Las irregularidades detectadas y el cumplimiento de los protocolos dispuestos por la pandemia del coronavirus llevaron a la Municipalidad de Granadero Baigorria a ordenar la clausura preventiva del parador Puerto Pirata, ubicado en las islas del Paraná frente a esa ciudad del departamento Rosario.
Según se informó oficialmente, entre las faltas detectadas (durante el fin de semana anterior) se destaca el exceso de personas por mesa, la falta del respeto a los espacios considerados “burbuja” y el no uso de tapabocas. La medida dispone una clausura preventiva hasta que se regularice la situación; sin plazo determinado.
El parador ya venia siendo objeto de denuncias y cuestionamientos, además de difundirse por las redes sociales imágenes donde se veía a la gente en la playa sin respetar ningún protocolo ni distanciamiento.
Pero quizás, la última gota fue el operativo que se llevó a cabo el sábado 23 de enero, a las 21, por el cual quedaron detenidas 16 personas por participar de una fiesta clandestina a bordo de un yate de lujo, amarrado a la costa del parador, con 48 personas. También fueron secuestradas otras embarcaciones.
Tal cual lo publicó oportunamente La Capital, las detenciones se llevaron a cabo sobre el margen izquierdo del río, a la altura de Puerto Pirata, a partir de una investigación encabezada por el fiscal David Carizza de la Agencia de Criminalidad Organizada.
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En esa zona, agentes de prefectura detectaron a seis embarcaciones, una de ellas un yate donde se encontraban bailando y escuchando música 48 personas, y otras tres embarcaciones pequeñas. Sin embargo, el numeroso grupo intentó escapar de las fuerzas de seguridad al intentar identificarlos, aunque varios de ellos fueron apresados.
Como consecuencia de eso, se secuestraron dos embarcaciones ("The Merengue" y "La Perla") y detuvieron a 11 mujeres y 5 hombres, a quienes se les formó causa por la infracción de los artículos 202, 205 y 239 del código penal.
En rigor, fueron imputados de propagación de una enfermedad peligrosa o contagiosa para las personas, violación de medidas adoptadas por las autoridades competentes para impedir la introducción o propagación de una epidemia, y desobediencia a funcionario público.
Aunque las autoridades no mencionan específicamente este episodio, hablan sí de irregularidades reiteradas, falta de cumplimiento de los protocolos y las medidas de distanciamiento impuestas por la pandemia del Covid-19.
Situación "insostenible"
Según expresó Laura Riveira, asesora letrada de la Municipalidad de Baigorria, la clausura implica "una sanción administrativa contra el comercio y también una multa económica".
La profesional afirmó que "se realizan inspecciones periódicas y se constataron algunas faltas e incumplimientos respecto del decreto que regula la actividad en la pandemia. Puntualmente, faltaban burbujas, no había distanciamiento entre las personas en el parador o en la playa, no había límites con el lugar donde quedan aparcadas las lanchas".
Del mismo modo, se constató "falta de uso de cubrebocas y, en varias mesas del bar, mayor número de gente que el permitido".
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Prefectura desbarató una fiesta clandestina en un yate amarrado a la altura del parador Puerto Pirata.
Para las autoridades, lo que se intenta evitar a toda costa es el agolpamiento de gente. "Y para eso también tenemos que apelar a conciencia social, la gente sabe que la capacidad de la lancha es del 50 por ciento y se sube igual. Tampoco se respeta el distanciamiento en la playa", manifestó Riveira. Y abundó: "Desde el comienzo de la temporada, la Municipalidad viene realizando controles periódicos, y trabaja en el lugar con la Guardia Los Pumas y Prefectura Naval Argentina. Sin embargo, muchas personas no cumplen los protocolos e incluso suben a redes sociales las faltas que están cometiendo".
Para la asesora legal, "necesitamos más conciencia social. Aunque se entiende la necesidad de la gente de salir, de disfrutar del aire libre, hay que saber que la pandemia no se acabó. En pos de reabrir espacios y que la gente pueda disfrutar del aire libre, la Municipalidad decidió que se reabriera el parador. Pero a partir de las fallas detectadas, la situación se volvió insostenible", remató.
Bajo la lupa
El parador Puerto Pirata está en el Islote de Los Mástiles, un territorio que, si bien ya existía a finales del siglo XIX, aumentó considerablemente su superficie hace apenas unas décadas luego de que, a mediados del siglo pasado, una barcaza quedara varada y comenzó a juntar sedimento.
El islote está bajo jurisdicción de la provincia de Santa Fe, y administrado por los municipios de Capitán Bermúdez y Granadero Baigorria. En el caso de esta última ciudad, la explotación de esa playa generó pedidos de informes, aunque más relacionados a lo contractual y normativo.
Aunque el tema con el parador ya viene de antes de la pandemia, el descontrol se puso más en evidencia con las medidas de prevención que impuso el Covid-19.