Es un desafío grande para Newell’s. Por la calidad del rival, aunque se guarde a los titulares, y por ser en la emblemática Bombonera, de visitante, condición en la tanto le cuesta ganar en los últimos años. Presentado así, el partido asoma complejo frente al puntero de la Superliga. Pero el equipo de Frank Kudelka cuenta con argumentos para confiar. Su fútbol se encuentra en franca evolución, los resultados acompañan y la confianza crece. Son razones suficientes para haya expectativas en este enfrentamiento ante Boca .
La prioridad difiere entre ambos equipos. La atención de Newell’s está puesta sólo en la Superliga. Espera el encuentro con lo mejor que tiene, repitiendo la formación por tercera vez seguida. En cambio, Boca piensa ante todo en la semifinal de ida de la Libertadores frente a River del martes, y preservará a la mayoría de los titulares. Más allá de la decisión de Gustavo Alfaro, la capacidad de los once que se presentarán contra la lepra no admite que se lo califique de un equipo alternativo.
Newell’s tiene en claro cuál es el objetivo. Necesita incrementar el promedio. En los seis primeros partidos, la sumatoria de puntos fue positiva, y Kudelka entiende que no hay motivos para meter mano en el conjunto que empató con Central y venció a Aldosivi. Los jugadores le responden a esa confianza, con resultados y juego. Así es que de a poco se despegó del fondo de la tabla del promedio, pero arrancó tan complicado que continúa cerca y sin margen para relajarse.
La precaución no es un término que predomine en el pensamiento rojinegro. No negocia la ambición. Intenta reafirmar una manera de jugar manteniendo en todo momento una postura ofensiva, sin importar la cancha. En Arroyito, contra Central (1-1), se plantó bien y por varios instantes predominó. En Liniers, ante un adversario de mayor jerarquía como Vélez (1-3), cayó en el intento y fue vulnerado en todo momento. Hoy, en la Bombonera, no contempla ser cauteloso. Quiere proponer lo mismo que intentó en las anteriores fechas.
Para llevarlo a cabo, es fundamental que Boca no le maneje la pelota. La posesión es fundamental para la lepra. Si Julián Fernández y Jerónimo Cacciabue consiguen obstruir en la mitad de la cancha, una parte de la tarea estará resuelta. La restante, la más difícil, es distribuirla. En este aspecto, por momentos se equivoca. O no maneja bien los tiempos y se acelera más de lo debido, o equivoca el pase o el destinatario. Por la función que le compete, Denis Rodríguez es al que mayor responsabilidad le cabe en la distribución.
El reemplazante obligado de Mauro Formica no desentonó en los dos últimos partidos que le tocó estar desde el inicio. Pero todavía no tuvo esa presentación descollante. Y qué mejor que sea en un encuentro de estas características y repercusión.
Una de las virtudes de Newell’s es que convirtió en todos los partidos. Se pondrá a prueba esa capacidad de gol frente a un conjunto que mantiene el invicto en su arco, defendido por Esteban Andrada.
Boca cuenta con un plantel de categoría. Puede darse el lujo de guardar a futbolistas para recibir a lepra. Y los que pondrá hoy Alfaro son futbolistas que cualquiera quisiera tener en su plantel.
El poderío ofensivo que tendrá el xeneize con Mauro Zárate y Wanchope Abila no merecen un mínimo de distracción por parte de la lepra.
De todos modos no es la alineación principal de Boca, así que pueden haber algunos resquicios que Newell’s tendrá que saber aprovechar.
Este desafío encuentra a Newell’s en alza. Es un buen momento para refrendarlo.