Si se miran los números fríamente, el incremento es importante: en un semana se cuadruplicó la cantidad de internados por Covid-19 en Rosario. Sin embargo, como la cantidad es baja, comparada con el total de las camas disponibles, la situación no se presenta como crítica, al menos por ahora.
Hasta el viernes pasado había tres personas en salas generales y ayer había 11. La mayoría presentó cuadros leves o moderados, y algunos incluso no tuvieron sintomatología pero fueron ingresadas para que puedan cumplir con el aislamiento de manera correcta, por no poder hacerlo en sus hogares.
El otro dato crucial es que no hay ocupación de camas críticas, es decir, ninguna está en terapia intensiva, una variable que las autoridades sanitarias siguen con especial atención día a día.
El nivel de ocupación promedio en sanatorios y hospitales de Rosario ronda el 65 por ciento (algunos tienen un 80 por ciento de camas generales ocupadas y otros un 40 por ciento, por ejemplo). Pero hay que considerar que desde que la ciudad ingresó a fase 5 de la cuarentena, y se pudo salir de la circulación comunitaria, muchas instituciones habilitaron las cirugías programadas que se habían pospuesto al principio de la pandemia.
De ser necesario, esas cirugías (que en muchos casos luego requieren que una persona quede internada por varios días) volverán a postergarse.
El secretario de Salud municipal, Leonardo Caruana, dijo ayer a LaCapital que, "si bien hay un incremento en las internaciones de personas con Covid-19, el número sigue siendo bajo y están en salas generales. El indicador que más hay que mirar es el de las camas críticas".
La mayoría de quienes fueron internados (tanto en la salud privada como pública) son adultos mayores que además presentan patologías previas (antecedentes cardíacos o pulmonares, diabetes y obesidad, entre otros). "A algunos adultos jóvenes se los ingresó no por riesgo biológico, sino por la necesidad de sostener el asilamiento que por condiciones sociales no pueden cumplir", agregó Caruana, dando cuenta de un criterio que se viene sosteniendo desde que se presentaron los primeros casos en la ciudad.
Afectos y trabajo, en la lupa
La curva de contagios está en ascenso. De allí que las autoridades municipales estén poniendo el acento en la necesidad del cumplimiento estricto de los protocolos dispuestos para cada actividad y pidiendo que no se relajen las medidas de prevención, como el distanciamiento (que es fundamental), el correcto uso del tapabocas y el lavado de manos frecuente. El otro aspecto que preocupa y mucho es lo que pasa puertas adentro de los hogares en las reuniones afectivas y familiares que son uno de los principales focos de contagio ya que, en general, no se cumple con las disposiciones vigentes. "Cuando comenzamos a analizar los contagios vemos que hay un porcentaje importante que proviene de reuniones afectivas y familiares, pero también de lugares de trabajo. Hemos detectado que se comenzaron a hacer reuniones de directorio, que hay compañeros que almuerzan juntos sin que se tome ni distancia ni cuidados fundamentales para evitar la transmisión del virus. Por eso la tarea tiene que seguir siendo conjunta entre Estado y sociedad. Porque si los equipos de salud y todas las áreas que se involucran en la prevención y seguimiento del Covid-19 hacen su parte, pero después la gente incumple las normativas no hay manera de contener la situación", expresó Caruana, quien agregó: "Si queremos cuidar el escenario al que llegamos en la ciudad, hay que aumentar la responsabilidad".
Cada caso confirmado exige un movimiento de recursos humanos, económicos y de logística enormes. "En este momento, tenemos 520 personas aisladas por prevención, la tarea sanitaria es inmensa porque atrás de cada persona que da positivo se inicia una búsqueda importante, en un contexto del que todavía no conocemos su final", enfatizó el secretario de Salud.
"Tenemos que poner ahora la misma energía que pusimos al principio. Todos. Quienes vienen de afuera (provincias o localidades donde hay alta circulación viral) deben abstenerse de concurrir a reuniones, no moverse de su casa. Tienen que cumplir con su trabajo con todas las medidas de prevención y no participar de espacios recreativos. Esto es así", remarcó Caruana.