Policiales

Balean y amenazan a la familia de un joven asesinado

Un tío y un primo de Lucas Velazco fueron heridos el sábado. Ayer la familia tuvo que el barrio porque fue víctima de amenazas. 

Martes 28 de Enero de 2020

Un tío y un primo de Lucas Velazco, un joven asesinado hace veinte días en el barrio Avellaneda Oeste, fueron baleados el sábado y sus familiares acusaron del ataque a un hermano del imputado por el homicidio, al parecer porque las víctimas fueron testigos del crimen. Fuentes judiciales identificaron a los heridos como Francisco P., de 56 años, y Nicolás D., de 20. Anoche al cierre de esta edición el más joven se encontraba internado en grave estado en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) mientras continuaba la búsqueda de un sospechoso por ambos ataques.

Según la información preliminar, la agresión se ejecutó en dos secuencias en Río de Janeiro al 3100. En primer lugar, de acuerdo con los primeros testimonios recabados, alrededor de las 17.30 del sábado un hombre pasó en una moto y le disparó a Francisco, que estaba parado en la vereda. El hombre de 56 años fue trasladado al Heca, donde fue asistido y el mismo día obtuvo el alta médica. Horas más tarde, sobre las 23, el mismo agresor volvió a pasar a bordo del mismo rodado y en ese caso los disparos fueron para Nicolás D., que estaba en la vereda con su hijita y resultó gravemente herido en la zona abdominal.

Familiares de ambos heridos sindicaron como el tirador a un hermano de Carlos Augusto Ch., de 25 años y apodado "Tero", quien está imputado del crimen de "Luki" Velazco. Según dijeron allegados a las víctimas, luego de sufrir los ataques a balazos los familiares debieron abandonar el barrio bajo amenazas de los agresores.

Viejas broncas

Luki y Tero se conocían desde hacía mucho tiempo. Ambos tenían antecedentes penales por delitos menores y también compartían broncas mutuas de vieja data que el sábado 5 de enero, pasadas las 4.30 de la mañana, desembocaron en una pelea mortal. "Ahora se va a llenar de canas, me la mandé", le dijo el joven de 25 años a un conocido luego de cambiarse la ropa y huir a la carrera de la escena del crimen, en cuyas inmediaciones fue detenido minutos después.

Las peleas entre Ch. y Velazco habían sido al menos dos y en la misma esquina de Río de Janeiro y Gaboto, pero nunca habían pasado de trompadas. Según algunos vecinos, se tenían bronca por "unas cosas que se debían" y en el barrio se decía que "estaba todo podrido entre ellos".

Según se indicó el pasado 7 de enero en la audiencia imputativa en la que Tero quedó acusado de homicidio simple, la noche del fatal encontronazo ya había habido una pelea entre ambos que había terminado cuando una tía de Velazco logró separarlos y cada uno se fue a s casa. Sin embargo, horas más tarde volvieron a cruzarse.

La segunda vuelta también empezó a las trompadas, pero terminó súbitamente cuando según coincidieron testigos Ch. extrajo un cuchillo cromado, metálico y con punta con el que le asestó a Velazco al menos un puntazo mortal en la zona del tórax. "Estábamos en casa —contó por esos días un tío de Lucas— y mi sobrino salió a la puerta. Pasó este pibe y le dijo que fueran a pelear. Estaba re borracho me parece. Primero empezaron a las piñas y yo ví que el pibe (en alusión a Tero) le dio un golpe en el pecho y los fui a separar. Lo agarré, lo apoyé en un auto y después en el árbol. Le pregunté qué le pasaba y vi que empezó a sangrar mucho. Ya ahí se aflojó y se cayó".

Cuando fue imputado, el defensor de Tero alegó que se trataba de un caso de legítima defensa y esgrimió que el arma homicida estaba en manos de la víctima y que el acusado lo había desarmado para defenderse de una agresión. "Lucas venía molestando a mi defendido, tenía armas, sacó un cuchillo, lo agredió, lo tiró al piso, no hubo un hincamiento", dijo el abogado Daniel Kantor, defensor de Ch.

Sin embargo, en función de los testimonios que indicaban que quien apareció en escena con el cuchillo era el acusado, el juez Rafael Coria admitió la imputación formulada por la fiscal Marisol Fabbro y le dictó prisión preventiva por el plazo legal de dos años. "Existía un conflicto previo con exhibición de cuchillos y (el acusado) decidió, pese al riesgo, pasar de vuelta por ese lugar. La legítima defensa me cuesta verla a esta altura de la investigación. Los testigos lo apuntan como quien extrae de su ropa un elemento punzante con el que hiere a Lucas Velazco", sostuvo el magistrado al resolver.

Testigos

Durante la audiencia se citaron testimonios de tíos y al menos un primo del muchacho asesinado, pero los voceros consultados no pudieron asegurar que se trate precisamente de las dos personas baleadas el sábado en Río de Janeiro al 3100, tal como asegura la familia. Al respecto, los allegados a los heridos sindicaron a un hermano de Tero como el agresor.

"Nicolás está en terapia intensiva, al parecer mejora pero no nos pueden asegurar nada", relató un amigo del joven —sus familiares no hicieron declaraciones por miedo— a canal 3. "El sábado a la tarde —agregó— balearon al tío de Nicolás y el tipo siguió después toda la tarde dando vueltas por la cuadra con una pistola. La policía ni apareció. Y después a eso de las once de la noche volvió y le tiró a Nicolás, que estaba en la vereda con su hija".

El amigo del joven de 20 años afirmó que éste recibió dos balazos, uno en la pierna y otro en el abdomen. Al respecto, fuentes policiales señalaron que al menos uno de los disparos le atravesó el hígado, páncreas, estómago y pulmón. Nicolás fue operado y quedó en terapia intensiva con asistencia respiratoria y pronóstico reservado.

"La mujer de Nicolás y su familia se tuvieron que ir de la casa porque los siguen amenazando", contó el amigo del joven baleado.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario