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Uruguay perdió feo ante Costa Rica y complicó su clasificación a octavos de final

La Celeste empezó ganando 1-0, pero luego se cayó en el segundo tiempo y los ticos no perdonaron. Le propinaron tres goles para dar el batacazo en esta primera ronda.

Domingo 15 de Junio de 2014

La fortaleza fue de Costa Rica. Suena increíble, pero es cierto. Uruguay debutó con una derrota histórica. No de la magnitud de aquella victoria, la que celebró en un mudo Maracaná en 1950, pero durísima por donde se la analice. Empezó ganando y con el 1-0 se fue al descanso. ¿Se quedó en el vestuario? Al menos eso pareció.

Cavani, de penal, marcó la diferencia allá por el minuto 24. Ejecutó con precisión, abajo junto al palo izquierdo, y puso a la Celeste en ventaja. Algo que la encaminaba a una victoria lógica para tener esperanzas de clasificar en uno de los grupos de la muerte.

Un gol que Costa Rica sintió como golpe, pero que no lo derrumbó. Al contrario, le dio fuerza y lo mostró Campbell con un derechazo que se fue cerca del ángulo izquierdo a los 26’.

Todo siguió parejo. Y la Celeste tuvo su chance a un minuto del final, pero el arquero evitó que Forlán se la colara por arriba.

Pero tras el entretiempo Uruguay salió liviano y lo pagó carísimo. Tanto que en pocos minutos lo durmieron. A los 54’ Campbell tuvo otra oportunidad y no falló: paró la pelota con el pecho, cerca del punto penal, y con un remate de zurda, fuerte y preciso, dejó sin reacción al arquero Muslera.

El 1-1 no sorprendió. Sí que a los 57’ la chapa del resultado cambiara de dueño. La defensa uruguaya seguía confundida y sin capacidad para tomar las marcas, y Duarte con un cabezazo marcó la segunda conquista para los ticos.

El Maestro Tabárez movió el banco, pero increíblemente lo dejó sentado al goleador Luis Suárez (se recupera de una lesión) y no consiguió el efecto deseado de despertar a su equipo.

Y la estocada decisiva que dejó por el piso a Uruguay la dio el recién ingresado Ureña, que en una jugada muy fina se fue solo hacia el arco y ante la salida de Muslera tocó la pelota con derecha: 3-1 para alegría de la minoría en el estadio, de esos costarricenses que enloquecieron con su gran triunfo. Y para los brasileños, sobre todo para los que recuerdan el Mundial del 50.

Cómo habrá sido la impotencia uruguaya que ya en tiempo adicionado Maxi Pereira vio la roja: patadón a Campbell. Sin sentido.

¿Todo definido? No, casi. El ganador casi no pensaba en pelearla y hoy tiene chances. El perdedor estaba obligado a sumar los tres puntos para darles batalla a los candidatos Italia e Inglaterra y ahora deberá resurgir con su garra, la que ayer no apareció en tierra brasileña como pasó hace 64 años.

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