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Boom de cirugías estéticas: pasar por el quirófano en pandemia solo para verse bien

Hisopados, análisis prequirúrgicos y protocolos estrictos. Los pacientes hacen todo y más con tal de cumplir su deseo de hacerse un retoque.

Sábado 05 de Diciembre de 2020

“Estamos colapsados, no tenemos turnos”, asegura la doctora Ayelén Brarda. Sus colegas, los doctores Carlos Rodríguez y Orlando Dalpino coinciden completamente. "Mis pacientes me quieren matar porque no tengo turno hasta febrero", dice Dalpino. "Sin dudas, la demanda de cirugías estéticas ha aumentado", afirma Rodríguez. Mientras algunos evitan todo tipo de contacto con los hospitales, otros se meten en el quirófano por decisión propia para hacerse un retoque estético.

El fenómeno es mundial. El número de cirugías estéticas aumentó durante la pandemia mayormente en Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Australia. Y esto se replica en Argentina. Según las estadísticas de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS), las cirugías estéticas vienen en aumento en nuestro país que actualmente ocupa el séptimo puesto en el ranking de países con mayores intervenciones.

En este contexto muchos hombres y mujeres rosarinas aprovechan el confinamiento para hacerse cirugías y tratamientos estéticos y así poder hacer el post quirúrgico en la comodidad de sus casas. El home office, el distanciamiento social y el ahorro en otros gastos como los viajes y las salidas, beneficiaron esta práctica. Hisopados, análisis pre quirúrgicos, protocolos estrictos. Los pacientes hacen todo y más con tal de concretar la cirugía estética que tanto desearon. ¿Cómo es una rinoplastia o un aumento mamario en plena pandemia? Algunos de los profesionales más destacados de Rosario y una paciente lo cuentan en primera persona.

Cirugías estéticas en pandemia

"Durante la cuarentena la gente aprovechó parar arreglar su casa y su cara, ya que estos últimos meses trabajamos más que nunca en estos 15 años", asegura Brarda. “La gente se empezó a mirar más al espejo y vienen personas que nunca se hicieron nada antes”, cuenta la especialista, que fue una de las conferencistas en el Aesthetic & Anti Aging Medicine World Congress los pasados 6 y 7 de noviembre.

Brarda, titular del centro de Estética Médica Brarda junto a su hermana la doctora Marina Brarda, en Forum (Puerto Norte), cuenta que los tratamientos más solicitados fueron el láser y los rellenos en la cara. "El láser porque al no estar expuestos al sol, la gente decidió tratarse las manchas. Y los rellenos, como el ácido hialurónico, ya que por el barbijo no se ven los moretones que quedan. Mientras que el bótox en la parte superior del rostro también, ya que es la zona más expuesta”, cuenta la doctora que atiende un promedio de 30 pacientes por día.

Las cirugías plásticas han aumentado”, detalló el doctor Carlos Rodríguez que se dedica a hacer cirugías estéticas como aumentos mamarios y rinoplastias, y tratamientos estéticos mínimamente invasivos como bótox, ácido hialurónico, peeling y depilación definitiva, y cirugías reconstructivas.

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Dr. Carlos Rodríguez - MAT 15617

Dr. Carlos Rodríguez - MAT 15617

El especialista afirma que las cirugías y los tratamientos estéticos aumentaron desde marzo, y que si bien por unos meses -desde marzo hasta junio- estos procedimientos estuvieron suspendidos, la demanda de la gente siempre fue ascendente.

En cuanto a las cirugías reconstructivas se vieron en baja por varios factores: “Como hubo menos circulación de gente, hubo menos accidentología vial, por lo que tuvimos menos cirugías reconstructivas. Además, disminuyeron los controles anuales como las mamografías, por lo tanto los diagnósticos y, por ende, las cirugías”, detalló el especialista que atiende en la clínica de Medicina Estética, ubicada en Oroño 1024.

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Aumentos mamarios, rinoplastias y lipos

Aumento mamario, rinoplastia y liposucción son las intervenciones más pedidas de la cuarentena. Mientras que el bótox y el ácido hialurónico son los tratamientos no quirúrgicos más solicitados. “Lo más pedido de la cuarentena fueron los aumentos mamarios, las rinoplastias y las liposucciones", destaca Rodríguez.

De marzo a junio, las instituciones cerraron siguiendo las recomendaciones de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, indicadas desde el Ministerio de salud, que decidieron postergar las prácticas prescindibles.

Pero cuando se volvieron a habilitar, se reactivó con todo. “El motivo es que muchas personas hicieron teletrabajo y muchos de mis pacientes aprovecharon para operarse. La recuperación en casa es más confortable, no tienen la obligación de ir con una faja al trabajo, sino que están en la comodidad de sus casas en pijama”, detalla el prestigioso especialista de Grupo Oroño.

Dalpino vivió una realidad parecida: “La demanda de parte de los pacientes aumentó con respecto al año pasado por varias razones. Primero, las personas dispusieron de más dinero al no poder gastarlo en otras cosas, y segundo, tuvieron más tiempo libre, ya que mucha gente estuvo sin trabajar y sin tener actividades sociales”.

Ahora se sumó otro factor importante en el incremento de la demanda de cirugías: el aumento del dólar.Quieren operarse a la velocidad de un rayo antes de que aumente más”, asegura Dalpino. “Ahora todos los valores son en dólares, no puedo cobrar en pesos porque sino tendría que cambiar el precio todas las semanas”, destaca.

La recuperación en tiempos de barbijo obligatorio resulta una ventaja para aquellas personas que se hagan una rinoplastia por ejemplo, ya que la zona permanece tapada sin que nadie se de cuenta del proceso. Aunque los beneficios de operarse en pandemia son muchos, según Dalpino tiene una gran contra: "A algunas pacientes les da bronca no poder mostrar lo que se hicieron".

