Estados Unidos experimenta un aumento largamente previsto de las muertes por coronavirus, principalmente en Estados del sur y el oeste. Estados Unidos va de esta forma hacia un segundo “pico”, luego del máximo registrado en abril. El país registró 664 fallecidos promedio semanal el 10 de julio, según datos de la Universidad Johns Hopkins chequeados por la agencia Associated Press (AP).
La cifra diaria de muertes había bajado durante meses incluso en estados como Florida y Texas, donde se registraron aumentos bruscos de casos y hospitalizaciones. A la vez, las cifras diarias de contagio a nivel nacional batieron récords últimamente.
Los científicos habían advertido que esta situación no duraría. La muerte de coronavirus, cuando sucede, suele producirse varias semanas después del contagio. Los expertos pronosticaron que al aumentar los casos y las hospitalizaciones, lo mismo sucedería con los decesos. Y ese pronóstico se está cumpliendo ahora.
“Está aumentando de manera consecuente. Y está aumentando cuando se había previsto’’, señaló William Hanage, investigador de enfermedades infecciosas en la Universidad de Harvard.
De acuerdo con un análisis de Associated Press de los datos de la Universidad Johns Hopkins, el promedio móvil semanal de muertes diarias reportadas en Estados Unidos ha aumentado de 578 hace dos semanas a 664 el vienes 10 de julio. Es una cifra muy alta pero aún muy por debajo de los picos de abril. Las muertes diarias reportadas aumentaron en 27 Estados en ese lapso, pero en la mayoría de esos Estados el promedio es inferior a 15 muertes por día. Un grupo pequeño de Estados es el que impulsa el aumento nacional de muertes.
California reporta en promedio 91 muertes diarias, seguida por Texas con 66 y hay aumentos significativos en Florida, Arizona, Illinois, Nueva Jersey y Carolina del Sur.
El impacto ya lo sienten las familias que perdieron seres queridos y también los trabajadores de la salud que trataron de salvarlos. Rublas Ruiz, un enfermero de cuidados intensivos en Miami, estalló en llanto durante una cena de cumpleaños reciente con su esposa y su hija. Dijo que estaba abrumado por la cantidad de enfermos que han muerto en su unidad. “Conté 10 en menos de cuatro días en nuestra UCI y dejé de contar, porque eran tantos’’, dijo el enfermero del Centro Médico Regional Kendall.
El virus ha matado a más de 130.000 personas en Estados Unidos y más de 560 mil en el mundo, de acuerdo con la Universidad Johns Hopkins, aunque se cree que las cifras reales son mucho más altas. Los investigadores prevén que las cifras de muertes seguirán aumentando durante varias semanas, aunque no de manera tan dramática como en marzo y abril, por varias razones.
Primero, el testeo era sumamente limitado a inicios de la pandemia y ahora resulta claro que las infecciones no reconocidas se propagaban por el transporte público, las residencias para ancianos antes de que se supiera qué sucedía. Ahora ha aumentado el testeo y se comprende mejor la magnitud de los focos.
Segundo, mucha gente ha modificado su conducta, y el uso de la mascarilla se ha vuelto mucho más común. Y aunque aún no hay vacuna, ha mejorado en estos meses la eficacia del tratamiento de los enfermos en los hospitales.
Un factor trágico
Otro factor, trágico, es que los virus nuevos fatales como el Sars-Cov-2, suelen atacar primero a las poblaciones vulnerables como los ancianos o las personas debilitadas por otros trastornos. Eso significa que “muchas de las personas vulnerables ya han muerto’’, dijo Perry Halkitis, decano de la facultad de Salud Pública de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey. En otras palabras, la población superviviente a la primera ola es la más resistente. Pero está claro que el virus sigue estando, sin embargo, ahí afuera.
Reabrieron el Disney World
Los parques de Disney abrieron ayer en Florida, a pesar de que el estado registra un notable aumento de casos por covid-19. El principal polo de atracción de Florida es el Walt Disney World Resort, en Orlando. Aunque hay cupos limitados que ayer se agotaron rápidamente, un día promedio en el complejo de cuatro parques temáticos recibe a cerca de 250.000 visitantes. Florida informó ayer de 188 nuevas muertes, el mayor registro desde que comenzó la pandemia en marzo pasado.