Una ola de ataques contra escuelas en Nigeria durante los últimos días dejaron más de 80 niños desaparecidos, según precisaron funcionarios locales y un grupo de derechos humanos.

Los responsables serían integrantes del grupo terrorista fundamentalista islámico Boko Haram
Un estudiante que fue secuestrado a fines de abril es fotografiado poco después de su liberación en Lokoja, Nigeria.
Una ola de ataques contra escuelas en Nigeria durante los últimos días dejaron más de 80 niños desaparecidos, según precisaron funcionarios locales y un grupo de derechos humanos.
Los atacantes asaltaron una escuela primaria en el Estado de Borno, en el extremo noreste de Nigeria, entre el miércoles y el jueves. Allí fueron secuestrados 42 chicos. Los responsables probablemente hayan sido miembros del grupo terrorista fundamentalista islámico Boko Haram, aunque no se adjudicaron la acción.
Amnistía Internacional indicó que ese ataque ocurrió en la aldea de Mussa, cerca del bosque de Sambisa, un bastión de Boko Haram y una de sus facciones, una filial del Estado Islámico conocida como la Provincia del Estado Islámico en África Occidental.
En todo el país, dos escuelas secundarias de Oyo fueron atacadas con pocas horas de diferencia el viernes, y secuestraron al menos otros 40 niños, según la filial de Amnistía en Nigeria. Este tipo de secuestros son poco frecuentes en esta zona en particular.
El grupo de derechos humanos advirtió que la amenaza de secuestro está obligando a muchos niños a dejar la escuela, mientras que chicas menores de edad están siendo sacadas de las aulas y forzadas a casarse por familias que buscan protegerlas.
Peter Wabba, funcionario de Mussa, dijo que el “número exacto” de niños secuestrados en Oyo fue de 48. “El gobierno nos está asegurando que están haciendo todo lo posible para que estos niños sean rescatados, pero hasta ahora seguimos esperando”, dijo.
Amnistía también afirmó que las autoridades “nunca cumplen las promesas de investigar los incidentes y llevar a los responsables ante la justicia”.
“Las víctimas y sus familias siguen sin tener acceso a la justicia”, sostuvo.
El portavoz de la Policía, Ayanlade Olayinka, precisó que tres hombres armados fueron detenidos en relación con el ataque en Oyo. Los sospechosos fueron identificados por la comunidad y arrestados, explicó.
Los secuestros de alumnos son comunes en Nigeria, el país más poblado de África, especialmente en el norte. El año pasado, dos secuestros masivos en escuelas sacudieron a la nación, con más de 300 niños raptados.


Por Carina Bazzoni
