcó. Lo que hay
son delitos comunes que implican que hubo una inteligencia previa en el ámbito familiar o
empresarial, por fuera del banco”. En ese sentido, dijo que “esta ciudad está muy bien
controlada al respecto” y manifestó que “los movimientos rutinarios favorecen la
inteligencia de las bandas delictivas”.
Por su parte, el secretario de Seguridad Pública, Carlos Iparraguirre, reconoció
que “desde la Municipalidad hay cosas que se vienen haciendo, como el control de vehículos
específicos, como motos de alta cilindrada, en la zona bancaria y en un horario
determinado”.
Finalmente, en el cónclave se insistió en la recomendación de la Comisión
Nacional de Seguridad Bancaria sobre “mantener libre la vía pública frente a los bancos,
porque de lo contrario se favorece a que los delincuentes hagan una inteligencia previa para
cometer los hechos”.
Casos. “En el primer semestre de este año hubo 33 hechos contra personas que
después de haber hecho una transacción bancaria fueron víctima de un robo y en el mismo período del
año pasado hubo 28 casos. No hubo un aumento significativo, aunque hubo una cantidad importante y
eso sensibiliza”, indicó el secretario de Seguridad Pública, Carlos Iparraguirre.