Está confortablemente instalado en Italia. Nahuel Valentini despunta la pasión del fútbol bajo las filas de Ascoli. El presente lo encuentra en la serie B, pero las luces de la serie A aún encandilan la esperanza de “volver algún día a jugar en la máxima competencia de este país”, remarca con la fe de buen cristiano que es en el prólogo de la charla con Ovación. “Acá lo más duro de la pandemia ya pasó. Es como que se fue el temor. Pero ahora asomó otro problema que generó el coronavirus. La economía está mal y hay preocupación. Hay gente que no tiene para comer. Por suerte el gobierno está actuando, pero la situación es delicada”, relata Petaco con precisión de cirujano. “Nuestra actividad está parada hace casi dos meses. Por ahora sólo volvieron a entrenar los equipos de primera. Todo el ascenso está esperando ver cómo seguirá el torneo porque aún no hay certezas”, desprendió el ex defensor de Rosario Central.
“Estoy viviendo en Ascoli, que es una ciudad chiquita pero muy pintoresca”, relata Valentini antes de expresar la incertidumbre que lo envuelve “porque no sabemos si se reanudará la competencia”. El zaguero central además confió que “la pandemia está mostrando otras secuelas”.
Según explicó Petaco, “lo peor del coronavirus creemos que ya pasó. Al menos es la sensación que hay en estos momentos. Lo que sí es ahora un problema es el tema económico. Con dos meses todo frenado, hay gente que no tiene dinero para alimentarse. Y eso es muy grave”.
Valentini resaltó “lo bien que actuaron en Argentina porque acá es como que se subestimó un poco a este tema. Nadie pensaba que era para tanto. Por eso celebro las medidas tomadas y lo bien que está Rosario, donde veo que hace rato que no tiene infectados”.
“Mis familiares siguen en Granadero Baigorria y me cuentan todo lo que sucede, más allá de que me informo cómo estamos en nuestro país”, manifestó el defensor que le está “muy agradecido a Central por todo lo que me dio durante tantos años, en los que viví diversos momentos también, pero guardo los mejores recuerdos”.
Luego de emigrar de Central a mediados de 2013, cuando terminó siendo uno de los pilares del equipo que logró ascender, Petaco se unió a Livorno. “Ahí pasé lindos momentos. Era una experiencia nueva. Conocí grandes estadios y enfrenté a varios equipos de gran nivel. Me ayudó a crecer en todo aspecto, más allá de que no estuve mucho tiempo. Lo mismo fue cuando pasé a Spezia, donde viví otra linda experiencia”.
El destino lo depositó en España para inicio de la temporada 2017/2018. “En Real Oviedo jugué poco. Creo que fueron siete partidos. Entre la adaptación a un juego donde no se hace hincapié en la faz defensiva como Italia, sumado a que no coincidíamos con el entrenador, quien era evidente que no me había pedido porque me costaba entrar en consideración, terminó haciendo que la estadía sea breve”, detalló sin remordimientos. Todo lo contrario.
“Mirá qué diferente se trabaja en España desde lo defensivo que hasta a Walter Samuel le costó imponerse en Real Madrid cuando fue. Y eso que estaba en nivel impresionante cuando llegó. Era el mejor zaguero del calcio”, apuntó Valentini como argumentando lo complejo que se les torna a los defensores que salen de Italia cuando van puntualmente a la península ibérica.
Fue así que retornó a Italia para la campaña 2018/2019. “Ahí vine a Ascoli. Me siento muy a gusto acá, pese a que como profesional siempre busco progresar. No pierdo la ilusión de volver a la serie A, pese a que sé que es difícil por muchos factores”, narró el rubio jugador de 31 años y que está “felizmente casado con la italiana Delia desde hace 3 años”.
“La serie B no es fácil. Todos los equipos son muy parejos. Hay mucha competitividad. No se notan las diferencias como en la A, donde los cinco equipos más fuertes marcan la diferencia a la hora del juego”, graficó Petaco al ser consultado sobre la liga de ascenso. “Acá el primero puede perder tranquilamente con el último. Eso hace que el torneo sea muy difícil. También lo hace lindo e interesante diría”, acotó desde Italia.
La pandemia del coronavirus le puso freno de mano a la rueda del torneo. “Habíamos arrancado muy bien el campeonato, pero hasta el parate no estábamos teniendo ese protagonismo que deseábamos”. Valentini contó además que “la idea inicial era ascender, pero ahora no se sabe qué pasará con el torneo. Por ahora sólo los de la primera división volvieron a los entrenamientos. Nosotros seguimos esperando una señal”, afirmó con cierta incertidumbre.
“Estamos sin fútbol desde el primer fin de semana de marzo. Con la cuarentena no hicimos mucho, mientras que desde la semana pasada retomamos los trabajos. Es vía remoto y hacemos eje en lo físico. El club nos informó que recién la semana que viene podrían decirnos cuándo podríamos empezar a ir a las prácticas, pero no hay nada seguro por el momento”, enfatizó el ex defensor canalla.
Valentini aseguró también: “Estamos hablando con los directivos para llegar a un acuerdo con respecto a una baja de salarios. Entendemos la situación y lo complejo que les resulta poder asumir los compromisos ante esta pandemia. No tienen recursos y seguramente pronto llegaremos a un acuerdo”, confió. Dentro de este contexto hay que resaltar que Ascoli echó al entrenador Roberto Stellone al no llegar a un consenso en la rebaja de sueldo, aunque habría otros motivos en realidad que detonaron la salida del DT.
Con respecto a cómo responde la ciudad medieval donde vive Nahuel en relación al coronavirus, el propio jugador le dijo a Ovación que “gracias a Dios, en Ascoli Piceno hubo muy pocos contagios. Somos 50 mil habitantes, hubo casi 300 personas infectadas y se perdieron pocas vidas”.
La vuelta al fútbol torna compleja para la serie B. Al menos es lo que se desprende tras las declaraciones de Valentini. “Según el protocolo que están armando, nos dijeron que para volver los equipos de la categoría deberíamos estar todos concentrados en un hotel durante 60 días. Lo mismo debería hacer el resto de los empleados del club como el personal que asistiría a los planteles. Eso representaría un costo enorme en estos momentos para cada institución, por lo cual le agrega una dosis extra de incertidumbre al tema”, respondió el defensor baigorriense.