El pleno goce de los derechos de los niños y adolescentes es una responsabilidad
de todos. O al menos esa es la idea que instalaron quienes participaron del encuentro "Inversión
social empresaria desde la perspectiva de derechos de la infancia", en el auditorio del Museo
Diario La Capital.
La reunión, en la que se encontraron miembros de
fundaciones y empresas locales, fue organizada por Save the Children y las fundaciones La Capital,
Arcor y C&A. El encuentro se desarrolló el martes en el marco del espacio Empresas por la
Infancia, que promueve la inversión responsable de distintas empresas nacionales en acciones que
involucran a los chicos. Habrá una segunda etapa de intercambio en agosto.
A modo de apertura, Javier Rodríguez, de Fundación Arcor,
se encargó de aclarar los conceptos deinversión social privada (ISP) y de responsabilidad social
empresaria (RSE) explicando que la segunda implica muchas más acciones que la mera colaboración con
recursos económicos. "Muchas veces es más fácil dar dinero y eso no siempre es lo más importante
para la niñez", dijo Verónica Aftalión, de Fundación C&A.
Durante toda la jornada se habló de lo necesario que es
ejecutar programas de ISP desde el conocimiento. Eso se logra sólo cuando hay un relevamiento de
las verdaderas necesidades de los chicos y para ello es útil consultarlos, advertir qué necesitan y
no suponer. "Además es útil darles a los niños las herramientas para que puedan aprender a resolver
las situaciones o sepan cómo demandarlas a sus garantes", dijo Rodríguez.
En las exposiciones surgió el tema de cuán útil resultan
las experiencias de ISP y allí el enfoque estuvo sostenido en la durabilidad. "Para mejorar los
aportes que pueden hacer a la infancia determinados programas es importante medirlos, saber los
resultados y darnos cuenta de cómo mejorarlos", remarcó Rodríguez, quien además destacó las
acciones que perduran en el tiempo por encima de aquellas que existen sólo mientras se ejecuta el
programa que las contiene.
El entusiasmo que tienen diversos grupos que pretenden
efectuar acciones en beneficio de los chicos es destacable. Sin embargo, esa iniciativa debería,
según los expositores, ser reforzado desde el lado del conocimiento empresarial. Las ONG’s
juegan un papel importante en relación al trabajo sobre infancia. Porque más allá de ser parte de
un tríptico donde interactúa con el Estado y el sector privado se constituyen como referentes.
"Muchos programas se articulan con organizaciones de la sociedad civil porque resultan confiables y
ayudan a conducir las acciones", dijo Rodríguez.
Las empresas por la infancia orientan sus programas desde
la perspectiva de los derechos de los chicos, pero destacan que no hay que perder de vista la
responsabilidad que en ese contexto les compete a los adultos. "Hay que ver a los chicos como
sujetos de derechos y no como objetos y darles participación. Pero esa participación debe ser real
y no acotada", reflexionó Rodríguez.
En cuanto a la situación actual de la infancia contaron que
el incremento económico generado en Argentina en los últimos tiempos no implicó necesariamente
mejoras en las condiciones de la infancia y señalaron que América latina es el sector donde se
radican las mayores desigualdades.
Por su parte, Cecilia Delaney, de Save the Children, dijo
que tanto la generación de espacios de intercambio entre los distintos sectores, como la
posibilidad de darles participación a los chicos son útiles si antes se sale de los parámetros
tradicionales desde los cuales es frecuente observar a la infancia. "Cuando hablamos de enfoques
nos referimos a cambiar la mirada y a modificar el concepto de lo que consideramos infancia. Sólo
allí estaremos en condiciones de lograr todo el resto", cerró.
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