Pandemia

Ruidos molestos, un rastro para llegar a las fiestas clandestinas

Los fines de semana hay entre 80 y 100 denuncias al 147 por este motivo, y hay domicilios que recibieron hasta 5 denuncias en una sola noche. De julio a la actualidad, se desbarataron 60 encuentros en Rosario.

Domingo 18 de Abril de 2021

Desde que aumentaron todos los indicadores relacionados a los casos de coronavirus en Rosario, en julio de 2020, se desbarataron alrededor de 60 fiestas clandestinas solo en la ciudad. La mayoría de los operativos comienzan con una denuncia por ruidos molestos (los fines de semana hay entre 80 y 100 llamados al 147 por ese motivo en Rosario, y hay domicilios que reciben hasta cinco denuncias en una sola noche) o un mensaje a cuentas institucionales de la Municipalidad o a funcionarios en la redes sociales, además de investigaciones que realizan los agentes en distintas plataformas digitales. Hay fiestas gratuitas donde solo hay que llevar las bebidas a sitios que se pasan momentos antes de que comiencen, mientras que en otras cobran hasta 1.000 pesos la entrada.

Ante las nuevas restricciones, desde la Secretaría de Control y Convivencia municipal indicaron que la tónica de los operativos será similar a la del fin de semana pasado, cuando, según afirmaron, hubo tres procedimientos que fueron efectivos en distintas zonas de la ciudad. Además, anticiparon que toda reunión social está prohibida en ámbitos cerrados o sin respetar los máximos estipulados por los decretos vigentes.

Si bien hay que diferenciar entre reunión y fiesta, los cuidados se relajan en ambos ámbitos. Mientras que las primeras suelen ser juntadas con amigos o familia, las segundas se hacen tanto en quintas de las ciudades de alrededores de Rosario como en terrazas de edificios; algunas, con una modalidad que se aprovecha de un “gris” en los protocolos: si un propietario puede llevar a una determinada cantidad de personas, se juntan varios propietarios y aprovechan las instalaciones (heladeras y freezers) para armar una juntada con más participantes de lo permitido. Las ubicaciones exactas, en general, se dan minutos antes de que arranquen las fiestas, por WhatsApp. Algunas son gratuitas y solo hay que llevar las bebidas; otras llegan a costar hasta 1.000 pesos la entrada

Desde julio, se desbarataron 60 fiestas y reuniones clandestinas solo en Rosario. La mayoría de las denuncias llegan por llamados al 147 para reportar ruidos molestos: se reciben entre 80 y 100 por fin de semana, y algunos domicilios llegan a recibir hasta 5 denuncias en una misma noche. También las redes sociales de las distintas reparticiones municipales o de funcionarios se hacen eco de las distintas situaciones que ocurren por la noche.

>>Leer más: "Si relajamos los cuidados, cualquier lugar es peligroso"

“Generalmente, ingresan denuncias por ruidos molestos al 147 y acudimos porque no sabemos si se trata de una fiesta clandestina o de una persona que quiso poner la música alta. Eso se ve en el momento. En algunos casos se actúa específicamente, cuando el denunciante vio que hay determinada cantidad de gente y da indicios de que es una fiesta clandestina”, indicó a La Capital la secretaria de Control y Convivencia, Carolina Labayru. Además, otro canal de ingreso de denuncias son las redes sociales: “No solamente la red de la Secretaría, también mi cuenta personal en donde, al arrobarnos, o a través de mensajes directos, nos llegan denuncias con los flyers de las fiestas”.

Eso se suma a “trabajos de investigación en redes sociales” que hacen desde la repartición municipal todas las semanas, “en redes sociales y en grupos de WhatsApp que, sabemos, van compartiendo estas juntadas”.

Formación de causa

A cualquier persona que sea encontrada en una reunión social se le puede formar una causa judicial, según afirmó a este medio el vocero del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Sebastián Carranza, quien detalló cómo se procede: “A todas las personas aprehendidas en una reunión clandestina se les forma una causa por el incumplimiento de las medidas sanitarias vigentes. Todas las que detiene la policía tienen formación de causa y, si son menores, son puestos a disposición del Juzgado de Menores en turno. Si son mayores y no tienen otro delito, otra causa penal abierta o un pedido de captura que se acumule en la gravedad con esta causa nueva, obtienen la libertad. Si tienen otra causa, el fiscal decidirá en consecuencia”.

“Hay algunos dueños de las casas u organizadores de las fiestas que fueron imputados por el incumplimiento de las medidas sanitarias”, afirmó, para agregar: “Se hicieron probation, la gente pagaba una multa económica o hacía trabajos comunitarios, y se llegaba a un acuerdo por esa imputación. Después, entró en funcionamiento la Unidad de Flagrancia: va la policía y se le da aviso al fiscal en turno, que decide en consecuencia”.

Sobre los procedimientos, Labayru explicó que primero se acercan a verificar que la denuncia sea veraz, para luego “articular con la policía para colaborar y trabajar en conjunto. Se evalúa si hay que llevar detenidos al organizador, al morador, a participantes. Depende de cada situación en particular. Hay casos de reincidencia de personas sobre las que hacemos seguimientos y están marcadas por nosotros, la policía y Fiscalía. Por lo general, es la misma gente que se va moviendo de una fiesta a otra”.

Doble denuncia

Labayru manifestó que “últimamente, en el microcentro y macrocentro no se estaban dando encuentros, salvo en los últimos días”, y citó como ejemplo el caso que ocurrió el fin de semana pasado en San Juan al 600: “Eran 12 personas, no muchas. Se intervino igual porque también están prohibidos los encuentros sociales”.

La funcionaria comentó que este tipo de fiestas, con mucha concurrencia, “se fueron a otras localidades vecinas porque hay lugares más amplios, o la modalidad es hacerlas en algún campo o en casas de fin de semana: se encuentran en una ubicación, llevan parlantes y bebidas, y listo”.

Particularmente sobre los operativos en la ciudad, resaltó que al constatar las reuniones clandestinas, “hacemos el acta y con eso denunciamos en Fiscalía. Hay una doble denuncia”.

“Ya desde el fin de semana pasado tuvimos tres procedimientos que fueron efectivos, todos con detenciones. Trabajamos de manera articulada entre el Ministerio de Seguridad, la Secretaría y el MPA. Hay una decisión firme contra todo tipo de encuentro social clandestino, no nada más cuando se involucre alguna actividad comercial”, añadió Labayru.

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