El Trébol.— Stella Maris Cáceres, de 29 años y esposa del principal
acusado por la masacre de una familia en Campana, fue detenida ayer en esta localidad ubicada a 150
kilómetros de Rosario. La mujer, que desde el jueves era buscada por la policía bonaerense y que la
noche del domingo habría llegado hasta la casa de una tía aquí afincada, quedó acusada de haber
participado o al menos encubierto el cuádruple crimen de la familia Mansilla. Anoche, una comisión
de la policía bonaerense llegó a buscarla y la trasladó al despacho del fiscal Miguel Pernici quien
investiga la muerte de Marcelo Mansilla, su esposa Sandra Rabago, y los dos hijos del matrimonio,
Agustin y Milagros, quienes aparecieron maniatados y golpeados junto a la ruta Panamericana.
A partir de la detención de esta mujer, ya son cinco los
detenidos por el macabro hecho. Además de Stella Maris, están tras las rejas su esposo, Angel
Fernández; el hijo de este hombre, Cristian Fernández; un hermanastro, Jesús Osvaldo Cáceres; y
Darío Gabriel Vera.
Perdida. Según testimonios recogidos por La Capital, la mujer llegó a la
terminal de El Trébol alrededor de las 4 de la mañana del domingo en un micro de línea que cubre el
trayecto Rosario-San Francisco. Un maletero dijo que lo hizo acompañada por cinco niños y preguntó
cómo llegar hasta la vivienda de una mujer de apellido Chávez. El hombre no supo orientarla y por
eso pidió remís. La ayudó a cargar los bolsos y la familia desapareció en la oscuridad de la
noche.
Así, Stella Maris llegó hasta una casa ubicada en Europa al
1400, un barrio periférico de esta ciudad de unos 10 mil habitantes, cerca del cementerio local. En
esa búsqueda del familiar, la mujer dejó el rastro necesario para ser ubicada como alguien ajeno al
lugar. Suficiente para llamar la atención de los policías de la comisaría 4ª que se ocupan de las
rondas de rutina.
Poco después, la curiosidad de los vecinos y las coberturas
del caso en los canales de noticias porteños aportaron lo suyo. Cuando la policía se enteró de que
un pedido de captura pesaba sobre una mujer con las características de la foránea, supo a dónde
debía dirigirse.
Sin resistir. Minutos antes de las 14 de ayer y después de recibir la orden del
juez de Instrucción de San Jorge Eladio García, una comisión policial llegó hasta la vivienda y
detuvo a la mujer. "El trámite fue sencillo, no hubo resistencia ni se opuso a los trámites de
rigor", explicaron los voceros. Y dijeron que la mujer se había teñido el cabello del castaño claro
que lució por televisión a un rojo fuerte.
Quien inculpó en el hecho a Stella Maris fue su propia
cuñada. "Ella es responsable de todo. Si me estás mirando ahora (por televisión), sabés que sos la
responsable de todo y a lo que llegaste, y tenés que estar presa porque sos culpable", apuntó
Marcela Rosales, hermana del principal acusado.
La hermana de Angel Fernández dijo a los medios que su
cuñada fue la instigadora del crimen. Y agregó que Sandra Rabago, la mujer asesinada, había sido
amante de Angel Fernández y juntos quedaron imputados en una causa de robo, pero luego la mujer lo
acusó de un nuevo delito por el cual él podía volver a prisión y éste se vengó con toda la
familia.
A las 21.30 de ayer, policías de Campana partieron de El Trébol con la
detenida. Respecto de sus hijos, de 11, 9, 5, 3 y 2 años, fueron trasladados a la Casa Cuna de
Santa Fe y puestos a disposición de la Justicia de Menores. l