Según un relevamiento en Rosario, el precio de un aumento mamario oscila entre los mil y dos mil doláres. En cuanto a los tratamientos estéticos, un relleno de labios con ácido hialurónico cuesta entre 8 y 15 mil pesos. La colocación de ácido hialurónico en arrugas de expresión cuesta entre 8 y 15 mil pesos. Y la colocación de bótox en áreas superiores del rostro cuesta entre 6 y 15 mil pesos.

Decisión consciente y protocolos estrictos

“Nosotros nos regimos con un protocolo institucional a cargo de la infectóloga Carolina Subirá. Después, cada institución se rige en cuanto a sus reglas”, señala Rodríguez sobre los requirimientos del Grupo Oroño.

Por su parte, Dalpino -quien trabaja en el centro de Cirugía Plástica Oroño, ubicado en Oroño y Santa Fe- detalla: “Somos muy estrictos con los protocolos. Las consultas son online, algo que también benefició a que mucha gente que antes no podía venir presencial, haga la consulta más fácilmente”. Y además, explica que las operaciones son más espaciadas para respetar los protocolos, por lo que se realiza una operación por día, mientras que antes se realizaban dos o tres.

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Dra. Ayelén Brarda - MAT 17018

Dra. Ayelén Brarda - MAT 17018

En el caso de Brarda que realiza procedimientos no quirúrgicos, el protocolo es así: "El paciente llega a la recepción, se le toman la temperatura y los datos y luego se le coloca alcohol en gel. Se respeta el distanciamiento y no hay más de dos pacientes en la sala de espera. Los turnos son más espaciados que antes de la pandemia".

"El 30 por ciento de la gente que atiendo ya tuvieron coronavirus", asegura Brarda y cuenta que el ciento por ciento de sus pacientes que tuvieron la enfermedad se contagiaron en reuniones sociales como cumpleaños y baby showers, y no en una clínica ni en el trabajo.

Por eso cualquier persona que quiera entrar al quirófano para hacerse una intervención, debe tener en cuenta que además de someterse a los estudios pre quirúrgicos como siempre, deberá hacerse un hisopado 48 horas antes de la operación. Mientras que el post operatorio también deberá ser más estricto, con aislamiento social.

Creo que el paciente debe ser muy consciente a la hora de tomar la decisión de operarse y deben tener un consentimiento claro sobre la situación, ya que los riesgos son tanto para el paciente como para el grupo médico”, destacó Rodríguez. “Por eso es necesario que entienda el contexto en el que nos encontramos todos sin generar pánico ni miedo”, agregó.

Rodríguez también incentivó a que la gente no deje de hacer sus controles periódicos ya que es clave la prevención y detección de enfermedades.

Curvas sí, curvas no

¿Existe un estándar de belleza rosarino? Curvas sí, curvas no. Labios voluptuosos o retoques naturales. Los estándares de belleza varían según cada país y cultura. En el caso de Rosario, los médicos coinciden en que la mayoría de los pacientes desea un resultado “natural”.

"Del 100 por ciento de mis pacientes, el 90 busca un resultado muy sutil, casi imperceptible, mientras que el otro 10 quiere que el resultado se le note y sea bien evidente", señala Brarda y asegura que los rosarinos son "muy conservadores". A la vez, revela que "hoy todos los tratamientos están apuntados a la profilaxis y la prevención".

Para Rodríguez, “las rosarinas son las mujeres más lindas del mundo”. Y advierte: “A veces, los parámetros de belleza pueden distorsionarse, por eso los médicos tenemos que tratar de orientar al paciente para que no caiga en una intervención si no es necesaria. Tenemos que brindar recomendación, orientación, guía, seriedad y no ser comerciales”.

Rodríguez se encuentra en España haciendo una Maestría en Cirugía oncológica y reconstructiva de mamas y sostiene que los procedimientos estéticos también crecieron en ese país. “En España no se cerraron tanto los quirófanos pero sí algunas clínicas y quedaron a disposición de pacientes con coronavirus. Después se reactivaron y tienen una alta demanda de parte de los pacientes”, cuenta el doctor. "En Europa, la belleza de la mama tiene que tener proporciones y esa tendencia se sigue en Argentina", sostiene.

Dalpino observa que Argentina está detrás de Estados Unidos: "Mientras allá colocaban prótesis grandes, nosotros poníamos prótesis insignificantes".

Operarse la nariz, en primera persona

La rosarina Camila Ramallo decidió entrar al quirófano en plena pandemia para realizarse una rinoplastia e hizo público el paso a paso de su operación en las redes sociales. "Si bien mi idea era operarme a principio de año, cuando empezó la cuarentena, tuve que posponer el turno y terminé haciéndolo a finales de junio", cuenta la instagramer que se operó con el doctor Dalpino. En cuanto a los protocolos, la joven se tuvo que realizar el hisopado 48 horas antes y aislarse hasta el momento de la operación.

“No tuve miedo de meterme en un quirófano en plena pandemia. Primero, porque me sentía muy segura con respecto a la clínica porque Orlando es el mejor haciendo narices. Y además se toman todas las medidas de precaución", expresa y sentencia: "Pero miedo por el coronavirus no tuve porque estaba mucho más ansiosa y concentrada en mi deseo de tener la nariz que siempre quise".

"Además el objetivo de hacer público todo el proceso de mi cirugía en mi Instagram fue para sacar los tabúes de la gente al menos sobre la rinoplastia. Y me gustó mucho hacerlo porque después recibí muchas consultas y agradecimientos de chicas que tenían más miedo que yo”, concluye sobre su experiencia Ramallo.

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