Fue la mancha del clásico de vuelta en el Gigante de Arroyito. Y justo se dio en el momento más caliente de la tarde. En el instante de la definición del derby rosarino. Porque Mauricio Tevez tenía en sus pies la chance de definir la historia desde los doce pasos, tras el penal del pibe de Central Malcon Pilone que había devuelto el travesaño. El Apachito se plantó frente a la pelota y definió la serie con un soberbio disparo que se coló arriba, en el palo derecho de Jeremías Ledesma, que voló hacia ese sector sin lograr despejar el remate. Allí el delantero leproso celebró la clasificación con un gesto irracional, desmedido por donde se lo mire, que no ayuda a pacificar el derby local (ver foto).



























