Timbúes.— Los habitantes de esta localidad todavía no salen del asombro ante
un hecho de inseguridad como los que hasta hace poco sólo veían en los noticieros de televisión y
del cual resultó víctima una familia que fue asaltada a mano armada en su propia vivienda. En el
violento hecho, la dueña de casa terminó con un balazo en el pecho y milagrosamente salvó su vida
aunque anoche seguía internada en estado delicado.
Marcelo Novelo es un camionero de 49 años que vive junto a su esposa, María
Elena Lugo, de 42, y sus dos pequeña hijas de 2 y 6 años, en una casa ubicada sobre el kilómetro
341 de la ruta 11, en el barrio Villa Adriana, en Timbúes. Poco después de las 19 del domingo,
apenas la familia regresó de un campo vecino, fueron sorprendidos por dos hombres que se metieron
en la propiedad aprovechando que la puerta había quedado abierta.
Los maleantes amenazaron a Novelo y a su esposa y les exigieron la entrega de
dinero. No conformes con los 700 pesos que tenía el camionero, uno de los ladrones apuntó su arma a
una de las hijas del chofer y amenazó con disparar si no les entregaban más plata. Esa acción hizo
que María Elena, temiendo lo peor y sin pensar que le podía suceder a ella, se abalanzara sobre el
delincuente armado. El estampido sonó seco en el interior de la vivienda y la mujer cayó al piso
con un balazo en el tórax.
Voceros policiales dijeron que gracias a que el disparo fue hecho a corta
distancia la bala no tuvo un gran recorrido dentro del cuerpo, lo que a la postre evitó una
desgracia mayor.
Escape, datos y caída. Los ladrones se dieron a la fuga en medio de la
desesperación de Marcelo y sus hijas, que veían con impotencia a la mujer tendida en el piso del
comedor. Poco después María Elena fue trasladada al Policlínico Eva Perón de Granadero Baigorria,
donde la operaron ayer y anoche permanecía en estado delicado.
En diálogo con LaCapital, Novelo dijo que "la noche del sábado ya nos habían
querido robar. Nosotros no estábamos y cuando llegamos vimos que habían roto una ventana pero no se
llevaron casi nada porque no había mucho para llevarse".
Además, recordó que "entraron a cara descubierta, nunca dejaron de apuntarnos y
cuando empezaron a decir que le iban a tirar a las nenas mi señora lo atropelló y recibió el
balazo".
Para la investigación resultó fundamental el testimonio de Novelo, quién aseguró
conocer a por lo menos uno de los delincuentes "de haberlo visto varias veces en Puerto San
Martín". Y las pocas palabras que dijo María Elena antes de ingresar a cirugía. La mujer sostuvo
que conocía a uno de los asaltantes por la relación sentimental que mantuvo con una conocida.
Así las cosas, la tarde de ayer personal de Unidades Especiales de la UR XVII, a
cargo de Sergio Di Franco, detuvo en el barrio San Sebastián de Puerto San Martín a Marcelo M., de
22 años, y a su hermanastro Javier A., de 24, a quienes les secuestraron el revólver calibre 32
usado para disparar contra María Elena. Otro detenido es Roberto L., quien facilitó el arma.
La hipótesis que maneja la policía es que alguien que conoce muy bien a los
Novelo les dio a los maleantes el dato de una importante suma de dinero guardada en la casa, algo
que no era así.