Científicos del Reino Unido y Estados Unidos aseguran haber identificado pistas sobre lo que provocó los coágulos de sangre en algunos pacientes inoculados con la vacuna contra el coronavirus de AstraZeneca.

Científicos del Reino Unido y Estados Unidos aseguran haber identificado pistas sobre lo que provocó los coágulos de sangre en algunos pacientes inoculados con la vacuna contra el coronavirus de AstraZeneca.
La aparición de trombosis, una situación muy rara pero en ocasiones mortal, provocó pausas en el lanzamiento de la vacuna a principios de este año en Europa, y a los expertos en salud pública les preocupaba que pudiera generar dudas, incluso cuando enfatizaron que los beneficios de la vacuna superan con creces cualquier riesgo.
La vacuna, desarrollada en colaboración con la Universidad de Oxford y ampliamente utilizada en países europeos y otros como Canadá e India, no fue aprobada en Estados Unidos. Esta país detuvo el uso de la vacuna Johnson & Johnson, después de que se informaran algunos casos de coágulos de sangre entre los millones de personas que recibieron esas inyecciones, pero revirtieron la medida después de una revisión de seguridad.
Los casos de trombos informados después de algunas inyecciones de la vacuna Oxford-AstraZeneca dividieron a los reguladores sobre cómo administrarla: Francia, Gran Bretaña y Canadá limitaron el uso de la inyección en personas más jóvenes, mientras que Dinamarca y Noruega dejaron de administrarla por completo. Los científicos han dicho que una respuesta de anticuerpos puede haber desencadenado la coagulación en algunos casos, y un investigador en Alemania comparó la búsqueda con "una aguja en un pajar".
En un nuevo estudio publicado este miércoles en la revista Science Advances, investigadores —entre quienes se cuentan algunos de la Universidad de Cardiff y la Universidad Estatal de Arizona— afirmaron que han descubierto que una proteína en la sangre, el "factor plaquetario 4" (PF4), puede unirse a un elemento clave de la vacuna de AstraZeneca, desatando potencialmente una reacción, con anticuerpos que atacan la proteína. Sin embargo, quedan dudas sobre si la unión es una causa directa de los coágulos de sangre.
"La TPI (trombocitopenia inmune) solo ocurre en casos extremadamente raros porque debe producirse una cadena de complejos eventos para detonar este efecto secundario súper raro”, afirmaron investigadores de la Universidad de Cardiff.
Una declaración de AstraZeneca indicó que "la investigación preclínica avanza aún más nuestro conocimiento sobre los posibles mecanismos subyacentes a la extremadamente rara condición, que es tratable para la mayoría de las personas".
La compañía farmacéutica con sede en Inglaterra dijo que aún debe determinarse el proceso completo detrás de por qué ocurre la condición de coagulación, y señaló que las infecciones por coronavirus tenían más probabilidades de causar coagulación que la vacuna. "Aunque la investigación no es definitiva, ofrece información interesante, y AstraZeneca está explorando formas de aprovechar estos hallazgos como parte de nuestros esfuerzos para eliminar este efecto secundario extremadamente raro", indicaron.
La trombos se relacionó con 73 muertes de casi 50 millones de dosis administradas en el Reino Unido, según una agencia del gobierno británico, que señala que también se informaron coágulos de sangre con infecciones por coronavirus. “Esto se compara con los claros beneficios demostrables del programa de vacunación Covid-19", que ha ayudado a prevenir más de 80.000 muertes, dijo la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido.




