POLICIALES

Acribillaron a balazos a un hombre en cercanías de un quiosco de drogas

Mario Delfino tenía 40 años. Su familia sostiene que fue por reclamar algo que le robaron. Otros hablan de que trasladó a alguien hasta el búnker

Jueves 05 de Noviembre de 2020

Mario Delfino, de 40 años, murió acribillado en los pasillos de un asentamiento precario que se erige en Rafael Obligado y Mármol, detrás del Fonavi Guereño de Villa Gobernador Gálvez. Fue el martes a la noche y según la familia el hombre se habría “peleado” con unos vecinos horas antes por el robo de un celular y luego, pasadas las 20, salió de su casa seguido por las mismas personas con las que había discutido. Pero vecinos del barrio El Eucaliptal, donde vivía la víctima, dan otra mirada del hecho. Mario cayó a 30 metros de un búnker de venta de drogas y si bien no estaba relacionado al narcomenudeo, de alguna forma fue a parar ahí.

La víctima vivía junto a su esposa y su hijo en Magallanes al 1700, en el barrio El Eucaliptal, en la zona norte de Villa Gobernador Gálvez. Una zona muy humilde, de casas bajas con ladrillos sin revocar y chapas que sirven de techo. Se sostenían con una pensión por la incapacidad de Mario, que caminaba apoyado en muletas, y del trabajo de su mujer. “Era un buen muchacho, no andaba en nada, al contrario, era un buen vecino”, dijeron en el barrio. Y aclararon que “acá siempre hay tiros y robos todos los días”.

Según fuentes policiales, a Mario el mediodía del martes unos vecinos le habrían robado un celular y él fue a increparlos para recuperar el aparato. Pero los familiares del hombre dijeron desconocer quiénes fueron esos vecinos.

Esa misma noche Mario salió de su casa, se subió a su moto y le dijo a su mujer que iba a “hacer un mandado”. Una hora después, al no regresar, su familia lo llamó al celular una y otra vez sin éxito. Un rato más tarde llamaron al Hospital Gamen y preguntaron por él en el barrio hasta que una vecina les dijo que a Mario lo siguió otra moto. Entonces la familia fue a la seccional 29ª y allí les comentaron de un fallecido en el asentamiento. Fue la peor noticia para ellos. Y aún no entienden que hacía Delfino en el lugar donde lo mataron ya que no tenía conocidos allí.

Con las horas se pudo reconstruir que pasadas las 20 del martes hubo una balacera en la zona del crimen y que la policía que arribó al lugar, en Rafael Obligado y Mármol, encontraron el cuerpo de Delfino tendido en la calle con varias heridas y junto a su Motomel 110 roja.

Peritos del Gabinete Criminalístico de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) secuestraron 33 vainas servidas calibre 9 milímetros y no observaron cámaras de videovigilancia, a la vez que los médicos forenses constataron que la víctima recibió al menos 30 disparos.

La versión del robo del celular se basa en el relato de la familia de Delfino, que al ser entrevistados por La Capital solo pidieron “que la Justicia haga su trabajo”. Pero hay otra versión que es la que se comenta en las calles de El Eucaliptal.

“Mario era un buen hombre que no se metía con nadie. A la mañana unos guachines del barrio le sacaron unos caballos y le robaron otra cosa. Él fue y recuperó una parte. A la noche otro pibe del barrio le pidió que lo llevara hasta la villa atrás del Fonavi, no se sabe si este pibe vendía drogas o iba a comprar. Cuando Mario y el chico llegaron los balearon, él murió y el pibe dicen que está herido”, contó un vecino.

La misma persona se refirió a un tal “Negro Julio” como un transero de la zona y lo asociaron al clan del ex líder de la barra de Newell’s Luis “Pollo” Bassi, condenado en 2017 a 16 años de prisión por el crimen de Juan Pablo Colazo, ocurrido en 2012 en medio de una disputa por el territorio para la venta de drogas.

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